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martes, 7 de diciembre de 2010

Controladores aéreos


Si de algo he dado muestras en todos los años de mi vida es de ser fiel a mí mismo y no servir más que a mi fe. Podré estar equivocado pero sólo respondo de mí y de mis hechos. No soy como la caterva de hienas periodísticas, de uno y otro lado político, rastreramente servil, tal y como hemos comprobado desde la tarde del sábado pasado. He dicho sin tapujos que estoy más cerca de la ideología que hace gala el Partido Popular que de otra cualquiera y que por el momento siempre los he votado, en cualquiera de los comicios electorales. Pero eso no significa que haya arrodillarme como Intereconomía hizo a lo largo de todo el domingo, de una manera rastrera. Ahora bien, no sé si como apoyo a los populares, o como mecanismo de destrucción del gobierno socialista. En todo caso, repruebo la actitud.

Viene a colación de la magnífica medida adoptada por el Consejo de Ministros. Lo que no es de ley es que 2.300 españoles hayan vapuleado a su antojo a más de 600.000, provocado pérdidas superiores a los 400 millones de euros y dañado la imagen de una nación que atraviesa uno de los peores momentos de su historia, cara al exterior, jugándose el crédito internacional constantemente y siendo el blanco de las miras económicas y políticas del mundo. Lo sucedido con la huelga de controladores nos ha dejado a los pies de los caballos, y lo que es peor, nos ha debilitado más si cabe ante la comunidad internacional, teniendo en cuenta que uno de los músculos económicos españoles es el turismo.

Algunos casos que hemos conocido por la prensa dejan la rabia cosida a flor de piel. Novios que no se han podido casar; personas que no han llegado al entierro de su padre. Niños recién adoptados en los todavía desconocidos brazos de sus padres atrapados en el suelo de un aeropuerto; enfermos que iban a volar y se quedan tirados ante las puertas de embarque. ¡Alguien tiene que pagar por esto! Para muchos, lo lógico es pensar que la irascibilidad de la opinión pública es producto de un sentimiento de envidia ante un grupo de trabajadores que han llegado a cobrar al año 990.000 euros. Pues miren, más cobra Cristiano Ronaldo y sus colegas jugadores. Si 2.300 futbolistas españoles perpetraran tal caos e hicieran perder tamaña cantidad económica y sentimental al resto de los españoles, habría que condenarlos igualmente, con independencia de su sueldo. Que dicho por otro lado, con casi 5 millones de parados y 1 millón de españoles reptando por el umbral de la pobreza, es como para exigirles a los señores controladores una eficacia inusitada, la misma que demostraron cuando, a sus espaldas, un teniente cejudo del Ejército Español les enseñaba un papel con sus bienes, les hablaba de embargo y soltaba la palabra mágica: cárcel.

El Estado de Alarma ha sido una extraordinaria decisión del Gobierno. Posiblemente de lo poco que les ha salido bien a los Zp`s Boys en seis años y medio. Ojalá esa contundencia la usaran también contra los terroristas, los reincidentes en delitos de sangre o los huelguistas insolidarios que hace poco más de dos meses infringieron normas constitucionales y paralizaron a la fuerza el país. Ojalá el Gobierno apoyara a Esperanza Aguirre cuando el transporte madrileño boicotea a millones de españoles. Y ojalá no haya cadenas, de izquierdas o de derechas, que hagan el bochorno como el que protagonizó Intereconomía el domingo.

Una rubia periodista desde el Aeropuerto de Barajas, haciendo gala de una descortesía inusitada, y con los aires de reportera de tres al cuarto que se aposta a la salida de un restaurante para preguntarle a un famosillo si se ha acostado con una famosilla, escandalizó a los pocos cuerdos que quedamos sobre el solar patrio. La consigna de la cadena que más se ve en mi casa (pero que con cosas como esta retrocede en simpatías) era el apoyo a un sector laboral de este país, inmensamente minoritario, que ha jodido a base de bien a todos y ha producido unos daños monetarios gravísimos. El tratamiento y defensa del colectivo fue mucho más enérgico que el que haya hecho la cadena televisiva para con cientos de miles de españoles que dejarán de percibir los exiguos ingresos de 426 euros de los que disponían. Más duro y comprometido que el que Intereconomía ha hecho ante los millones de funcionarios que siguen, haya o no crisis, perdiendo poder adquisitivo, algunos con nóminas mínimamente mayores a los mileuristas. Y ha sido más enconada su defensa, que la hecha en pro de los millones de jubilados que cobran menos de su a veces ridícula pensión en la vejez.

