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miércoles, 6 de abril de 2011

El escaparate de "la Tribuna de Granada"


Hay apuestas que salen de los arcones de la iniciativa privada que en efecto confirman no ya sólo el ánimo e interés de unos pocos para hacer de una festividad o tradición, algo más grande día a día, sino la acción generosa y altruista que aún queda en la sociedad. No es fácil en el universo de lo cofrade que un granadino, o un conjunto de granadinos, se esmere por contribuir en los caminos de la dignificación y prosperidad de nuestra Semana Santa. Y cada vez aflora la iniciativa privada en cualquiera de sus facetas, quizás no seamos lo suficientemente conscientes de la suma (en mayor o menor medida) que estamos recibiendo todos y que conlleva un esfuerzo tras de sí quizás de lo más puro y plausible, entre otros, porque se realiza sin esperar nada a cambio y sin procurar (y más en estos tiempos) que exista un resarcimiento económico de por medio.

Cada vez que la Cuaresma me devuelve la parca (no nos engañemos) pero consolidada transformación de los negocios de la ciudad en expositores cofrades, cada vez que la Cuaresma me arroja la visión de una ciudad con unos pocos de escaparates que se suman a la tradición y a la trascendencia de la festividad a celebrar (este año del 17 al 24 de abril), sigo alegrándome con eso que los orientales señalan como la alegría de las pequeñas cosas. Y quiero rendir aquí y ahora a tantos anónimos, desinteresados y consecuentes cofrades que no dejan pasar la oportunidad y recrean escenas, decoran con temáticas y aguijonean, quizás sin saberlo, a los transeúntes de una ciudad como Granada, exhibiendo con una decoración adscrita a los espacios de sus locales comerciales, mientras cuelan lo cofrade sin pudor a través de los cristales de sus tiendas. Casi todos, sin esperar un beneficio económico extraordinario por esas contribuciones; mayoritariamente, porque como cofrades creen que cualquier actitud que sume y predique nuestra estética y la trascendencia de nuestro credo y función social, será ya el pago sobrado.

Miguel Ángel Alcalá es un tío recto, de ideales insobornables y de pensamientos sin tacha. Es un cofrade que huye de protagonismos a pesar de que se encuentre en la primera fila del protagonismo y la actualidad semanal; y más que nada, es grande y si algún crédito tengo, háganme caso. Tiene un suspiro de escaparate, algo acorde a la Granada intimista que prodigó Lorca. Esta entrada no busca hacerle ninguna publicidad y no soy yo precisamente un cliente fidelizado, por lo que no alcanzaré “mejoras ni rebajas económicas” en un encargo. Habrá quienes me digan que otros escaparates de la ciudad, por envergadura o por calidad de piezas expuestas, son más apropiados para subir a esta Alacena. Pero que un cofrade busque cada año una temática concreta y organice con la maestría de un experto montador de puzles, sólo a la altura de un Diputado Mayor de Gobierno de San Agustín, las baldas y estantes de su tienda y renovando ideas, centrándose en un trasunto estético cofrade y siempre bajo la batuta del altruismo y la toma de conciencia de estar contribuyendo en la medida de los posible a la transformación pública de una ciudad en los momentos previos a su fiesta más rentable y por supuesto, más veraz y creyente, es de recibo que ocupe al menos, una entrada como esta. En Buensuceso, una calle que recuerda al último taller del último “genio” de la imaginería granadina, los guiones de las bandas cofrades de la ciudad, con un realismo contundente y altura de recreación… Y esto hay que tenerlo presente.


Y si de aportar sin esperar se trata la cosa, les voy poniendo los dientes largos, pero guardando aún la información… Son un grupo de comunicadores cofrades; se han curtido en las lides de la radio y revestido de responsabilidad en sus respectivas hermandades. Les sobran méritos y oficio y enterado de la iniciativa que nacerá ya, pero ya, no he podido más que alegrarme que todavía queden cofrades con los arrestos e ilusiones para dar, y una vez más dar, sin esperar nada… Para hacer de esto algo más grande, dinámico, hundido en los posos de lo cultural, de lo devocional y de lo interesante. Por eso, desde hoy, desde casi hoy, les advierto que habrá que estar MUY PENDIENTE A LA TRIBUNA DE GRANADA…

1 comentario:

Granaíllo dijo...

Gracias hermano. Pero el trabajo no es solo mío las reproducciones son obra del cofrade Luis Mártinez Ruiz. Le dieron la prejubilación y dedica su tiempo a estas y otras muchas cosas que le gustan.
El año que viene le encargo una miniatura tuya pregonando y la ponemos en el escaparatito...o mejor le ahorro el trabajo y te pongo a ti en persona pronunciando tus pregones en directo. Échale cuentas al tema y afina el precio por si a lo último tienes que cobrar en especie. Que está la cosa mu malita.

Un beso gordo.

Miguelangelalcala.