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sábado, 30 de abril de 2011

De balance (IV)


Todavía resuena en la memoria del cofrade la famosa frase de Stravinsky al oír (enmiéndanme la plana si yerro) “Soleá dame la mano”, aquella Semana Santa de 1921 cuando visitando Sevilla, pronunció al respecto de la afamada marcha: “esta música me permite ver lo que oigo y oír lo que veo”. Y 90 años después la música procesional, con ciertos partos imposibles de digerir, la música de Granada y la que en Semana Santa es para Granada, sube peldaños en la escala exigente del cofrade al punto de atestiguar que nuestras formaciones y buena parte de las foráneas que nos regalan su labor musical hacen de este 2011 otro año para escribirlo en las páginas doradas de lo que se refiere al mundo de las bandas.

Todos saben que tengo una especial predilección por la Estrella. De ella admiro su longeva trayectoria, su pionera forma y su decanato incuestionable. La capacidad de sobreponerse a reveses que ha venido a sufrir a lo largo de sus más de 32 años de vida, la han hecho una especialista de la adaptación. Lo que el Miércoles Santo pudimos escuchar tras la deliciosa espalda del Señor de la Paciencia, posiblemente la más elegante, contundente y rotunda de cuantas la imaginería española haya gubiado nunca, no tiene precio. Una tras otra, los albaicineros de la Estrella regalaron con “Flagellum”, “Resurrección en Vergeles”, “Un costal para Pasión”… y tantas, el repertorio que los distingue. La Banda ha tomado un brío único. Me atrevo a afirmar sin paños calientes, que es la Agrupación más definida y definitoria de Granada. Pero ojo, que el nivel de Dulce Nombre asusta. La calidad de los realejeños de la Cañilla, deja boquiabiertos a muchos.

En este mismo género pocas tachas puede recibir la Salud de Churriana, que ha completado un repertorio exquisito y a la par que las otras dos agrupaciones, ha tomado la línea de tocar mucho y con solvencia. Claro que en este discurso tenemos en 2011 que descubrirnos ante Jesús del Gran Poder. Los de cornetas y tambores de la Hermandad de la Esperanza han sido los más camaleónicos, los más variopintos en su repertorio, satisfaciendo a todas las Hermandades a la hora de adaptar las marchas que mejor casan con la personalidad de cada corporación, y registrando una cuantía y nivel que los convierte en la Banda de Cornetas de este año.

Lo bueno es que sigue creciendo la casi nueva de El Salvador, no ha bajado nivel Tres Caídas y estamos asistiendo a la recuperación progresiva en calidad y en personalidad de Jesús Despojado, después de que 2010 los cogiera con tipos de marchas y afinaciones que no eran desde luego propias de la que ha sido durante una década larga la mejor banda de su estilo en Granada, provincia, y seguiría subiendo geográficamente pero aquí voy a dejarlo.

De fuera, un verdadero placer la Agrupación sexitana de la Encarnación. Tienen niveles y oficios que no desmerecen a nadie. Los almuñequeros llevan años demostrando que pueden rivalizar con las más pretendidas formaciones de su estilo, que puede ser, encabece la linarense de Pasión, que obviamente este año nos ha dejado sin la posibilidad de escucharlos, merced a la lluvia, pero que siguen siendo un referente empatado en proporciones a Virgen de los Reyes, atlante del estilo de Eritaña.

Las bandas de música de nuestra zona tienen en Ogíjares el cénit y la cúspide. Oírles “Margot” del maestro Turina por Pavaneras y Plaza de los Girones, y ese repertorio medido, escogido, magníficamente interpretado, con esa solvencia en afinación y una deliciosa presentación de las distintas cuerdas, nos transportaba a ecos lejanos de la Banda de Tejera. Desde aquí, mi más encendido reconocimiento a Ogíjares y a las hermandades de Huerto y Nazareno por contar con ella. Ojalá persistan en este nivel y en 2012 la oigamos más.

Debo reconocer que esperaba una leve caída musical en la antes Mayor Dolor y hoy Dolores. La banda del maestro Linares tiró de oficio y experiencia y ha vuelto a quedarse con una consideración digna. Lo cierto es que el matrimonio entre estos músicos y Escolapios debía estar muy castigado para que no se empeñaran con la entrega y altura que sí hacen en otros lugares. Yo me alegro por ello. Y en esta línea, he de ponerme en pie ante dos bandas, dos enormísimas bandas que sin duda son las mejores que pisan la Semana Santa granadina y que por calidad, número de marchas, facilidad de interpretación, adaptación a las peticiones costaleras y de la Hermandad, compromiso y profesionalidad, hacen que sean las mejores, con una diferencia abismal, respecto a las demás: Viso del Alcor y Torredonjimeno. Simplemente, únicas. Si además casan tras palios de la fuerza estética de Victoria y Esperanza, ya está todo dicho. De Viso del Alcor no vamos a descubrir nada; de la amabilidad, trato, compostura, cercanía… de Torredonjimeno, sólo algo: GRACIAS POR CÓMO OS ESMERÁSTEIS TRAS LA VIRGEN DE LA VICTORIA.

Verán que los niveles son altos y en franco ascenso cada año. Es cierto que ha habido de todo, como en botica. Algunas bandas que no merece la pena ni mencionar, por su dudosa calidad de interpretación. Algunas, venidas de lejos, y que para ahorro de cuatro duros, han hecho un penoso y paupérrimo papel en una ciudad cofrade como la nuestra que no necesita de “chirigotitas callejeras” que es lo que parecieron. Serán los hermanos y especialmente los costaleros los que valoren si es eso lo que quieren. Yo, lo tengo claro: me quedo con Gran Poder, con Estrella, con Viso, con Torredonjimeno y con Ogíjares. Así es como Granada quiere bandas. Sin menoscabo de Dulce Nombre ni de Churriana y sin restarle méritos a Tres Caídas. Pero las primeramente citadas, son exponente de una Semana Santa que cada año, va a más.

2 comentarios:

El Humilladero dijo...

Llevo tiempo siguiendo a la BMMO y, es una banda a un nivel extraordinario con una cuidada selección de sus repertorios.
¡Felicidades!

Anónimo dijo...

No puede cuestionárseme mi predilección por el estilo de "agrupación musical", pero siento discrepar. Este año, por desgracia, he escuchado muy poco, poquísimo y sinceramente, Salud de Churriana ni me convence por interpretación (mejorando desde que empezó a ir con Salesianos, hay que reconocerlos en su progresión) ni por repertorio; la salida de la Burra, sinceramente, faltó el gitano y la cabra. Serán marchas de moda... pero vamos, la gente de la Hermandad debería cuidar lo que se toca. Con más carencias me quedo con la de Castellar que tuve la oportunidad de escuchar el Viernes Santo en Padul, con marchas "flamencas" pero sin llegar a extremos y otras muy adecuadas al día... Y un detalle importante, nada más levantar sonaban los platillos y marcha... dejando el tambor para después. Sorpresa grata de un pueblecito (de Jaén, creo) y para los de Churriana, lo siento; quizás no sea culpa de ellos y se toca lo que se pide.

Y, hermano, no hay que remontarse a Eritaña... basta con referirse a la Banda que es el relevo vivo y que aporta marchas nuevas sin perder ese sello... y que da la misma consideración a un pueblo que a Híspalis cuando hay contrato y precio de por medio. Santa María Magdalena, Arahal, ni más, ni menos.

Saludos.