Visitas

domingo, 2 de enero de 2011

La Toma de Granada

Desde hace unos años un grupo de pseudo intelectuales ponen el grito en el cielo por la celebración de un acontecimiento que iba a suponer uno de los más importantes logros para Granada, para España y para Occidente, en siglos. Se amparan en un filoislamismo evidente. Sugieren una celebración racista, xenófoba y que ridiculiza al colectivo musulmán. Sin embargo, cuando uno ve el transcurso de la misma, se da cuenta que en efecto, no hay nada de eso. Es entonces cuando los argumentos desaparecen y la jornada queda empañada por los radicales extremos de una y otra esfera política, y por un grupo de seguidores de Blas Infante que desde una postura andalucista que aún no entiendo, reclaman el fin de esta Fiesta. Ahora bien, se vuelven a equivocar estos últimos, porque Granada no es Andalucía (tiren de entradas antiguas de esta Alacena donde ha quedado demostrado con planos, documentos y argumentos sólidos) y si estamos en el marco de la Autonomía, propongo que pregunten a Granada si quieren quedar representados por estos de la verdiblanca a costa de su personalidad. Sería un espanto (como demuestran los comicios electorales una y otra vez) para los autonómicos por narices.

La conquista cristiana de la ciudad de Granada, se ultima y se ejecuta el 2 de enero de 1492. La ciudad realiza una ofrenda a los Reyes Católicos, que descansan en la Real Capilla. Un cortejo cívico recorre las arterias principales y en virtud a una fórmula antigua y centenaria, desde el balcón central de las Casas Consistoriales o Edificio aúlico del Ayuntamiento, se tremola el pendón que los Reyes concedieron a Granada, con una jaculatoria concreta que no contiene un ápice de rechazo a otra cultura. Ahora bien, si la comunidad islámica sobreentiende que es la celebración y fasto de una victoria, hace bien. Porque en efecto lo es, y tras 529 años de mayoría cristiana y de cultura cristiana, convendría recordar que esta sociedad española, occidental y nuestra lo hace con mucho mejor talante que el que hizo gala la población musulmana de Granada desde la puerta de Bib al-Bonud (o de los Estandartes) durante siete siglos, encargada de la matanza de miles de judíos y de la represión y muerte de miles de cristianos. ¿Tiramos de historia?

El mundo está dividido en épocas. La actual, la conocemos como contemporánea. Arranca según el criterio académico, con la Revolución Francesa y la proclamación de los derechos del Hombre en 1789. Hasta esa fecha, la Historia ha venido a señalar la misma como Época Moderna, que se extendió desde 1492 a 1789. Escoger 1492 (coincidiendo con la toma de Granada) con el inicio de una nueva era, no es baladí, y los más serios estudios y tesis avalan desde hace siglos la cuestión. Porque en 1492, además de hacer de Granada una ciudad cristiana, murió Lorenzo el Magnífico o se descubre el Nuevo Mundo.

La Toma de Granada va a suponer todo un acontecimiento de trascendencia única. Caía la última posesión musulmana en Europa. Además, con la conquista, los Reyes Católicos acababan con el conflicto de la sucesión, unificaban todas sus posesiones bajo un mismo sistema jurídico y fiscal y nacía España, considerada desde entonces como el primer Estado Moderno de la Historia de la Humanidad. La victoria sobre el último reino islámico en Europa también significaba el control del Mediterráneo ante la cada vez mayor amenaza de los turcos a los estados europeos; igualmente, hizo posible que creciera internacionalmente el prestigio de los Reyes y por ende de su Estado, y puso los cimientos para la constitución de la época más próspera de España.

Para darnos cuenta de la trascendencia que vino a significar esta conquista, conviene contar varios episodios. Así, en Roma, el Papa convoca grandes solemnidades entre las que hubo una procesión de Acción de Gracias que duró 3 días. Nápoles se regocijó por la victoria cristiana con una obra de teatro que se interpretó hasta la Cuaresma de ese año. En Londres, tras un repique general de las campanas de Wentmister durante días, el Canciller de la Corona, dio a conocer la noticia despertando la fiesta de los ingleses. En París, Notre Dame concitó al Rey galo en una Misa por Granada. Y en Colonia se sucedieron fiestas y triunfos parecidos. Por el contrario, sabemos que el Gran Imán de la Gran Mezquita de Damasco llamó a los fieles y les instó a que cubrieran su cuerpo de cenizas en señal de llanto y duelo. La conmoción en el mundo de Oriente fue la antítesis de la alegría y los multitudinarios festejos de Occidente. Creo que todo esto refuerza la tesis de la trascendencia del hecho.

Para Granada, se pasó de ser la capital de un reino en franco declive, a serlo de otro renaciente y nuevo, España. Los Reyes Católicos escogieron la ciudad para enormes proyectos arquitectónicos y patrimoniales. La ciudad fue extraordinariamente dotada en el Testamento de Isabel, pues al nombrarla tantas veces demostró el enorme afecto, por encima del resto de ciudades castellanas, que siempre le profesó. Además, fue abastecida eclesialmente, se le concedió la dignidad metropolitana, se le distinguió militarmente y se le hizo sede jurídica de España. Si esto fuera poco, Granada conserva su nomenclatura de Reino, su emblema se incorpora al escudo de la Nación (y así sigue hoy día) y se nutre de artistas, embajadores, ilustres visitantes europeos, y en ella se asienta la nobleza y aristocracia que aún hoy, la siguen haciendo una de las ciudades de mayor prosapia de España. Ello significa que el Emperador Carlos, en virtud y respeto a la memoria de sus abuelos, la haga Capital del Imperio y la enriquezca aún más. El cambio, sin duda, fue a mejor.