La cadena se ha aliado con estos 2.300 trabajadores con privilegios desorbitados. Con sueldos que al menos, son de 200.000 euros al año, lo mismo que 10 familias de clase media en esta España nuestra. Si el funcionariado esgrimiera pérdidas por encima de los 400 millones de euros, iba a la calle, desde un Secretario de Estado al Cabo Palomeque, que se está dejando los dientes en las arenas de Afganistán con su chapiri legionario calado hasta las sienes. Nos íbamos a ciscar todos en la santa madre que parió a un doctor que ha tenido que estudiar seis años de medicina, hacer una especialidad y vivir un MIR, que cobra una mierda teniendo en cuenta que salva vidas, si su colectivo hubiera provocado la mitad de desmanes que los controladores. ¡Traíamos desde Somalia a hechiceros y chamanes!

El Gobierno tiene que poner a un millar de militares desde ya a aprender lo suficiente para encaramarse a una torre de control en siete u ocho meses. Y dejar en la calle a la mitad de los controladores. Pero sin indemnizaciones ni leches. Si la indemnización de todos los controladores es igual a 400 millones de euros, en paz. Si todavía deben, un poco de cárcel. Porque yo me partía el orto el otro día, viendo al portavoz de los controladores cómo explicaba la situación alarmante y drástica de sus compañeros, algunos con ansiolíticos para poder soportar (serán los ceros de la cuenta corriente) la cosa. Y me partía porque llegó un sargento con la camisa ancha y les dijo que había dos opciones: o conocer los placeres de Alcalá Meco o a currar. Y más de uno empezó a resucitar el Penal de Ocaña y se dijo que esto, hace muchos años que debía haberse aplicado en España, un país de vagos y tarados, de irresponsables y caraduras, sin el más mínimo respeto al común de los españoles y con menos amor patrio del que quisieran muchos.

Por eso, este votante del PP que no es del PP ni lo será jamás, cuando lee en La Vanguardia que a lo mejor el lobby de los controladores es un arma de presión de los populares, no le ha parecido disparatada la presunción. Porque Intereconomía ha demostrado que es de derechas, como yo. Lo que el domingo jodió, es el ser español, y preocuparse por España y porque a España y a los españoles nos vaya bien, gobierne Zapatero o un nieto secreto de la Pasionaria y Largo Caballero. Y el que suscribe, que se equivocará muchísimo, lo que sí tiene claro es que como las lentejas de cada día no se las paga la derecha ni la izquierda, puede mentar a la casta de ambas y quedarse tan tranquilo. Y que de vez en cuando, un puñetazo en la mesa como el de Rubalcaba, viene muy bien. Y los socialistas le han dado a la mesa en el momento oportuno y lo han hecho rematadamente bien. Y el Partido Popular se ha callado, y no ha lamentado que se esfumen en momentos tan críticos, tantos millones de euros y se debilite más (que ya es difícil) la imagen de nuestra nación. Y a los de Intereconomía les ha dado igual que más de 600.000 españoles les hayan fastidiado, desde unas vacaciones, a una boda, una adopción, o despedirse de un padre recién fallecido, porque había que apoyar al portavoz de los controladores, una suerte de Kent, de novio de Barbie, que tenía que vérselas con cuatro chulapos tatuados de una prisión de provincias; seguro que en una reunión in extremis en un Hotel cercano a Barajas, les decía a sus hiperpagados colegas, un discurso parecido al que soltó un alcalde de Motril:

-Me he enterado que estáis con pollas… Bueno, pues dejaros de pollas, vayamos a pollas… Y se enteró hasta el gato. Y los concejales se dejaron de pollas. Y Rubalcaba ha cogido al Ejército y este, con un par, le ha dicho al controlador de exquisita manicura que le suda tres veces la entrepierna afeitada que cinco millones de sus compatriotas las estén pasando buenas: o esto, o rancho carcelario. Y los aviones, nunca mejor dicho, empezaron a salir, VOLANDO.

6 comentarios:

Manuel dijo...

