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martes, 5 de octubre de 2010

Plagios

Hace unos meses pude contemplar en una página web, cómo me habían plagiado un escrito sobre los primeros años de Motril tras la conquista cristiana, que subí al blog hermano “Mucho de Motril”, sacado de un artículo que escribí en su día. Me resultó especialmente simpático que el copista aplicara un sentido reivindicativo de lo islamista a mi texto, o dicho de otra forma, que el que bien me conoce, puede sobradamente comprender que en mi ánimo, nunca estaría una reivindicación de la cultura islámica, diferente de la objetiva acerca de al-Andalus. Aquello, he de reconocer, me produjo simpatía. Porque en el artículo primigenio y reconocido por un ISBN que garantiza su academicidad, procuré una mezcla entre datos objetivos y contrastables con una versión amable de la entrada cristiana en clave narrativa. Pero aunque reconozca las virtudes y progresos del mundo andalusí, sé sobradamente que entre 1482 y 1492, hubiera, como hoy en 2010, apostado por las tropas castellanas.

No es nada nuevo que me copien algo. En su día colgué un poema en esta Alacena. Al poco me llamaron a presentar a un pregonero, en calidad de haber sido yo el que el año anterior, asumiera dicha responsabilidad. El pregonero vigente sabía quién lo presentaría; y ante mi estupor, declamó, sin hacer referencia, la manida poesía que les contaba. Esto sí es de un morro supino.

De nuevo recientemente, caí en el más completo estupor, viendo una televisión local. El concejal de cultura presentaba una exposición sobre la obra de un escultor. Leía un texto, que era el prólogo del modesto catálogo que a posteriori llegó a mis manos. Me empezó a sonar… Hasta que descubrí que de ese escultor había hecho yo una semblanza a petición de él mismo que colgué en mi Alacena una vez más…

Y como puntilla, hace una semana llega a mis manos la publicación oficial de la Archidiócesis de Granada, la REVISTA FIESTA. Referente a su último número, para el mes de septiembre, veía un reportaje sobre la Virgen de la Cabeza, patrona de Motril, con un apartado cultural donde hablaban de la iconografía, filiaciones artísticas y otros… Y bingo, era uno de los artículos que fui introduciendo a lo largo del mes de agosto en mi Alacena, para resalte de la efemérides del V Centenario y que pueden consultar. Así las cosas, hasta la Iglesia me plagia. Me pareció cuando menos curioso. No descarto escribir a sus directores. Lo otro queda en el aire. Un pregón, un prospecto (que no catálogo, por birrioso) o una página pro andalucista, se la lleva el viento. El órgano de comunicación de la Curia Granadina, a euro el ejemplar, es cuando menos de pandereta. Con lo fácil que es escribirle al que ha puesto eso en su blog y preguntarle al menos si lo que ha puesto es suyo o en su defecto, de donde lo ha copiado. Pues no. Ahora bien, cada vez que he querido fotografiar una pieza de todos los católicos (como soy, amén de practicante), curas y delegados diocesanos, me han puesto toda suerte de trabas. Una cosa es dejar que el patrimonio de todos (que no es de la Iglesia Instituida, sino de todos) pueda servir para su difusión (que en efecto, esa es mi intención) sino que niegan estas y plagian impunemente. Y van… TROPECIENTAS.

5 comentarios:

J. Carlos Medina dijo...

Así como la casuística de los accidentes no obedece a un solo motivo sino el cúmulo de muchas circunstancias, lo accidentado del plagio al que estas sometido se debe igualmente a varios factores. En primer lugar tu lucidez a la hora de escribir, en segundo a su extenso bagaje cultural, en tercer lugar su exceso de generosidad (que ya le he dicho muchas veces que la generosidad tiene que empezar por uno mismo), en cuarto lugar a su pasión por el arte y la historia y el amor que le pone en tan ardua tarea y en quinto lugar pero no menos importante a la puñetera costumbre que tenemos de hacer las cosas con el mínimo esfuerzo y a ser posible a costa de otros y por supuesto sin la más mínima educación.

P.D.: Por cierto y por un casual ¿No serás tú el negro de Ana Rosa Quintana?

monaguillo dijo...

Échale dos pelotas y los denuncias... se les iba a acabar la FIESTA... jajjajaj.

Si es que ser cutre es muy sencillo: queda a la altura de casi todo el mundo.

Anónimo dijo...

Como responsable de un boletín, recuerdo un artículo sobre la advocación de Virgen del Triunfo publicado en una Web (frangmento) y me puse en contacto con la Web expresándoles mis intereses; éstos a su vez, me remitieron al autor.
Dicho autor cedió, sin más, su trabajo académico para el boletín, apareciendo como colaborador del mismo y a pie de su artículo, amén de remitirle a casa por correo postal cinco ejemplares (creo recordar, quizás tres) para que los custodiara.

Todo lo demás, es de no tener vergüenza... y lo de la revista Fiesta, simplemente de chiste, más aún sabiendo que no se suelen poner reparos.
Creo que urge la carta al director y que en el próximo número aparezca una nota aclaratoria.
Como decía un antiguo profesor del cole, quién quiera peces, que se moje el culo. Pues eso...

Saludos, Santi.

David R.Jiménez-Muriel dijo...

Yo casi que preferiría dejarlo en anécdota... Pero tiene narices la cosa. A veces da la sensación que todo lo que vamos encontrando por Internet, no tiene dueño, o que simplemente podemos copiarlo y usarlo porque el que se encargó de ponerlo en su blog o en su página, hizo antes la operación de plagio que hacemos nosotros en ese momento.

Me imagino que son las ventajas y desventajas de Internet.

Gerardo Martín R. dijo...

Hermano no te engañes... los del Fiesta no tienen ni idea de donde viene el artículo.
Estos lo habrán pedido a la hermandad con motivo del Jubileo que va a pasar sin pena ni gloria, y claro, tu me dirás qué le iban a dar y de donde....
Míralo como una aportación a la causa... perdida, claro.
Un abrazo.
Nos vemos en la boda.