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viernes, 20 de mayo de 2011

¿Incultura?


Henri Matisse tiene, ese 1953, 84 años. A pesar de su dilatada trayectoria y su longeva vida, no deja de experimentar. En este caso se trata de un “trabajo de corte”, un papercutting o hacer diseños mediante el recorte de papel. Pintado en gouache, es posiblemente una de sus últimas obras. Muere al poco, en 1954, y unos años después el prestigioso Museo de Arte Moderno de Nueva York, el todopoderoso MOMA, adquiere esta pieza de 13, 84 x 10, 33 centímetros, algo escueto, pequeño y sobrio, sin pretensión artística alguna, y se prepara para colgarlo en sus paredes.

1961. Lleva 47 días expuesta la pieza que ha recibido el nombre de Le bateau, es decir, “El barco”. Más de 120.000 personas la han visto ya. Uno de ellos es el corredor de bolsa Genove Habert, para nada relacionado con el mundo artístico aunque amplio conocedor de este. De repente, se da cuenta que algo sucede con este barco de Matisse. Le nota algo raro. Y cae en que los responsables del Museo, nada menos que lo han colgado al revés. Se lo hace saber a un guardia y este lo comunica hasta las instancias oportunas. El revuelo entre los expertos del MOMA es amplio, y Monroe Wheeler, director del mismo, procura un silencio pleno al respecto. Hasta que el descubridor anónimo, escribe al New York Times que se hace eco de tamaño error que el director del Museo, ha de confirmar.

Unos años después, aquí en España, un grupo cuela una obra hecha por un niño nada menos que en el Guggenheim de Bilbao, admirada como una pieza incontestable del arte contemporáneo. La cosa trae revuelo. Y no ha sido la única. En la foto de arriba, un Cristo relativamente reciente, de Jerez de la Frontera. Como pueden ver, tiene seis dedos. Un error del que se dieron cuenta los cofrades y que sirvió para remitirle la pieza de nuevo al escultor a fin de que este pudiera subsanar tan “pequeño problema”.

Definitivamente… Si alguna vez le dicen que usted, por falta de cultura, no entiende de arte contemporáneo, no deje de acordarse de anécdotas como estas.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Es complicado el lenguaje del Arte Contemporáneo, pero como me comentó un día Salva, es que hay alumnos de Bellas Artes cuyo pase al Abstracto es desde el mismo día en que empiezan a trabajar... y en fin, tengo como criterio que está muy bien dar rienda suelta a la creatividad pero demostrando, ante todo, cómo ha sido la evollución. Se me viene el caso de D. Miguel Moreno, con trabajos realistas y otros que "se deja llevar". Pues contaré una anécdota, paseando con mi Sra. y antes de que la hipoteca nos asfixie le dije "ven y mira": eran dos cuerpos de hombre y mujer, con el estilo del autor. Alguno verá en esas obras que están incompletas por los "vacíos" con los que juega el autor. Pues bien. entré y pregunté por el precio... y claramente, era de la colección del autor y no estaba en venta; casualmente había puesto los ojos en dos "joyas"... así que nos "conformamos" con la adquisición de otra obra que seguro más de uno la aprecia "como mejor" por ser más realista...

Pues no sé si me explico... eso sí, el "Resucitado" de los 6 dedos creo que merece ser nombrado su autor, el Sr. Berraquero. Y ésto no es Contemporáneo, es no saber contar para hacer un trabajo realista. Podrías subir una foto de la cara del mismo Cristo...

Un abrazo, Santi.

Anónimo dijo...

Hablando de arte, me gustaría tu valoración artística sobre la "interpretación" de la Piedad de Miguel Ángel que un artista ha presentado en la Bienal de Venecia.

Entiendo que como Circus Christi es una forma de buscarse el autobombo con el recurso fácil y que, simplemente, se trata de una obra carente de originalidad de un gilipollas, perdón, artísta contemporáneo... que no cree en Dios pero si en la Santa Subvención.

Espero el comentario, sobre todo desde el punto de vista artístico, porque a mí me parece un moj......

Un abrazo, Santi.

David R.Jiménez-Muriel dijo...

Merece una entrada la "Piedad"... Gracias como siempre, Santi.