Muy buenas David, un verdadero placer leerte, como siempre, del mismo modo que poder tener una charla contigo, estas últimas más escasas que el de leerte, por cierto, cuanto peloteo esta mañana y sin mariconeo eh?.
Hablando de este tema, yo opinaba igual que tú, que por una vez el gobierno había demostrado un par de narices, por no decir otras cosas, y había buscado el interés general y elque unos pocos no abusaran de unos muchos, como suele suceder más a menudo de lo que nos gustaría.
Pero, comentándolos con un miembro de mi familia, que últimamente está inmerso en lecturas económicas sobre la crisis, me dijo un par de detalles:
- ¿Por qué Zapatero no va a la cumbre iberoamericana este fin de semana? ¿por las medidas económicas que pone? ¿tan drásticas son?
- ¿Por qué provocan de esa manera a los controladores este fin de semana y no otro y en 3 días se van a hacer una huelga salvaje, parece que cayendo en una especie de trampa que ni ellos esperan?
- ¿Por qué mantienen un estado de alarma durante 15 días, cuando han asustado y de verdad a los controladores, poniéndolos bajo mandato militar?
- ¿Sabemos algo de nuestra verdadera deuda y de la venta de los bonos de estado, que no quieren ningú banco y que necesitamos colocar?
- ¿Sabemos que posibiladad real hemos tenido y tenemos de ser intervenidos y o cerca que hemos podido de ser intervenidos este fin de semana?
En fin David, a veces, lo que parece realidad, no lo es tanto, y un paso adelante valiente, puede ser un encubrimiento
Un abrazo y ya hablaremos de esto personalmente. Manolo Ferrer

EL ESPERANZO dijo...

Todo muy correcto. Los controladores son mu malos muuuuuu malos, hay que azotarlos y castigarlos. Hay que meterlos en la mazmorra del comisario del Águila Roja y que los torture el calvo sin dientes, que no veas la mala leche que tiene.
Pero digo yo...ojo, que los controladores son trabajadores ¿eh?
Como mi vecino, como mi primo y como yo...
¿Dónde queda el sacrosanto (y constitucional) principio de negociación colectiva en el ámbito laboral?
¿Dónde queda el talante?
¿Dónde queda esa facilidad para sentarse y llegar a acuerdos....?
¿Es más fácil negociar con Esquerra Republicana de Cataluña que con los controladores aéreos?
¿No será verdad que los están puteando hasta la extenuación con turnos inhumanos y condiciones laborales de semi-esclavitud?
Ya vemos dónde queda el talante de ZP y Blanco: en el ostíón vil y por la espalda del decretazo.
Mal por lo controladores y su huelga salvaje y muy mal por el cejas del talante y sus huestes negociadoras....Hay que tener más talante.
Recomiendo vivamente la lectura del Blog de la controladora Cristina Antón:
controladoresaereosyotrashierbas. blogspot.com
Luego, que cada uno piense lo que quiera al respecto...

Anónimo dijo...

Resulta incomprensible que pueda ser posible que un grupo de privilegiados pueda poner al Estado en jaque. En un pais donde el 40% de los que trabajan tiene un sueldo de 1000 €, donde el 20% no tiene ni eso porque está en paro, una casta de bienpagados con dinero público se siente legitimado de poner al pais patas arriba para mejorar, todavia más, sus condiciones laborales de lujo. Y todo eso haciendo de cada español su enemigo, de forma masiva y sin calcular las consecuencias personales y como colectivo de su actitud.

Algunos de ellos le han tomado gusto a los medios de comunicación y se prodigan por television enseñando su careto a diestro y siniestro, haciéndose ver ante sus millones de enemigos. A estos enemigos anónimos los van a encontrar en restaurantes, hospitales, en el cine, en todas partes y los sufridores de sus hazañas se han quedado con su cara.

No se puede estar enemistado con el mundo y esperar que millones de personas actuarán civilizadamente y racionalmente cuando han sido agredidos de forma irracional y no civilizada, además de ilegal.

David R.Jiménez-Muriel dijo...