Todo esto es la Conquista de Granada. Todo esto celebramos el Día de la Toma los granadinos. Todo esto es lo que critican bajo la manida expresión de “facha”, una serie de personas que con los ideales que representan, poco deberían hablar. Todo esto es la verdad irrefutable que arroja la historia. Y a pesar de cuanto de bueno he señalado, si tampoco ello existiera, la razón de ser de la Fiesta se sustentaría en el simple hecho de una tradición con más de 500 años que responde a la historia. Y aunque muchos quisieran, lo que está claro es que la Historia, no se puede cambiar, adulterar, violar o moldear según gustos.

FELIZ DÍA DE LA TOMA. FELICIDADES A GRANADA Y A LOS GRANADINOS.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Más razón que un santo... fíjate de la "intrascendencia" que llegué con retraso para que mi niño viviera el "Día de la Toma" y nos tuvimos que conformar con quedarnos casi en Puerta Real porque con un carrito no llegábamos más lejos de la gente que había congregada en la celebración.

Propongo actividades alternativas a estos del talante que no quieren esta celebración:
- Pedir democracia en Marruecos, así como libertad de prensa.
- Pedir democracia en Libia.
- Excursión a Teherán, capital de Irán, a pedir lo mismo... y de camino, si lo son, pedir que impartan EpC junto a las enseñanzas del Corán, y hacer una macrobesada gay en uno de los discursos de Mahmud Ahmadineyad como los cuatro o cinco de Barcelona hicieron ante la visita del Papa.
- Y si tienen dineros, a Corea del Norte.

Ojo, y no vale irse a Cuba en las colonias de trabajo para conocer la Revolución, que no cuela... que eso en mi pueblo es irse de putas, a costa de la subvención del partido, a una isla tropical...

Por cierto, lo del Socorro Rojo, del que seguro que vive alguno de los de ayer, y que hasta hace poco (no sé si en la actualidad) se usaba para apoyo a a las familias de terroristas de GRAPO y demás (entiendo que en el País Vasco a ETA), ¿de eso no dicen nada esta panda de gilipollas (como dice R.A.E. del gilí, inocente, cándido, lelo?

Un abrazo, Santi.

Anónimo dijo...

“Santiago, Santiago, Santiago; Castilla, Castilla, Castilla; Granada, Granada, Granada, por los muy altos, muy poderosos señores Don Fernando y Doña Isabel rey y reina de España que han ganado esta ciudad de Granada y toda su tierra por fuerza de armas de los infieles moros con la ayuda de Dios y de la Virgen gloriosa su madre y del bienaventurado Apóstol Santiago y con la ayuda de nuestro muy Santo Padre Inocencio VIII, socorro y devoción de los grandes prelados, caballeros hidalgos y comunidades de su reino”

Del blog "Él último Reino" que enlazas como favorito...

David R.Jiménez-Muriel dijo...

Santi, como siempre, GENIAL. Y aprovecho para promocionar aunque no tenga necesidad de ello el blog El Último Reino, una verdadera delicia intelectual que suele mostrar entradas con documentación, tino y reflexión histórica.

Pero, de nuevo te digo, Santi, que has estado estupendo. Grande, el comentario.

Anónimo dijo...

Juanjo ibañez en su blog del jardin de bomarzo dice lo contrario,q hay q suprimir el dia de la toma porque genera odio y es xenofobo.Un saludo

David R.Jiménez-Muriel dijo...

Muy libre el bueno de Juanjo de opinar como quiera. Lo que no veo (ni yo ni nadie con la EGB y una dedo y cuarto de luces) por ningún lado es la xenofobia de esta fiesta. Y señores, por reconocer la trascendencia que tuvo para Granada ser conquistada por los cristianos, no se fomenta ningún odio.

El odio lo crean ellos a bombazo limpio contra los metros, aeropuertos, aviones o iglesias cristianas.

Anónimo dijo...

Aquí, la comunidad islámica y los cuatro pesudointelectuales que si ésto es xenofobia... y sobre la matanza de cristianos coptos en Egipto, ni mú. Claro, pero como no son mayoritarios y no pueden imponer su teocracia, aquí se DISFRAZAN de demócratas, y hasta el domingo los ves en TVE (La 2) con unos aires occidentales y de lo bien que trata el Islam a la mujer... que no veas, que no sé como no me he convertido aún...

Por otro lado, muchos pseudo intelectuales no conocen de primera mano la realidad del Islam, y yo me autocensuro la opinión que iba a transcribir pues no es de primera mano y no me fío de que favorezca publicitarla al autor de la misma... pero vamos, que ya se está viendo en el Maresme lo que se cuece...

PS: Cada mes antes de las elecciones una bomba mediática para desviar atención de cifrasmacroeconómicas, empezamos el año con la ley del tabaco... a ver que nos depara febrero; eso sí, de la recuperación económica de Alemania y de los otros países, ni mú...

Un abrazo.