Visitas

miércoles, 2 de febrero de 2011

Carnaval 2011

Los no gaditanos vivimos un carnaval de concurso. Radio, televisión e internet, se convierten en los disfraces que hasta el viernes 4 de marzo nos van a teñir la vida misma. En el mismo instante en que San Antonio espera la voz del pregonero, los que seguimos un concurso que nos ocupa a diario (leen bien y saben de qué les hablo) comemos los cucharones de la nostalgia porque se acabará lo que tanto esperamos. En Cádiz empieza y en el resto de la geografía gaditana de “Muy Puerta a Tierra para allá”, se nos diluyó el cauce amable de la creatividad.

Los que gustamos de esto que se llama Concurso de Agrupaciones del Carnaval de Cádiz abrazamos una doble nacionalidad sin pudor alguno, y como aquella lejana letra de Rivero, sentimos que es tan nuestro el concurso como de los que lo hacen y lo engrandecen. Y participamos de este con el ahínco de un gaditanismo tan puro, que no nos vino de cuna sino que lo hemos forjado en base a rendirnos sin condición a Cádiz y a los suyos. Así lo siento y sé que lo comparten, como poco, un puñado de granadinos que bajo cero, viven las noches de coplas 700 metros más arriba del nivel de arte de la Plaza del Falla.

Y ahí quería llegar con esto del concurso. Porque en efecto, es un concurso de coplas, con lo que definidamente queda expresado en el término. La continua revolución creativa vivida cada año puede hacer pensar que estamos ante otra cosa distinta, con la misma cuota de participación y cariz de importancia, a música, atrezo, escenografía, puesta en escena, defensa del tipo, y si me permiten, “márquetin” previo y posterior por parte de la agrupación.

Les vengo a proponer un ejercicio reflexivo. ¿Qué recuerdan de las agrupaciones? De las que ganaron con el apoyo moral de ustedes, y las que se quedaron en las puertas de esa final clasista y apestiñada de tres grupos por modalidad. Las que le hicieron vibrar en su momento, y las que descubrieron con los años. Las que han pasado a revestirse con el calificativo de “históricas” y las que duermen el sueño de los justos en el Olimpo de antifaces del Carnaval de Cádiz. Cualesquiera que me vengan a referir… En efecto: la letra.

La letra es la que mueve la actuación, la que se canta en verano camino de otra playa y de otra arena en la costa de Granada. La letra e una chirigota es la que aplicas en el ensayo de una cuadrilla costalera. La letra de una comparsa, entonada, bajita, sin alardes, cuando le dices al oído a una chavalita las cosas que no has sabido parir tu mismo. La letra del Niño y sus Piratas, con un hijo entre tus brazos. La de Selu cuando te cruzas con la ex mujer de tu hermano; la de Alba porque te reconcilia con ese pasado que nunca tuviste dada tu condición de gaditano de Granada, y le suspiras al mundo con “Los hombres de la mar”. La letra de una Banda de veneno cuando te inspiras en ella para decirle al hijo de tu amigo que con 16 primaveras, “como te explico ahora esto”.

Letras inmortales grabadas a fuego, verso a verso. Presentaciones de carrerilla. Estribillos pegadizos, cuartetas efectistas, pasodobles demoledores y cuplés sátiros y descarados. La letra en los labios del que le gusta el Carnaval, en las tertulias de otoño, cuando nos juntamos cuatro locos a recordar agrupaciones de siempre. Letras en oro, grandes, férreas, incontestables, que inspiran. Bodas donde conoces a gente que merece la pena y con la que terminas cantando, o susurrando, o brindando si acaso con esas letras que siempre te recordarán dónde y cómo conociste a Paco Tinoco, o en qué coche dijiste de corrillo las de “El Brujo” o la letra primera de tu estrenada condición de irredento seguidor del concurso, aquel 1993 con unos “Miserables” en la tele monstruosa de entonces.

Letras, señores, letras. Sin claudicar ante la importancia de la música, que será lacaya y servidora de la letra. Porque no conozco a un solo carnavalero de esos que se visten por los pies de las artes del dios Momo, que te silbe tonos y punteos y no te cante letras. Ni por todos los forillos del mundo juntos cambiaría yo un letrista de rompe y rasga; que las letras son las que hacen libre, si acaso libertino, descarado, si quieren espontáneo y jocoso, o tal vez con dobles sentidos, a este concurso. Letras que aseguran poesía, que redescubren el universo de lo literario, que esculpen diademas de laurel para poetas de barrios; letras que hacen reflexionar, que sobrecogen, que emocionan, que divierten, que rinden plazas y que ganan los puntos de un jurado que a veces, “no sabe escucharlas”.

