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martes, 26 de julio de 2011

Marta Domínguez

Nos ha emocionado en infinidad de ocasiones y ha reverdecido el estéril universo del atletismo español con cada uno de los esfuerzos que en pistas llenas de obstáculos o con un fondo que se escapa a la mayoría de los mortales, ha conquistado traduciendo sus hazañas en colecciones de medallas de los tres metales y en marcas imbatidas e imbatibles cuya única poseedora sigue siendo ella. 



Ha dignificado el deporte de los pobres, el que a duras penas saca un rácano puñado de euros para su financiación y no tiene decenas de minutos diarios de seguimiento periodístico. Ha sido portaestandarte regia de una bandera que sigue dañando ojos incultos y ha lucido su oxigenada cabellera por los estadios de medio mundo con esa risa inabarcable, franca, certera y arrebatadora. 

Hace unos meses le pusieron la prueba no clasificatoria más dura de su ya laureada e incuestionable trayectoria. Dos carreras en forma de imputación que se ha vuelto a saltar con el espíritu de lebrel incombustible que tiene y se ha alzado de nuevo en el podio de la victoria; aún así, cometió un error mucho más imperdonable que si de veras se hubiese alguna vez dopado, o suministrado sustancias ilegales a sus compañeros: ser del PP. A estas alturas, y después del escabroso y ridículo sentido periodístico de algunos medios de comunicación, ya empezamos a intuir que a la palentina había que hundirla en el pozo de la sospecha por ser una deportista conservadora, concejal por el Partido Popular en su tierra y española, orgullosa de cubrir sus vigorosos deltoides con los dos colores de la Patria invicta que lleva dentro como lo hacemos un puñado de ciudadanos todavía. 

No ha habido conmoción alguna. En esta nación donde la envidia se imparte como asignatura común desde el Jardín de Infancia y se cultiva en los periódicos vendidos (o comprados) que a diario se empeñan en aprovecharse del Caso Gurtel pero callan el Faisán, a todas luces mucho más grave, a Marta no le vale con haber demostrado por los cauces de la Justicia que está más limpia de lo que nunca podrá probar Rubalcaba, que sale a escándalo por Gobierno socialista en el que anda metido. Ahora, Domínguez, que es como una Atenea del deporte hispano, tiene que limpiar el nombre deportivo y personal que le han ensuciado unos pocos; y no sé si recuerdan el aciago Caso Wanninkhof, quizás el más irregular de la historia de España, donde María Dolores Vázquez terminaría convertida en la asesina patria por excelencia y que no ha recibido la compensación moral y ética que debiera, después de que la mayoría de los medios de comunicación la hubieren sepultado en vida. 

Los informativos de hace unos días de esa sectaria (hasta en el juego de palabras que su nombre presta) cadena de televisión salida del capricho personal de Zapatero dieron vergüenza. Aún, golpeados porque la "palentina de oro" no hubiese tenido ni un ápice de relación con las imputaciones que recibiera, se atrevían a cuestionar sus silencios y su actitud en la rueda de prensa en la que atendía a la calaña de cerdos de la profesión que no dudaron en revestirla de culpabilidad cuando nunca lo fue. 

Marta ha sufrido la condena injusta de la sociedad española, cotilla y envidiosa estando embarazada; si me apuran, algo execrable si ya no lo es todo este circo de intereses e ideologías creado en torno a la figura de una de nuestras más reconocidad deportistas. Pero ni con ella han podido ni con los que esperamos verla en la siguiente cita, dejándose la piel y las ganas, para recoger esa bandera de España que cubra su fibroso y palentino cuerpo y explotar de emoción y alegría por el logro deportivo y porque ningún complot, y me atrevo a sospechar que de carácter político, ha podido con ella. 

Mientras, altos cargos del Gobierno mantienen relaciones de un amiguismo ilegal y delictivo con ETA, y no pasa nada. Nuestra prima de riesgo sigue imparable hacia la barrera de los 400 puntos, nuestra economía es, cada jornada, más insalvable y ostentamos el récord de paro de la historia de Europa. Tenemos un Gobierno que habría que juzgar por alta traición (y en una sala militar) y los presidentes autonómicos socialistas que han esquilmado al pueblo y dejan las deudas más insostenibles y amorales son exculpados con una celeridad abusiva. 

Y Marta Domínguez, una de las mejores deportistas españolas de todos los tiempos, la atleta española más reconocida y laureada, una ciudadana española que no tiene tacha alguna y que es más inocente que muchos con escaño parlamentario o ministros recién salidos, seguirá siendo objeto de sospechas por parte de una buena porción de españolitos iletrados que creen con fe de carbonero lo que diarios y cadenas de dudosa profesionalidad y al servicio de unos amos ineptos, quieran contarles. .

¡Esto es España, amigos!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Si no se hubiera metido en política no le habría salpicado este asunto en la que se buscaba un efecto mediático y distraer al personal (David, son muchas las coincidencias de espectáculos al pueblo para distraer atención de cuestiones económicas del país).

Ojalá hubieron tenido la misma consideración estos medios apesebrados con esta mujer embarazada que con la "terrorista-asesina-hija de la gran puta" que quería ser madre con tratamiento de fertilidad después de haber dejado ella a madres sin hijos.

En fin... qué más decir después de que dejan el país como una era porque gestión peor, como la película, imposible. Pero claro, ahora dicen estos inútiles que viven de la política y los medios que la culpa puede ser del sistema, jaleando los 15M para movilizar votos...

A ver si aprovechando la reducción coyuntural del paro por el verano convocan elecciones para ver si se van a su puta casa (de millón de euros en León) de una vez.

Santi.

Anónimo dijo...

Cuando la justicia dice "blanco" los mortales debemos asentir con la cabeza y ver sin más remedio "BLANQUISIMO", no solo en este caso David, sino en todos, aùn dudando del "ala" de donde provenga el juez y su instrucciòn del caso. Marta está limpisimima y quizás su vinculación con la politica y con la federaciòn le jugó una mala pasada. Quien haya seguido la gestión de Odriozola en la presidencia de la Federación de Atletismo sabrá de sus amiguismos y favores, pero eso es otra historia....
La otra lectura es porque una super-atleta como Marta tiene que rozar los límites para subsistir con un plan de becas ADO??? ¿Tiene necesidad de politiquear?
Tratamos a nuestras figuras como "muñecos rotos", llevandolos a la depresión depues de sudar hasta los treintantos, no todos son futbolistas millonarios.
Pd.: Aplica lo de Marta a todos por igual Hermano¡¡¡¡ jajajaja
Vicente Royo
Pd.: Santi Hermano, vaya tino que tienes¡¡¡¡¡