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jueves, 30 de septiembre de 2010

ASÍ NO

Estoy plenamente de acuerdo con el lema de esta Huelga General que no ha sido, ni de lejos, todo lo exitosa que se barruntaban los sindicatos mayoritarios, cifrándola en efecto muy por encima de la repercusión que realmente ha tenido. Sí, estoy de acuerdo: ASÍ NO. Porque mediante la violencia, mediante la agresividad, la rotura, lesividad y la coacción, han hecho parar a una parte del país, pero se les ha escapado la inmensa mayoría de este. ASÍ NO, pero en el fondo, esta es la única forma que conocen los sindicalistas, los de ayer y los de hoy, para hacerse oír. 100 detenidos lo demuestran.

Alfonso Guerra daba en el clavo hace unos días al señalar cuál había sido la evolución de los líderes sindicales en los últimos años: empezaron representando a la clase trabajadora para pasar a ser representantes de los pocos trabajadores que quedan en España, y al fin, convertirse en representantes de sus propios sindicados… La frase del expresidente del Gobierno, otrora ejemplo de los obreros de este país, no puede ser más acertada. Contrasta desde luego con la opinión “democrática” de los líderes sindicales; vean si no qué decía en la jornada de huelga de ayer el secretario general de UGT, Josep Maria Álvarez: "el derecho a no hacer huelga no existe. Los trabajadores que acuden hoy a trabajar lo hacen coaccionados por sus jefes”. Tras tamaña burrada, a la altura de lo que ya dijera Cándido Méndez, no queda más que preguntarse: ¿esta huelga a quién beneficia, al Gobierno o a los sindicatos? O dicho de otra manera… Esta huelga, de haber sido un verdadero éxito, salvaría el pellejo ya de por sí gastado de los sindicalistas, pero se ha convertido en la regla perfecta que confirma su utilidad. ¿Quién se jugaba más, los que comen en restaurantes de lujo y tienen vacaciones en cruceros (Méndez y Toxo, por supuesto) o el Gobierno?

Ha habido heridos en Coslada, Ciudad Real y Barcelona. Más de setenta detenidos. Mediante la quema de neumáticos se ha conseguido paralizar la entrada y salida de camiones en Mercabarna. Las manifestaciones han sido curiosas, como los 170 que la componían en Valladolid, los menos de 400 en Granada, los 200 de Vigo, unos 60 en Algeciras o los 24 de Terrasa. Sólo con silicona se pudo retrasar la apertura de los supermecados de la Cadena DIA en Valladolid. Y los piquetes son los que cierran a la fuerza el pequeño comercio en Avilés. Cuando empieza, a la una de la tarde del miércoles 29 a arder coches policías en Barcelona, ya está claro que LOS TRIUNFOS SINDICALES SON, COMO EN OTRO TIEMPO, LOS QUE SE CONSIGUEN MEDIANTE LA VIOLENCIA. La situación empeora a cada informativo, y este que suscribe, para ser objetivo, se graba dos, y ve otros dos… Los más afines a la Huelga, como los de Cuatro, muestran la coacción a los periodistas, tapando con spray los objetivos de las cámaras o amenzanado a reporteros. Lo que sí han conseguido es que La Gaceta, diario nacional del Grupo Intereconomía, no salga, pero la edición digital cuelga el periódico entero.

En Vigo se han vivido escenas tristes; colegios que no pueden abrir porque las cerraduras están selladas; en Alcalá de Henares, un centro para discapacitados es atacado. Esto es muy grave… Se asalta la Facultad de Derecho de Valencia, y ante la persistencia de los alumnos a dar clase, rocían con spray antiviolación para “sugestionar” a aquellos que no quieren abandonar la clase. Ahora, lo mejor, la participación de dos concejales del Ayuntamiento socialista de Sevilla en un piquete informativo, donde han quemado un bar. ¡ALGO HAY QUE HACER! Carlos Vázquez (concejal de Economía y Empleo) y Pedro Miño, Director General de Juventud y de Deportes. Un mesón en la Calle Alfonso XII destrozado y cerrado a la fuerza. DIMISIÓN.

Los sindicatos tenían obligatoriamente que distanciarse del Gobierno con el que han mantenido una connivencia en forma de subvenciones que ha callado su voz. Su descrédito era tal que algo debía hacerse; y han utilizado la huelga distanciarse, aunque muchos seguimos pensando que son cómplices de la fabricación de varios millones de parados. Sus datos no son creíbles. Pasear por cualquier ciudad española era la mejor estadística. Casi todo el comercio abierto. Es más, el funcionariado estatal ha secundado la huelga en un 8,6% (9,71 % por la noche y 7,49 % por la mañana) y el funcionariado autonómico y local, en un 12,1%. En el Congreso, han faltado siete diputados nada más. Por cierto que no cobran menos, insólito. Han sido los de IU, BNG y ErC. Se ha consumido un 15,5 % menos de electricidad. Con todos los datos en la mano, decir que ha habido más de un 30 % de paro es un disparate. Un país como este, eminentemente de servicios, donde estos han funcionado a pleno pulmón, no ha parado porque ciertas factorías e industrias hayan sido obligadas a cerrar. En conclusión, teniendo en cuenta lo que decía el mismo Presidente del Gobierno desde el Congreso, que no retiraría su reforma laboral, esta Huelga ha servido para:

*¿Por qué muchos participantes de piquetes, iban tapados? El que se tapa, algo tiene que ocultar.

*Piquetes violentos han garantizado la huelga. Aún así, poco exitosa.

*El seguimiento de la huelga en el funcionariado no llega al 10%. En los hospitales, durante la noche, es del 4 %. Las cifras sindicales, mienten.

*La Huelga poco o nada va a conseguir; en todo caso, señala como cómplices de la situación laboral actual a unos sindicatos que no han hablado durante seis años y que en la jornada de paro, gozaban de respaldo bien entendido del Gobierno.

*Algo está claro. Hasta los que nos posicionamos en contra de este Gobierno de Zapatero, sabemos que la postura sindical es negativa e inservible. Hoy, votantes del PSOE y del PP estaban unidos, unos por interés, otros por responsabilidad (seguro que no se dará a la inversa ante una hipotética huelga futura contra un gobierno del PP), contra la pantomima sindical.

*Más de cien detenidos, cientos de heridos, millones de euros en pérdidas materiales... ¿Quién paga esto? ¡Que lo paguen los sindicatos!

*Un fracaso, un rotundo fracaso. ¿Deberían Toxo y Méndez plantearse la dimisión? SÍ.

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