Visitas

sábado, 9 de julio de 2011

Gante

La cuarta ciudad belga, con 240.000 habitantes, es además la más rica en patrimonio, por encima de la capital. Cuna del emperador Carlos y del arquitecto modernista Víctor Horta, tiene 20 museos y la fama entre los ciudadanos del país de ser la más bonita de sus ciudades. 

Su Catedral, dedicada a San Bavón es un libro de la historia arquitectónica con zonas del románico y del gótico pero es en el interior donde guarda el más preciado tesoro, el famoso y aplaudido Políptico del Cordero Místico de los hermanos Van Eyck, un lienzo del patrón de Rubens y un cuadro sobre la vida de Salomón, cuyo rey hebreo está nada menos que encarnado por Felipe II. 

El castillo de los condes de Flandes, iniciado en 1147 y que tuvo una residencia anterior devastada por los vikingos en el siglo IX, es el testimonio del nacimiento de la casa noble de la que Carlos I heredará este reino gobernado durante 200 años por España. Sobrio, contundente, a la manera de una alcazaba andaluza, tiene aire inexpugnable y rechaza cualquier decoración y concesión ornamental. En este edificio vivió su infancia el emperador Carlos.

San Nicolás es la iglesia con el gótico más propio de Bélgica; data del siglo XIII y se enfrenta a la Catedral de San Bavón.  Y la abadía de San Pedro culmina la trilogía de edificios religiosos reseñables de Gante, que junto a los muelles de las hierbas y los edificios gremiales que se alzan a ambas orillas son el sine quae non de la ciudad. 

Pero es el Ayuntamiento y el campanario civil de la villa lo que más sorprende; el Belfort es una torre de 95 metros de altura con un Museo que explica sus campanas dentro de esta; y lo que abruma es su iluminación, estudiada para el resalte de las edificaciones privilegiadas y de los perfiles de la misma. La tenue luz directa e indirecta hizo que en 2004 fuera reconocida como la ciudad mejor iluminada, en ese concurso internacional que promueve la casa Philips.

No hay comentarios: