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jueves, 12 de agosto de 2010

De venerada Imagen, a la Imagen más venerada...

Se habían instalado los franciscanos en la primitiva ermita de Nuestra Señora de la Cabeza en 1615, mientras que durante dos años anteriores, procuraron la construcción de un sobrio cenobio y ejecutaron unas sencillas mejoras y ampliaciones sobre el modesto Templo preexistente. Tal era la precariedad y modestia en dimensiones del complejo conventual franciscano, que pronto necesitaron de una nueva ubicación que les asegurara la subsistencia de la comunidad, por lo que deciden trasladarse a unos terrenos traseros y próximos al Ingenio de Lucas Palma en el año 1630.

Como quiera que fuere, los franciscanos creyeron, toda vez que se deciden a trasladarse al nuevo emplazamiento, que han adquirido derechos sobre la Imagen de Nuestra Señora y por tanto, procuran que dicha Obra se marche con ellos hasta la nueva Iglesia; pero los motrileños no comparten tal decisión y apelan a la Curia Metropolitana iniciando un pleito para que la Autoridad Competente decida quién es el que verdaderamente debe sentirse propietario devocional de la Sacra Talla.

Antes del inicio de la apelación jurídica, Motril protagoniza una de las algaradas más históricas; aprovechando la presencia del Arzobispo de Granada, Agustín de Spínola (que lo fue de 1626–1630) y como quiera que no fuera tajante sobre si la Imagen debía seguir en su lugar o marcharse con los franciscanos, no le dispensó el pueblo la cálida acogida propia a su rango y, según refieren las crónicas, fue el arzobispo amedrentado por las voces de ira de Motril, lloviéndole piedras y continuas amenazas.

A expensas del Cabildo Municipal se produce el traslado de la Imagen a la Iglesia de la Encarnación hasta tanto se resolviera el pleito citado. Un 5 de junio de 1630 el Cabildo Municipal acuerda que no salga de la Iglesia Mayor la Virgen de la Cabeza. De un lado, esto viene a significar la mucha importancia que para la población ha tomado en esos momentos la Sagrada Imagen. De otro, que es un institución la que impulsa y encabeza los deseos de todos los habitantes; al in, implica que se haga un estudio de tal manera que viene a conformar la primera aportación histórica sobre la aparición de Nuestra Señora, fechándola entonces en 1510.

El 29 de enero de 1631 la Curia Metropolitana de Granada falla a favor del pueblo de Motril. En efecto, y para contrariedad de la Orden Mendicante, la Viren es de Motril y a sus ciudadanos les corresponde su ornato, cuido y veneración. El Vicario Metropolitano Francisco Sánchez de Vargas devuelve a su Ermita a la Virgen de la Cabeza. Tan trascendental conquista por parte de los motrileños va a significar que un 3 de febrero de 1631 se acuerde construir un nuevo Templo para la Virgen de la Cabeza, mediante donativos del pueblo, acorde al prestigio ineludible que acaba de alcanzar la Talla. El 12 de febrero de 1631 se procede al derribo del Convento y Ermita de los franciscanos del Cerro de la Virgen y el 13 de marzo de 1631 se termina la cimentación de la nueva Iglesia, continuada el 25 de marzo con la colocación de la primera piedra.

Sin descanso alguno, los motrileños harán lo posible para que no suceda de nuevo algo así, consiguiendo un 9 de febrero de 1635 la autorización de la Curia Metropolitana de Granada para elevar a Patrona a Nuestra Señora de la Cabeza, teniendo lugar la Toma de posesión del Cabildo Municipal de Motril de su patronato sobre la Imagen de Nuestra Señora de la Cabeza un 24 de febrero de 1635, que viene a comportar que desde entonces, esta Imagen se designe como Regidora Perpetua (hoy vendríamos a decir Alcaldesa); habría que apreciar que cinco años antes, el Papa Urbano VIII, había promulgado un Edicto por el cual, cada pueblo católico del Orbe, debía nombrar (si aún no la tenía) a la Imagen mariana de mayor veneración como Patrona de la Población.

Las consecuencias de esta indiscutible manifestación devocional esporádica y sin convocatoria alguna son varias:

1.- Primer documento de corte histórico sobre la Imagen de la Virgen.

2.- La proclamación del ayuntamiento como Patrono de la Imagen.

3.- Construcción de un nuevo Templo.

4.- Declaración de Nuestra Señora de la Cabeza como Patrona y Alcaldesa a Perpetuidad.

3 comentarios:

Jesús Ortiz dijo...

Que si que lo leo...

Jesús Ortiz dijo...

Por cierto, la Declaración de Nuestra Señora de la Cabeza como Patrona y Alcaldesa de Motril, tiene un trasfondo en el cual tú yo yo estuvimos implicados.
Cuenta la historia un día...

David R.Jiménez-Muriel dijo...

Siento yo contradecirte pero en est Declaración o Proclamación, no tuve yo nada que ver... Más que otra cosa porque fue a raíz de 1631 y formalmente en 1635, y yo, por lo menos, no estaba...