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lunes, 8 de noviembre de 2010

Iglesia Mayor de Motril

La recatolización de la ciudad y fundación de la Iglesia de la Encarnación.

Motril cae en manos cristianas en 1489 aunque los enconos militares de la población morisca no harán posible y efectiva la conquista hasta 1491, cuando al igual que en el resto de territorios del Reino de Granada, la nueva sociedad cristiana efectúe los principales cambios entre los moradores. Y por supuesto el más trascendental de todos es el religioso, para lo que en aquel primitivo núcleo poblacional motrileño, se aguardará hasta el año 1492 para reconvertir la primitiva mezquita mayor (que no la Aljama o de los viernes) en Iglesia Católica, puesta bajo la advocación de Santiago, al ser el día de la festividad de la conversión de este Santo (dos de enero) cuando se tome la capital y último bastión musulmán, Granada.

Para acondicionar el anterior espacio sacro, se empleará no sólo la modesta construcción islámica, sino la primera casa a mano izquierda según se entraba por la Puerta de Castill, conocida como la “Torrecilla”. Este templo fue parroquia durante 20 años, hasta que cayera en desuso ante la edificación de la Iglesia Mayor a cuya honra va esta sucesión de artículos.

A lo largo de 1493 y 1494, la precariedad propia de los primeros meses tras la conquista cristiana y definitiva pacificación dará paso a la reforma de la Mezquita para darle los aspectos formales de las iglesias católicas, sin olvidar el mobiliario oportuno. E igualmente, al primer sacerdote, con dignidad de párroco, le van a auxiliar otros nuevos sacerdotes, como ratifica el hecho de que el 13 de febrero de 1498 se nombraran los primeros beneficiados de la Iglesia de Motril, que obviamente, por el momento era la única.

Pero este edificio, imaginamos exiguo en cuanto a dimensiones y principalmente dominado por el patio de las abluciones como corresponde a su pasado de mezquita, al igual que condicionado por la orientación hacia el Este (aunque la costumbre en al-Andalus fue muy laxa en este sentido) obliga a que la autoridad eclesial de la villa, movido por la demanda de una nueva edificación acorde a los tiempos, solicite construir un nuevo templo. No olvidemos que los programas arquitectónicos siempre piensan en el dominio del urbanismo, o dicho de otra manera: el polo de atracción y centro neurálgico de la vida de Motril no era esta actual Calle Zapateros donde se situaba la Iglesia de Santiago, sino la Plaza Mayor, hoy de España, que respondía a los criterios más adecuados, por amplitud, bullicio y trasiego, para que se erigiera allí una Iglesia nueva.

Así las cosas, en 1502 el Papa Alejandro VI (no olvidemos que era español) otorga una Bula de Erección para la construcción de una nueva Iglesia Motril y decide que el juez y veedor de ella sea el Cardenal Primado de España, Pedro de Mendoza. Sin duda, este es el primer punto de partida para que nazca la construcción de la Iglesia Mayor de Motril, que desde un primer momento, no hubo dudas de cuál debiera ser su emplazamiento: en el espacio ocupado por la Aljama.

De la influencia del primer sacerdocio motrileño de esta época, advertimos como en 1505 es nombrado miembro del Cabildo de la villa, de suerte que disponga y tome parte de las decisiones que atañen a la vida de la población, y ello vendrá a facilitar legal y económicamente hablando la nueva empresa constructora que desde 1502 había visto la conformidad de las autoridades pertinentes, empezando por la corona, que fue designada en 1492 por el Papa Alejandro VI en las personas de los Reyes Católicos, patronos de todas las Iglesias del Reino de Granada.

Hubieron de pasar algunos años, hasta que un 4 de octubre de 1509 el Arzobispo de Granada Antonio de Rojas Manrique (1507-1524), da poderes al Vicario de Motril Gonzalo Hernández Herrera para comenzar las obras de la Iglesia Mayor. Es ahora cuando aparece ya en la población la figura de este primer prócer de la sociedad motrileña, figura la del Vicario que convendría restituir por su trascendental papel en los primeros compases de la época moderna de nuestra ciudad.

Con estas autorizaciones de facto, iba a ser inminente la erección de la Iglesia Mayor que como ya saben, ocupan ahora nuestros intereses, al cumplirse justo hoy, sus 500 años de vida.

4 comentarios:

Gerardo Martín R. dijo...

Gracias por estas entradas Hermano, pero ten cuidado que podrá haber alguien que haga un corta y pega y luego aparezca en el Fiesta o en algún otro sitio como te pasó con las entradas sobre la historia de la Virgen de la Cabeza.
Por cierto, envíame cuando puedas el programa de actos para la conmemoración de esos 500 años de la Iglesia Mayor.
Un abrazo.

Gerardo Martín R. dijo...

Gracias por estas entradas Hermano, pero ten cuidado que podrá haber alguien que haga un corta y pega y luego aparezca en el Fiesta o en algún otro sitio como te pasó con las entradas sobre la historia de la Virgen de la Cabeza.
Por cierto, envíame cuando puedas el programa de actos para la conmemoración de esos 500 años de la Iglesia Mayor.
Un abrazo.

David R.Jiménez-Muriel dijo...

¿Qué programa de actos? ¡Cómo no lo haya hecho el obispo de Fernando Poo!

J. Carlos Medina dijo...

¿Actos? Pero si viene hasta La Fura dels Baus. Van a ser actos retrasmitidos a toda latinoamérica.
¡Hombres de poca fe!