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lunes, 21 de febrero de 2011

Fundación de nuevas hermandades


Un par de meses antes de la Semana Santa, y hasta la festividad de la cruz, poco más o menos, nace la legión de nuevos fundadores cofrades en cualquier ciudad que se precie. Granada no iba a ser menos. A priori el texto de esta entrada no querría yo bajo ningún concepto se entendiera como crítica y sí como reflexión. Primero porque me produce una auténtica sorpresa enterarme, año a año, de los proyectos fundacionales que a la vuelta de unos meses acaban frustrados. Igualmente, porque casi todos estos están gestados (y permítanme la osadía) por personas con una cualificación intelectual irrisoria, o a lo sumo por un conjunto de adolescentes que desconocen la trascendencia de la empresa que procuran acometer. Y en definitiva, porque la inmensa mayoría, se respaldan en un egocentrismo sin igual bastante preocupante. Lo que Migue Alcalá expresa castizamente en estos términos: “encantados de haberse conocido a sí mismos”.

No me opongo a proyectos fundacionales que nazcan con la clarividencia de la que tan necesitados estamos. No me opongo en primer lugar, porque hasta la Primitiva de Granada, la de San Jerónimo, en aquel 1561 fue en su día un “proyecto fundacional”. Como lo fueron todas y cada una de las Hermandades nuestras. Lo que conmino al ostracismo y es sujeto de mi crítica es aquellos que no tienen solidez, empezando por los que nacen bajo la idea de “procesionar” como argumento primero y último de todo. La mayoría de las veces, con un cofrade joven que no encuentra calor y respaldo en su Hermandad (y que en cuanto uno conoce algo de su intrahistoria particular descubre que la historia que nos vende no es cierta), auspiciado y respaldado por un conjunto de costaleros, mayoritariamente noveles, que sueñan con sacar un “Misterio del copón”. Y es que en efecto, el crucificado de su Hermandad y de sus amores (y adviértase el contenido irónico), no terminan de ponerle dos ladrones, un caballo, las Marías, los Santos Varones, buena parte de la IX Centuria del Imperio y si me apuran, a la Asociación Cultural de Pastores Palestinos del Lago Tiberíades, que pasaban en ese momento por el Gólgota en su histórico ejercicio trashumante.

Hay un manido tópico que no por repetido pierde un ápice de certeza: las hermandades granadinas no están precisamente como para rechazar cualquier colaboración. En esta ciudad no tenemos término medio. O bien ponemos en la calle cortejos que podrían sin pudor colarse por La Campana hispalense sin temor a exhibir carestía alguna, o por el contrario, somos sabedores que en Busquístar, (encantador pueblo alpujarreno muy querido por mí de menos de 300 habitantes y a más de 1.100 metros de altura) daría la nota negativa alguna de nuestras Hermandades. Todos conocéis nombres. De no ser así, yo no los diré. Y al hilo del argumento, todos somos conscientes que no tenemos hermandades con una seguridad devocional, patrimonial y humana como para emprender un proyecto fundacional por muy bien atado que esté. Pero el principal problema es que nunca está bien atado. Y viene a colación el que un cofrade de la ciudad, en las nóminas de Vía Crucis y Santo Entierro (ya ven que provenía de las hermandades más nutridas…) llevaba años soñando con la gestación de una hermandad en la Parroquial de Montserrat, habiéndonos contado a Paco Estarli y a mí lo novedoso de su concepto escenográfico: una burla por parte de la soldadesca romana, en la que Cristo, desplomado tras el martirio de la flagelación, no pudiera levantarse por impedírselo el soldado que proferiría sobre sus benditas nalgas una patada. En ese instante ya entendí qué condicionantes cofrades venía a plantear mientras me quedaba estupefacto viendo el estado lánguido e hibernado de sus hermandades, y él haciendo acopio de amigos para representar tan “valleinclanesca” escena de la Pasión.

