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domingo, 12 de septiembre de 2010

María

Escueto, sencillo, breve... Y sin embargo, fuerte, rotundo, transmisor y cargado de significación. El nombre de María ha sido desde siempre el que llevaron las mayores de mi familia. Un adorno más que reivindicó la historia de una familia sin más blasones que el de su catolicidad y su españolismo. En ese orden. El nombre de las que hicieron hogares sencillos llamados a la importante tarea de no buscar más trascendencia que la de pasar por los días de este mundo haciendo algo de provecho por los demás. Y a fe que lo consiguieron aquellas que, con un nombre tan redondo, me enseñaron más de lo que se aprenden en las aulas de la cultura.
El nombre de María, el nombre de aquella que con los "apellidos" Cabeza o Consolación, o Esperanza, Angustias y Victoria, o Misericordia, han paseado las que me durmieron a golpe de butaca y me han procurado como soy, calco de los míos en casi todo, menos en lo fundamental que llevó aquel que con el nombre de Manuel, no dejó indiferentes a los que lo trataron.

María porque es además resumen de un casticismo tan nuestro, tan de ley, que no se me olvida jamás la verdad de su nombre... Y de lo que significó y significará. Y porque tal día como hoy que es su santo, además, su otro santo, está subiendo a los altares que siempre le correspondieron y que tanto han tardado en ver desde las estancias vaticanas. Porque hoy, no olvidará que el día de su onomástica coincide con la beatificación de un hombre bueno, santo, cargado de virtudes y que hace posible reconciliarse con el género humano. Hoy, su santo, para celebrar a su otro santo: Fray Leopoldo de Alpandeire.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Dios te salve María. Vendita tu eres entre todas las mujeres y vendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Rezarle a María es decir mucho con poco. Yo no concebiría una religión católica sin la figura de nuestra madre la Virgen María. Sin lugar a dudas hoy por hoy es uno de los grandes referentes de la Misericordia y bondad que ha de prevalecer sobre cualquier sentimiento del ser humano.

Lemar dijo...

Hermano, si ayer era según tu,la onomástica de María, entonces, ¿era el Santo de tu Madre?, si es así, felicítala de parte de Lelo y mía y dale un beso muy fuerte, OK, a la espera de tu vuelta hermano.