Visitas

miércoles, 20 de octubre de 2010

Cosas que pasan un 19 de octubre

El 19 de octubre es un día propicio para los recordatorios; el día de ayer no lo será menos. Un 19 de octubre de hace 541 años se casaban Fernando de Aragón e Isabel de Castilla. El enlace matrimonial supone, entre otras cosas, que nazca el primer estado moderno del mundo… Sí señor, España.

Un 19 de octubre, pero de hace 142 años, España proclama como la moneda oficial, la peseta. La primera de todas sale a la luz en 1869, y hasta el 31 de diciembre de 2001, será la moneda de curso en nuestra nación. Entendemos que muchos tras 132 años, les cueste hacerse con el euro.

También un 19 de octubre, de 1989, un español ganaba el Premio Nobel. En concreto recaía sobre el afinado genio del literato gallego Camilo José Cela. Quien no haya tenido la oportunidad de leer “La familia de Pascual Duarte”, “La Colmena” o “Viaje a la Alcarria” se está perdiendo experiencias fundamentales.

Y al fin, un 19 de octubre de 2010, me he pelado. Todo un acontecimiento. Se cumplía un año que este que suscribe ha dejado crecer su cabello, rompiendo 29 años de tradición estética que ha consistido en tener el pelo corto, muy corto. Sé que muchos os habéis preguntado si se trataba de una promesa; otros creyeron que se trataba de un ardid para confundir a quienes presuntamente pudiera deber dinero; los más elocuentes, creían que se trataba de un tributo a Lauren Postigo. Y al fin, otros, han sostenido que formaba parte de una broma. Puede respirar tranquilo Pepe Juncal: entro en su honroso club de “despejados craneales”. A Carlos Medina le quito la ilusión y se quedará sin entradas, al creerme guitarrista de Marina Heredia. Mi compadre prepara ya la cámara, para comparar 11 años después los efectos del tiempo. Álvaro Barea se quedará con las ganas de averiguar si en efecto, fui "el de en medio de los Chichos". Y a mi estilista, el maestro de la maquinilla, el genio de las tijeras, barón de Palermo y desde hace poco bodeguero, con su afamado Pago de Morillas, Ribera del Beiro, le están ya lloviendo peticiones de afeites varios… A cuantos os habéis preocupado por mis asuntos craneales, gracias, hijos de… Aunque os quiera.

5 comentarios:

J. Carlos Medina dijo...

Que digo yo que habrás donado el pelo a alguna cofradía en precario a fin de que su Cristo tenga cabello natural. Bien es cierto que ver a un crucificado de pelo rubio resultaría un tanto extraño pero no está el país para menospreciar una donación.

Una fotico por el blog de tu estado actual no vendría mal para aquellos que tardaremos algunos días en verte.

Y ya lo dice el saber popular: El que quiera verse con pelo a los 50 que se haga una foto a los 30.

Me consuela saber que con cabellera o sin ella, sin o con entradas, o con autopista en medio de la testa mi amigo David será siempre una persona auténtica y de las que merece la pena tener como amigo y hermano.

Eso si, me quedo con las ganas de verte con dos coletas.

Anónimo dijo...

YO CREIA QUE ESTABAS DE PROMESA...HASTA QUE ZP NO SE VAYA NO ME PELO....UN ABRAZO
RAFALCALA

Lemar dijo...

Jajajaj, hermano deseando que le vuelva a crecer, pa volver a la maquinilla, antes tenía, usted cierto parecido entre Lauren Postigo, q.e.p.d. y el rubio de los Pecos, ahora no se si le parece usted a M.A., del Equipo A desteñido, por lo de color de piel digo, o a un Caballero Legionario, claro que para eso le faltaría a usted el borrego, y una barba frondosa. El borrego vamos a Burgos y se lo pedimos a mi hermana, pero lo de la barba, propongaselo usted hermano, le quedaría bien, jajjajajjaj.

monaguillo dijo...

Ha caído un mito... habrá que ver si con el corte de pelo también ha disminuido la fuerza... jajjaaj. Sansón... que eres un Sanson-cito.

David R.Jiménez-Muriel dijo...

Carlos, había pelo para una melena cristífera y para forrar las trabajaderas de un Misterio a hombros, no te digo más... Mando fotos, que si las pongo en la Alacena, luego algún/a hace usos indebidos.

Rafael, hermano, si es que va a durar más que un martillo enterrado en paja. No hay narices, así que me paso a la magia negra, a ver si se va a tomar por...

Juan, viva el anís... ¡Qué día más tonto!

Álvaro, ¿fuerzas? Yo siempre le he pedido al Señor que no me diera fuerzas. Andaría por Albolote ahora mismo.

A todos, ósculos varios...