Supongamos que en efecto en Granada, la fundación de una nueva hermandad es posible y con los años y la paciencia de sus gestores, termina en buen puerto. He ahí el apoyo que concedo a estas tentativas “creadoras” que subyacen en la mente de los cofrades jóvenes… Y de ser así, qué hay que tener en cuenta para en efecto, hacerle ver al resto de cofrades que la seriedad y la firmeza de criterios del proyecto es plausible. Porque no vaya a ser como la Asociación de Fieles (que es la manera elegante y rebuscada de venderle a un párroco una nueva Hermandad) que se instaló en las proximidades del Hospital Real (y “hasta aquí puedo leer”), formada por hermanos de una que ahora está de Aniversario (y de nuevo, “hasta aquí puedo leer”) por donde no pasaban ni a cultos, ni a formación, ni a Cabildos, ni siquiera a la Estación de Penitencia. Uno de ellos, con magnífico criterio e inteligencia, recapacitó y es un cofrade colaborador y activo. Otro, acude a los múltiples compromisos pastorales de la Asociación de Fieles, cuando a lo mejor, todo esto lo podía estar destinando a su Hermandad.

Vamos a fundar una Cofradía… Bien; ¿y por qué? ¿Es necesaria una nueva hermandad en Granada? ¿Qué mueve a estos fundadores? Confío y soy tan irremisiblemente crédulo, que están empujados por la buena fe y la idea altruista de engrandecer nuestra Semana Santa. Por supuesto, no voy a poner en la palestra que saben que las hermandades no somos conjuntos de “jartibles” que están sólo para sacar al Santo, sino que nuestro compromiso real es para con la Iglesia, para con la fe, para con el Evangelio y para con fines asistenciales, cultuales, estéticos y patrimoniales. Como doy por hecho que el fundador no está rebotado de su hermandad, (ni a su padre lo han dejado sin cargo en el Cabildo de Oficiales se ha enfadado con su Cofradía, ni como en su Hermandad no gana la opción del costal y sí el de mantener a hombros la forma de trabajo costalero ha decidido crear una nueva…) y es pura y bien intencionada su labor fundacional, querría hacer una serie de apreciaciones:

*Las nuevas Cofradías deben tener en cuenta que nacen para llenar un vacío espiritual y evangélico en la Semana Santa de la ciudad y para servir de instrumento pastoral a zonas de la ciudad donde la labor del párroco no es suficiente. O dicho de otra manera: los cofrades procesionamos el misterio fundamental de nuestra fe y buscamos que sea lo más completo (según los Evangelios) para que cale el mensaje que queremos transmitir a la ciudadanía, y no podemos procurar que en barrios como el Realejo, con seis hermandades de penitencia y dos de gloria, florezca una nueva hermandad. Simplemente porque allí no hace falta pastoral, evangélica y cultualmente hablando, una hermandad más. Sí en Bola de Oro/Serrallo, sí en Chana; sí en Haza Grande, en Puerta Granada, en… En donde no estén presentes estas asociaciones públicas de la Iglesia.

*Sus fundadores, tienen que tener en cuenta que el proyecto lo deben iniciar sin el ánimo de restarle a otra hermandad cofrades. No se trata de vestir a un santo para dejar al otro desvestido. No se trata de juntarse gente joven, capaz y con ganas de participación, del seno de varias hermandades que son necesarios en estas. Porque no nos engañemos, nuestras hermandades a veces exiguas y con carestías, están para acrecentarse y no para verse restadas. Y por ello, el fundador debiera conseguir que amigos, conocidos y allegados suyos, ajenos al mundo de lo cofrade, se interesaran por un proyecto así; he conocido ejemplos y se logra, por un lado, sumar a la fe y a la causa (permítanme el término), a más gente, y que a su vez las hermandades de siempre tengan a sus hermanos con los ánimos de participar y acrecentar la Corporación.

*Al fin, téngase muy clara la idea a llevar a cabo. Esta debe ser no sólo atractiva, sino novedosa, enriquecedora y con una altura de miras y una ambición devocional y estética que en efecto pueda tenerse en cuenta por la generalidad cofrade de la ciudad. No todo vale.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

digame si hay algun sitio en la bola de oro, porque a nosotros nos han dado con las puertas en las narices siempre, si tiene alguna duda llamenme 607328005

Anónimo dijo...

Ola buenas estoy arto de que solo los del realejo se rian de todos por su andar yo participaria para crear una nueva hermandad sea donde sea en bola de oro chana etc y ya no es para callar boca sino porque en la semana santa de granada falta mas hermandades y que salgan a horas mas atrevidas gracias