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domingo, 3 de abril de 2011

Fragmento del Pregón del Costalero de Guadix 2011


Puede que nunca oigas esto
que te digo en la distancia,
que ya te voy exhortando
por si algún día me hallas
musitándote en la cuna
mi antología de ansias.

Puede ser que nunca vengas
y mis acucias sean vacuas,
porque antes de conocerte,
en la oquedad de mi cama,
te venero en mi prudencia,
te aguardo antes de que nazcas,
y te quiero y no te he visto
y velo ya por mi savia.

Cuando Juno te amamante
y mientras Isis te lacta,
del cabecero que heredes
de las noches que pasara,
verán tus ojos de estreno
a Cabeza Coronada,
tu “compañero de juegos”
en la mano que lo alza
y los trenzados de seda
de la impoluta medalla
que a la par que el sacramento
te ungirá desde la infancia.

Si por mi culpa tú sales
con la cabeza crismada
por los bálsamos mezclados
entre amores y palabras
vigentes por veinte siglos
(y confío en que se haga),
te desvelaré verdades
y te explicaré parábolas,
descubriéndote la historia
más grande jamás contada.

Te acunaré con salmodias
y te enseñaré la hazaña
del amor y de la vida
que es la que tu padre aguarda.

Y como hicieran conmigo,
una hipnótica butaca
mecerá curiosidades
de tu existencia estrenada
y bisbisearé ese nombre
que mi abuela me enseñara.

Y si acaso tu puericia
se codea con juntas malas,
iré siempre por delante
enderezando tu zaga.

Sólo te pido que guardes
en tu memoria lozana
los capítulos calientes
que de niño te contara
y le mientas a Cabeza
y abdiques de su mirada
si decides no seguirla
ni tampoco visitarla.

Pero si tengo la culpa
de que grabes en tu alma
el legado del amor
y su tradición magnánima…

…Si yo tuviera la suerte
de que libases mis ganas,
mis ideales, mis dogmas,
toda mi concomitancia
instruida en esos libros
que el Altísimo inspirara,
te cogeré de la mano,
y te llevaré a su casa
para que veas el bajel
elegante y hecho en plata,
el árbol que no fenece,
el mástil que nunca combara,
el timón fiable y sólido
en donde tu amigo aguarda.

Y en la Calle San Antón,
a tu mayoría alcanzada,
te iré ajustando el costal
y enfajaré la alcazaba
de tu cuerpo que es promesa
de las cinco cruces gualdas,
agustinas para siempre
pero de hechuras seráficas,
licenciando tus amores
en la fe que te enseñara.

Si por mi culpa tú sales
costalero de su gracia,
lo que hoy te estoy contando
mucho antes de que nazcas,
impactará en mi memoria
con la dicha y la bonanza
de educarte en las verdades
en las que yo me educara,
¡que es la herencia más cuantiosa
que quiero que te quedaras!:

Llevar a Dios por las calles
(una extraordinaria carga,
un esfuerzo desmedido,
una gravedad tan vasta)
que es coger todo el amor
para echárselo a la espalda,
con la firme valentía
de tu condición cristiana,
que ese día serás un hombre
bajo su cruz, hecha en plata.

5 comentarios:

J. Carlos Medina dijo...

Sublime hermano. Decir mas es adornar lo evidente.

Salva dijo...

Sería mucho pedir algunos fragmentos más?

Salva dijo...

David, no quiero dejar pasar la ocasión para agradecerte nuevamente en esta alacena tuya y nuestra, las palabras, los elogios, para el costalero accitano que te salieron del alma el sábado.

Y te lo digo como persona, como cristiano,como cofrade y como costalero. Pero sobre todo como accitano. Porque hay que tener mucha elegancia y consideración para llegar saludando a la Virgen de las Angustias, para recordar a Don Juan y para resaltar lo que un costalero es, sea de donde sea, y tantas cosas más. Yo solo me pregunto ¿cómo se puede decir tanto y en tan poco tiempo? Nunca recuerdo un pregón tan fugaz, evaporado casi en un abrir y cerrar de ojos.
Gracias.

Derechatras dijo...

Compadre,maravilloso como siempre.Espero una copia para poder leerlo entero.
Y decirle una cosita...

Cuando nazca mi ahijao(o como se diga)ya le llevaré por el buen camino,por el caminito VERDE.

Pd:que no le pase lo que a mi,que yo solo tengo Camareras...

Anónimo dijo...

love it.