Letras y letras, las de nuestras comparsas. Ironía perfilada, bordada, hilada y cosida a una música, pero que brilla con la puntada del lápiz que las escribió para la chirigota. Letras clásicas, ortodoxas, profundas, tan patrias, en los coros magnificados por el despliegue de la música. Pero en todo caso, el que crea que a pesar de ser todo un conjunto, nadie lo discute, la letra no es lo predominante, habrá reinventado el concurso (y conste que el mío tiene 18 ó 19 años y no más, para mi desgracia) y creado algo distinto. Conforme, pero no será lo que ha sido y debería. Porque si el premio y la distancia no está marcado por la letra, por el contenido, por la intelectualidad, el desparpajo o la creatividad de la rima, de la manera de contar las cosas, por la proeza de decir en dos minutos lo que dicen los poetas, esto será todo lo que quieran menos el aplaudido Concurso de Agrupaciones del Carnaval de Cádiz, de las coplas, de la libertad y lo espontáneo, de lo emocionante y emocionable, de las letras.

Así que como cada año, veremos a los mejores letristas, en las puertas de la final. El que tenga ojos que vea… Y a lo peor, me vuelve a tocar la desgracia de ver en la final histriónica a quien menos capacidad literaria tiene, pero mejor sabe venderse, o hacer sonar punteos propios de bandas “jevis” (o como se diga), o ser más soez. Quién sabe, a lo mejor, el letrista con diferencia, este año, sí está en la Final… Yo ya cuento las horas para que empiece el concurso que me traiga las LETRAS… Con la mayúscula mayestática que es sinónimo de verdad. ¡A ver si estoy en lo cierto!

2 comentarios:

Paco Tinoco dijo...

Buenas noches caballero, no he escrito antes porque no habia visto el blog, aunke me dijiste por facebook ke ya estaba el tema carnavalenado, pero mi cabeza piensa algo y a los 2 minutos lo ha olvidao, asi ke perdon la tardanza por escribirte por aki.
Eso es una, y la otra ha sido el irremediable escalofrio ke me ha dado en el cuerpo cuando he visto mi nombre en uno de los posts, pues es algo ke no esperaba y ke me ha resultado muy grato, pues en el momento ke hablabas de gente ke habias conocido en bodas y habias tarareado alguna coplilla me vino a la cabeza la boda de Salva, y ZAS!! sorpresa y ahi ke aparezco jejeje.....
Bueno querido mio, espero ke no sea suficientemente tarde para ke veas este comentario, y ke sepas ke a partir de hoy mismo, tendras un seguidor mas durante este mes de febrero y parte del de marzo.

NOTA 1: Hoy ha cantao el amigo juan carlos, solo he escuchao un poco del popurrit, asi ke no voy a opinar

NOTA 2: Este año espero ke te tomes la molestia de escuchar algun cuarteto, se ke no es tu filosofia, pero al menos escucha al de Morera, o mejor, miratelo por youtube ke ya esta, solo ese, el resto se ke no te merecera la pena, pero escucha a Morera ke es un espectaculo

NOTA 3: Hoy han salido a la venta las entradas para cuartos y semis, se han vendido un total de 4000 y pico entradas en un periodo de 2 horas y media, y yo he sido afortunado en pillar una para los cuartos del dia 22, Selu, Bienvenido, y si sale todo bien, Morera tambien...

Un saludo amigo y espero verte algun año por cadiz....sino, pues ke sea en Granada........

David R.Jiménez-Muriel dijo...

Paco, amigo, si por Cádiz si me puedes ver, pero no en Carnavales... Aunque uno tenga la cabeza llena de coplas, por fuera tengo un gorrito puesto perennemente. ¡Que te cuente Susana qué es eso, je,je!

Por usía me pondré en youtube al Morera. Pero no te prometo mucho más; y ya sabes qué fotos tienes que hacer el 22. Pero sin ponernos los dientes largos.

Ah, he escuchado claro a Juan Carlos. A mí (o estoy fuera de mí con este autor), me ha parecido de descubrirse si tuviera sombrero. Como no, pues me dejo las palmas desolladas para su primer pasodoble.

Paco, amigo, un abrazo de campeonato y bienvenido a tu Alacena.