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miércoles, 5 de enero de 2011

Fumando espero

La nueva ley que prohíbe fumar en los espacios públicos, a juicio de los medios de comunicación, no se ha dejado notar en el sector de la hostelería, cosa que dicho de paso, debe de alegrarle a todo ciudadano reflexivo y maduro, sea fumador como mi caso, o no. Yo sin embargo, que he nacido en democracia y he crecido bajo el amparo constante de expresiones que a fuerza de repetírnoslas han dejado un poso de democracia y libertad, ando estos primeros días de 2011 un tanto mosca. El enfado principalmente viene por varias cuestiones: el descarado ejercicio de hipocresía por parte de nuestros dirigentes socialistas, y el enmascaramiento infame y a conciencia de una realidad expresada en cifras: ¿saben cuánto se ha recaudado a lo largo de 2010 gracias al tabaco? Pues la nada despreciable cifra de 13.000 millones de euros, de los cuales, 11.400 millones de euros equivalen al concepto de impuestos. ¿Y saben cuánto se ha destinado en 2010 a la sanidad española, tanto por parte del Gobierno como de los gobiernos autonómicos? Pues España subió su presupuesto para Sanidad un 0,2% llegando hasta los 4.633 millones de euros, al tiempo que en total, la sanidad española (autonomías incluidas) no llega a 8.000 millones de euros.

Si dos más dos son cuatro y las matemáticas básicas no me fallan, los fumadores, sostenemos la sanidad pública. Ojo, vamos a hacer un ejercicio sencillo: los 14.000 millones de euros que salen del tabaco, crean puestos de trabajo (del agricultor a quien manufactura el producto, el que lo transporta, y el que lo vende en las expendedurías oportunas) amén de generar sustanciosos ingresos. Es decir, que hay que seguir contando con esos 14.000 millones de euros. Esto, dividido entre 48 millones de españoles, supone un total de 291,6666666666667 euros por persona. Pero claro, la población activa de esta nación es extremadamente pequeña (con casi 5 millones de parados) y menores de edad, hay unos pocos de millones de españoles; si no queremos sumar ancianos y por supuesto, aquellos que ni cotizan, aportan ni ayudan a sostener el país, bien por incapacidad o simplemente por vagos. Esto reduce a 17.612.709 personas (y bajando) el número de contribuyentes que podrían hacer frente a los 14.000 millones de euros que genera el tabaco, o lo que es lo mismo, cada español activo, para suplir el tabaco, debería pagar 794,8805603953373 al año, o 66, 24 euros al mes.

Que no se pueda fumar en espacios públicos es de un cinismo enorme. ¿Por qué no prohíbe Pajín y compañía la venta de tabaco? ¿Cuántos puestos de empleo genera tan pernicioso vicio? ¿Estaría dispuesta la ciudadanía a pagar más de 66 euros al mes al acabarse el chollo de recaudación con el que el Gobierno exprime al fumador? Y lo mejor: ¿por qué engañan diciendo el elevado coste que tiene tratar enfermedades cardiovasculares generadas por el efecto del tabaco, cuando estamos pagando los fumadores con creces la sanidad pública española (que cubre al 70 % de la ciudadanía, porque el otro 30 % costea de su bolsillo una sanidad privada en la que seguro, hay más de un fumador) y nos estigmatizan de esta manera?

Que todo lugar público quede libre de humos es denigrante. ¿Alguien ha pensado que no todo bar debe quedar expedito de tabaco? ¿Por qué lo mismo que hay bares para homosexuales, para rockeros o para pijos, no puede haber establecimientos de ocio para los fumadores? ¿Coarta la libertad del no fumador? Entonces, quieren decirme, que a los fumadores nos han metido una medida coercitiva que ha lesado nuestro derecho a fumar en un restaurante exclusivo para gente que como nosotros, siga matándose con el cigarro. Porque de eso somos conscientes. Como también, del cinismo, la hipocresía, la poca vergüenza, el afán recaudatorio, la incapacidad de gestión y la intolerancia de muchos. Empezando por el Gobierno y acabando por el más pintado.

Como ustedes me han dicho a mí les digo yo a ustedes: paguen los 800 euros al año y déjense de tonterías y si acaso, en el más castizo de los lenguajes, parafraseo a don Fernando Fernán Gómez y les digo:

4 comentarios:

Lemar dijo...

Muy bueno hermano, y mejor ilustrado, vivimos en una España de represión, e inquisidores, que devuelvan todos la pasta que se han llevao y se siguen llevando, y estos son los progres y liberales me cago en la puta, que asco,solo sacan leyes para dividir a los españoles que es lo que pretenden, la ley del aborto, la ley de los matrimonios estos nuevos, la ley de la memoria histórica, la ley antitabaco, todo igual mientras siguen hundiendo España.
PD: Que Dios nos pille confesaos, un abrazo hermano, y que le traigan muchas cosas los Reyes Magos, pero que sea Melchor que es el más blanquito.

David R.Jiménez-Muriel dijo...

Amén. Qué más decirte. Y lo malo es que nos contagian. Y nos deprimen. Y ya estoy hasta asustado, porque imagina que ves a tres tíos encaramados a tu balcón, con sacos, coronitas, barbudos y que quieren entrar.

¡Coño, una de dos, o son inspectores para ver si estás fumando en tu casa, o tres travelos! En cualquier caso, no abras hermano.

Lemar dijo...

Hermano por hacerte caso y no abrir, no me han dejado nada, pero prefiero eso, a que me hubiran dejado el c..., como la bandera de japón, que seguro que eran travelos,como están los tiempos, no se puede esperar otra cosa, ale hasta el año que viene a esperar.

David R.Jiménez-Muriel dijo...

Ya somos dos... Pero ha merecido la pena. ¡Somos ricos en principios!