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viernes, 7 de enero de 2011

Subida de la luz

Año nuevo con las mismas esperanzas e ilusiones que el que se va. Jamás en los primeros días de estreno de un año tantos ciudadanos (o tengo imán para pesimistas o sin pretenderlo estoy haciendo un estudio sociológico) manifestaron antes un tremendo terror por lo que se puede avecinar económicamente hablando a lo largo de este 2011. Y esto preocupa; al menos a mí. Es suficientemente grave que haya subido casi todo, especialmente el gas o el transporte. Lo que clama al cielo es la subida de la luz, que en los últimos tiempos es de nada menos que un 43% y de golpe y porrazo, desde hace una semana, un 10 % más cara con el estreno del año.

El ministro de Industria Miguel Sebastián ha tenido las santas narices de reconocer que “una apuesta del Gobierno por el carbón nacional” está detrás de esta subida. Teniendo en cuenta que hay 30 millones de clientes, a una media de 4 euros más al mes, y que el carbón que se extrae de la zona minera leonesa (donde nació el Presidente Zapatero, una casualidad como otra cualquiera) supone un 3 % de esta subida horripilante, unos 45 millones de euros cuesta extraer un deficitario producto, caro, muy contaminante y nada rentable, todo lo contrario.

Nuestro carbón no deja dinero, cuesta. Le está costando el dinero a Europa, y desde hace una semana a todos nosotros. ¿Se imaginan si unos cientos de españoles, digamos de Granada, nos inventamos una empresa industrial y obligamos al Gobierno a que costee nuestro trabajo, compre nuestro producto, sostenga nuestras cuentas y haga frente a nuestras pérdidas? Bueno, pues si recuerdan las protestas de este pasado verano de 2010, la cara dura (propia) como el hormigón que nos enseñaban los mineros por la televisión no era otra que la de manifestarse en defensa de un puesto de trabajo que es inviable, nos cuesta a todos y encima nos venden a precio de oro.

A veces dan ganas de emigrar. Esto desde luego es motivo sobrado. Como botón de muestra, en el mes de enero de 2009, el Gobierno perdonó 5.500 millones de euros de deuda acumulada en el periodo 1998-2001 (casi un billón de las antiguas pesetas) a los empresarios mineros españoles, especialmente las empresas asturianas y leonesas. Pero es que el carbón es muy contaminante, la extracción que tiene lugar en España genera inmensas cantidades de CO2 y a esa toxicidad indiscutible, hay que sumar que nos está costando a todos muchos millones de euros. Y ya estamos hartos.

Este ejercicio hipócrita que vengo denunciando, tiene mucho que ver con la prohibición de fumar en espacios públicos pero a cambio, recompensar el voto socialista de los mineros leoneses y sus familias, hacer una gracia con la patria chica del presidente, tener la oportunidad de darse un baño de masas cada verano por Rodiezmo (sí señor, en la zona minera leonesa) y al módico precio de tomar por tontos a todos los españoles que estamos costeando una empresa que arroja pérdidas por imperativo de nuestro Gobierno. ¿Y por qué no costeamos algún disparate más? Si algo ruinoso y nocivo para la salud goza de dinero de todos, ¿cómo es que el tabaco que da muchos beneficios se persigue y estigmatiza al fumador? ¿Por qué no se sube un poco más la luz y con ese dinero se costea la cría de saltamontes en el desierto de Tabernas, a todo juicio, muchos menos contaminante que el carbón?

Los acuerdos del G-20, las decisiones propias de la Europa de los 27… Todo eso se lo pasan por la entrepierna los socialistas, con tal de conservar el voto de la comarca y el gobierno en ayuntamientos y diputaciones astur-leonesas. Es gracioso, pero real. Mantenemos una industria obsoleta, peligrosa, contaminante y deudora. Lo pagamos entre todos. Los españolitos que ven como cada año sube todo, menos el sueldo. Lo pagan los funcionarios, que pierden algunos hasta un 8% de sueldo mensual, y una rebaja de un 70 % en la paga extraordinaria de Navidad. Se congelan las pensiones. Pero a los mineros ugetistas, sindicados, apesebrados, férvidos vasallos del puño y de la rosa, todos los españoles con un par de euros más al mes (cada uno) costeamos su ruinosa y contaminante manera de ganarse la vida mientras el tabaco casi que es pecado. Hay que tener la cara como el hormigón, lo dicho.

