Visitas

jueves, 8 de abril de 2010

Tiempo de Balance (la música procesional)


La disciplina musical no iba a quedarse fuera del extraordinario empuje que anualmente sufre, a Dios gracias, lo cofrade en Granada. Como hace dos días dijera en esta Alacena, a los componentes de las distintas formaciones de nuestra ciudad, deberían empezar a tratarlos con el respeto no debido, sino merecido y conquistado que supone su titánico esfuerzo y su contribución cultural. Adolece esta casta política nuestra de principios necesarios para sentarse en los mullidos sillones que inventara el “buen alcalde” Antonio Gallego Burín. Cuando un botellón puede acarrear más despliegues económicos y laborales para el funcionariado local del que tienen los músicos cofrades granadinos, nos hemos vuelto todos locos. Propongo que en cada uno de los boletines que publicamos las Hermandades, en cada web o blog que con corte oficial informa en Internet del mundo cofrade granadino, haya un texto que venga a denunciar el abandono sino la persecución de unos quinientos jóvenes, empujados a ensayar y a arriesgarse el tipo en ello, en los más incómodos y desaforados espacios urbanos. Mientras, el casco histórico, es museo vivo del deterioro de tantos inmuebles que pudieran servir, con la insonorización adecuada, para este fin. Mientras, el madrileño, cordobés o granadino que quiera, todos los viernes y sábados del año, casi todos los jueves y otras fiestas etílicas de guardar, dispone de su propio espacio conquistado a base de vómitos, un erial de suciedad e insalubridad y la mayor contaminación acústica soñada.

Unas suben y otras bajan. Tras más de una década siendo la intocable, la que atesoraba la mayor calidad musical, afinación y porte estético no en Granada, sino en toda su provincia sino más allá de las fronteras propias, Jesús Despojado ha perdido el fuelle. Ha dejado de ser ¡la banda de Cornetas! en pos de Tres Caídas o de Gran Poder. Los de Fígares venían sufriendo una sangría de miembros. Entres las voces de la formación, estaba el conjunto más firme y bueno de Granada, no nos cabe duda. Y después de tantos años presidiendo el escalafón de su género, este 2010 los de Manuel Abarca no han tenido el empaque musical que tanto alabamos todos durante todo este tiempo. Estoy convencido que una Banda de este calibre en el seno de una Hermandad acostumbrada a ser espejo donde mirarse, sabrá retomar con nuevos bríos su trayectoria. La noticia es esa: Despojado no ha sido la mejor en su estilo en el presente año; tan siquiera, la segunda. Pero lo ha sido, como poco, desde 2000. Y una década basta para que estemos ante los “césares”, aunque ahora destronados. Ansío la recuperación del trono.

Al contrario, el trabajo de la dirección musical en Tres Caídas, que venía insistentemente dando sus frutos ya, ha parido la mejor Semana Santa para estos músicos. Difícilmente igualables, su armonía iba de la mano de su fuerza interpretativa. El Rosario es el Midas de las Hermandades. Lo que toca se hace oro. Y oro ha sacado de sus hermanos músicos. Pero ojo, que por tercer año consecutivo, a Gran Poder se le escucha cada vez mejor. La afinación, en algunos momentos, superaba al resto de las bandas de este estilo. La disciplina en la calle y el clasicismo y elegancia en el vestir, muy plausible.

Aunque la sorpresa la han dado un puñado de locos que un día se juntaron con una idea compartida, y que este año se ha llamado “El Salvador”. La Banda, promete. Para los meses de vida con los que cuenta, es sin duda la revelación en lo tocante a este tema. Nunca antes, desde el momento de su presentación, se pudo haber imaginado nadie que iban a ofrecer tanta calidad. El par de ocasiones que antecedieron a las cruces de guía de Entrada en Jerusalén y Luz, dejaron tanto sabor comedido y tan buen criterio en la elección de repertorio, amén de altura musical, que de seguir así auguro más de un contrato para 2011.