Manuel, soy poco dado a las teorías conspiratorias esas que suelen soltarse de tanto en vez. Que España no iba a ser intervenida, te lo digo yo y además con una rotundidad, idéntica a la de Trichet... Si Alemania ya ha puesto el grito en el cielo por lo de Irlanda, un rescate de 85.000 milloncejos de nada, imagina qué pasaría en España, con un rescate que se presupone debiera ser de unos 750.000 millones. Imposible. Ni siquiera asumible. La teoría esa ya ha sido descartada. Como esto reviente, Europa asumirá el contratiempo, pero el rescate (plantean algunos)sería perjudicial para los rescatadores. O no asumible, ya está.

Que Zapatero no fuese a la cumbre también lo felicito. Coño, a nosotros nos interesa estar en los G-20 y ojalá en el G-8, no con una panda de países en vías de desarrollo que muchos viven y sostienen una dictadura perfecta y los que no, son los más violentos del planeta, caso de las regiones de Chiapas en Méjico o las comunidades de los cárteles colombianos, o las guerrillas hondureñas, salvadoreñas, o... ¡Qué pinta España permanentemente entre pobres! ¡Ponte a hablar con Alemania, que seguro que es más fácil que te preste que llegue a pedirte!

La huelga la hacen ese día, Manuel, por un puente y ante una avalancha de desplazamientos. Y les revienta en las manos. Y tenemos un Estado de alarma que dura 15 días, porque es así como queda estipulado y como se recoge en el texto constitucional.

Por más que nos duela, lo han hecho bien, y no se puede sacar tajada de esto desde el plano político. Ni puede haber una cadena que haga de su capa un sayo y a río revuelto piense que conseguirá ganancia de pescadores. No es jugar limpio.

David R.Jiménez-Muriel dijo...

Y ahora mi Esperanzo, el otro Manuel:

Hermano mío, que ningún derecho conbstitucional y sacrosanto puede ponerse por encima y pasar como una exhalación sobre ningún otro. Y sí, llevas razón en que esa bravura que ha echado ahora el Gobierno podía haberla puesto en práctica muchas otras veces, como cuando un ayuntamiento vasco se cachondea por duodécimo año consecutivo de España, o para terroristas con delitos de sangre, flagrantes ataques a la unidad nacional o tomadura de pelo en los repartos equitativos de la financiación autonómica, por ejemplo.

Pero esto, por mucho que nos duela a los que no votaremos izquierda así sean los únicos partidos que queden, lo han hecho muy bien. Con un par gordo, bonito y lucido.

Y si están oprimidos los que cobran como muy poco 200.000 euros al mes, que se vayan del trabajo. Así de fácil. Si algunos desgraciados pueden permitirse el lujo de alimentar cuatro bocas con 13.200 euros anuales, alguien que cobra 16 veces más, habrá ahorrado algo y un paro curioso se le quedará... Pues eso, a la puta calle.

¡Y viva el ejército! Que formen a cuántos militares se merezcan y los que defienden España, sean útiles como ahora lo han sido. Yo les indicaría parlamentos y lugares donde también es menester que se dejaran ver.

Ah, lo del blog, tiene guasa... No me creo que exista esta persona. Imposible. No se puede tener tanta cara y creer que nadie le va a responder.

Anónimo dijo...

David,

No es la primera vez que los controladores ponen en jaque a los españoles; si bien me parece una medida acertada, se ha puesto sobre la mesa tarde (por qué no en vacaciones de agosto, o es que no se casan, mueren y viajan españoles a por hijos adoptados en esos meses).
Sinceramente, creo que se ha puesto en práctica para ganar el beneplácito de los españoles "independientes" de partidos políticos (de los que no dicen amén a todo lo que dicen los líderes del momento) en unos momentos donde sus expectativas de votos están bajo mínimos, el diferencial sobre el bono alemán por las nubes, las cifras del paro disparadas, etc.
¿Por qué pienso así? Por la falta de coherencia; los controladores son la cabeza de turco del momento. Porque se ha parado en otras ocasiones industrias estratégicas del sector energético sin el más mínimo reparo y, aprobando el Gobierno unos servicios mínimos al dictado de los "representantes" sindicales, además de los despropósitos y barbaridades de los piquetes (algunos famosos, como los de Sevilla, con un edil al frente -no popular- destrozando un conocido bar/restaurante).

Lo dicho, comparto la decisión, pero no me van a engañar con esta estrategia premeditada a la caza de votos. Yo sí lo veo como una bomba de relojería que han sabido cuando detonar (y que me perdonen las víctimas del terrorismo por el símil).

Saludos, Santi.