4 comentarios:

langostin0 dijo...

jajajajaja quee razón tienesss estee hombreee nos llevaaa a la ruinaaaaaa yo me voy a ir del país ya ajajajajaja

un abrazooo

Lemar dijo...

Si la culpa de esto la tiene el "CARBÓN" de zapatero, y todos los españoles que no salimos a las calles a lincharlo de una puta vez coño.

Anónimo dijo...

David, te has equivocado en la cita siguiente: “una apuesta del Gobierno por el carbón nacional”; en realidad debería indicar “una apuesta del Gobierno de este "cabrón" nacional”.

Bromas aparte, hay ciertas actividades que por su interés social deben subvencionarse, y no hablo de los bancos y cajas dirigidas por ex líderes socialistas (Como Narcís Serra en Caixa Catalunya, actual Catalunya Caixa, saneada por todos y agrupada a otras entidades deficitarias; Bono & Cía. en Caja Castilla La Mancha, etc.).
Por ejemplo, la agricultura: debe primarse una agricultura de calidad (y ecológica), respetuosa con el entorno (y dirigida a consumidores con poder adquisitivo medio alto) dejando para la importación las producciones masivas y "low cost" de, por ejemplo, Marruecos (si nos deja de tocar los güevos). Ayuda al crecimiento económico de zonas más deprimidas, frena la inmigración, etc. y además, de contrapartida, mantiene un entorno rural que perfectamente coexiste con el entorno natural que ha de protegerse.
Lo mismo puede ocurrir con la ganadería...

El problema no es que haya que subvencionar el carbón nacional, es que la política energética de este país no puede estar, en última instancia, en las manos en las que está y sin perspectivas de medio/largo plazo. Y pasa lo que pasa... que las subvenciones a las placas y molinillos pues habrá que mantenerlas para que no las ganen las empresas por la vía judicial, pues está claro que hay que apostar por la energía verde, pero si de antemano sabemos que si toda la superficie del país se llenara de placas no cubriríamos la energía base necesaria, ¿algo habrá que hacer (y que no pase por comprar energía eléctrica a Francia, que tiene su origen nuclear)?

Y otro problema de base: estos socialistas o socialdemócratas (o como quieran autocalificarse) confunden lo que es de todos (recursos del Estado) con lo que es propio y no tiene dueño; ya lo dijo "La Maleni"...

En fin, subida eléctrica y del gas, que acompañará a una subida de carburantes... y de ahí a bienes de consumo y servicios con lo que se reducirá la demanda y más agonía de crisis...

Y por cierto, bonito el paripé con los chinos el otro día,que venden una megainversión en el país cuando la gran parte del monto es para la JV con Repsol para exploración y producción en Brasil... y que para colmo el acuerdo estaba publicado semanas atrás. Simplemente, de vergüenza como se manipula la información... y basta consultar las hemerotecas.

Un abrazo, Santi.

David R.Jiménez-Muriel dijo...

Santi, lo de la política de compra de energía a Francia es otra de las prácticas hipócritas más desquiciantes que he visto. Negamos la mayor con las centrales nucleares, pero adquirimos en compensación, residuos de las plantas francesas. Y la energía nuclear que producen los galos. Y permitimos que sus centrales se ubiquen en la zona sur del país, fronteriza con nuestro norte (eso no hay problema) y que Marruecos esté ya superando en número a España, y las coloque en la zona del Rif, también en el entorno fronterizo (con España) del Mediterráneo.

Total: los residuos nos los quedamos nosotros. La energía nuclear, nos la quedamos. Por arriba y por abajo, rodeados de centrales... Pero no podemos hacer ninguna y pedimos el cierre de las existentes.

Por favor, que alguien me explique algo.