Ahora bien, que no olvide nadie que es tiempo de Agrupación. Las modas vuelven y a la vista está. Tras el desierto particular que atravesaron los de este estilo, ha llegado la hora de resarcirse. La Estrella, no sé si será amor fraternal, es la ¡Banda de Granada! Por ser decana, primera, madre, maestra... Y porque con 31 años a sus espaldas nos vuelve a resultar incombustible. Con posibilidad necesita un cambio en su uniforme, que a veces, todo entra por los ojos. Pero sólo hay que escuchar su fidelidad a un modo propio de interpretar (ese estilo flamenco que lideró en su momento y por donde caminan, de una u otra manera, las demás) y por su afinación. Eso sí, lo que este año nos han enseñado las Agrupaciones del Dulce Nombre y de Salud de Churriana, es más que halagüeño. La primera se ha convertido en una Agrupación con tanta fuerza y armonía como nunca antes ha tenido. La segunda, suple con casta, con entrega y con muchas ganas, el resto.

Y en Bandas de música, este año me quedo, en cuanto a patria chica se refiere, con la de Ogíjares. De seguir en esta línea, dejarán a las demás muy por debajo. La calidad y lo armónico de su interpretación, la sabia construcción de su repertorio, esa marcha propia que es una bandera del buen gusto (“La última noche”)... Una banda muy por encima. Me gustaría decir lo mismo de Mayor Dolor, que no le falta méritos pero que descuida lo fundamental: cuando una formación es contratada para equis horas por una cuantía económica determinada, tiene que saber comportarse. Y el Viernes Santo, con la Hermandad que le ha prestado el nombre, no fue el caso. Porque en la orilla contraria ha estado Torredonjimeno. El Domingo de Ramos me encontré con una banda de las que llevábamos soñando años en Granada. Una Banda que con el paso arriado, no cesa de tocar, no corta las marchas. Una Banda que cuando levanta el paso, ya está tocando. Una banda fuerte (su sonido atrona bajo el paso, al menos en Victoria) y compacta, que ha paseado los deseos tantos años buscados en nuestra ciudad.

Echo en falta a Exfiliana. Es una Agrupación que ya lleva dando que hablar lo suyo y que no podemos olvidar en Granada. De fuera vinieron Huévar y Viso del Alcor, con su calidad de siempre, o lo que es lo mismo, soberbia. Ojo, mucho ojo, que me vuelvo a repetir: este año Rosario/Midas, con Cantillana, para volvernos a todos chalados... Sin duda, seguimos avanzando. Unas caen y otras resurgen, muchas se mantienen y las exigencias son cada vez mayores, pero los músicos que a lo largo de ocho jornadas son la sonoridad de nuestras Hermandades, los músicos de aquí y los foráneos, saben que vienen a una ciudad donde ya no vale cualquier cosa y que se les pide y con razón.

3 comentarios:

monaguillo dijo...

¿Has escuchado este año una marcha nueva?, "La Pasión" creo que se llama. jajajajajajajaj. Mira que somos cansinos.

David R.Jiménez-Muriel dijo...

¿"Cuala"? ¿Mande?

No, a mí me ha gustado una que casi no ha tocado nadie: "Ahí queó".

Más cansinos que Los Gitanos de salida.

Francisco Abuín - Christi Passio dijo...

Jajajaja... no hableis de Palios, porque la cosa se queda también corta... yo sigo sin ver bandas de palio, y aunque Ogijares demostró una enorme calidad, siguen faltos del pellizco.. y es que una buena escuadra de tambores y cornetas, hace mucho y bastante para el andar de un paso.. seguramente no la necesiten en la Merced... pero Ay, amigo!!!... si quieren más... cornetas y tambores deberás llevar...

La más tocada ya la dijo anoche Antonio Valentín en la Tertulia del Rosario... la que pida el costalero, que suene mucho y fuerte... esa, esa es la mejor... jajajaja...