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miércoles, 7 de abril de 2010

Tiempo de Balance (de exornos florales)

Tenemos cada vez más aciertos en el arte floral y mejor gusto para aprovechar la flor en su justa dimensión, sin que esta enturbie, distraiga, tape lo que ya no debe o no se ajuste a los caracteres naturales de la Hermandad que la exhibe. Y el primero de los días, fue en esa línea creciente de los últimos años, sólo empañada por las esquinas de la mesa del paso del Cautivo, que no se acercó ni de lejos al buen hacer de su Madre Encarnación, que desde que perdió los gladiolos (a Dios gracias) ha redefinido su estética pública. Muy elegantes las violeteras de Maravillas y ese friso a dos hileras que le arrojó sabor clásico a un palio de hechuras rancias. Todo un acierto el cambio de tonalidad floral que debe ser muy tenido en cuenta. El cromatismo que ofreció el blanco en este exorno es inmenso. Y por supuesto, las manos, las manos únicas de los de Verdegal en esto de la flor. Sobresalientes y sobresaliente el resultado. Así igual en el Misterio, con una medida entonada en la colocación del lirio. Me quedo, con las espigas de las violeteras de Victoria, el guiño más conseguido del día. En Entrada en Jerusalén fue todo mesura, candidez, fruto de una priostía que lleva años encandilándonos. Y Despojado, que casi siempre es el guión escrito de lo bien hecho, no iba a decir otra cosa en cuanto a la flor de su Misterio.

Este ha sido el año de Trabajo y Luz, en lo comedido y elegante del alfombrado rojo (y solo rojo, sin más concesiones ni necesidad que hay) del Señor, y en el buen gusto de la flor del palio, de las mejores que recuerdo. Igualmente, me quedo con el cambio y acierto en el Misterio del Huerto, y en especial los bouquets de rosas que restaban horizontalidad al conjunto, sobre la mesa del canasto, y las hileras perfectas y armonizadas de la flor de las jarras entrevarales de Amargura. ¿Debo decir algo del monte del Dios Rescate? Claro que no. Es la estampa idónea a la hechura perfecta. Y sin que a uno le atraiga el tono rosa, hay que reconocer que estaba bien desmontada y airosa la flor de Dolores. Porque de San Agustín, servidor no va a hablar. A Antonio Boraita y demás conjunto hacedor, le debemos mucho los hermanos.

Este ha sido el año del pleno al quince en los pasos de Lanzada y Caridad. Sí, soy y me tengo por amigo de la familia. Pero baste el comentario de uno de los que tengo por doctos, preclaros cofrades, eternos priostes y precavidos como pocos, Santiago Delgado (esa morcilla tuya y de Pepe Juncal, se usará, vaya si se usará): los Vedia son de lo mejor en el arte floral de toda la Andalucía cofrade. De modo que si eso es así, no puedo más que descubrirme. Para mi gusto, el exquisito tratamiento al exorno del palio lo situaron entre los primeros de Granada. Y tras años de castigos a su prioste, Manuel, para ti las felicitaciones por el centro a los pies del Señor. Quedó demostrado que se puede apuntar la personalidad de barrio con elegantes formas. Que para formas las de Amargura y Reyes; es el film de lo rancio, de lo preclaro, de lo atractivo. No podría hacerse mejor en ambos pasos. Y si la cosa funciona, no la toquen: así piensan en Humildad y Soledad y así se lo agradecemos en esto de lo floral para ambos pasos. Que bien podrían mis hermanos (sin ser de la Hermandad), mis muy hermanos de la Esperanza, haber aprendido de ello en cuanto a conservar al maestro (y la pobre de Pilar, siempre con el soniquete de “señora de Vedia”). Con esa soberbia túnica morada, el calvario no puede ser morado. Era un cromatismo tan idéntico que chocaba. Y las violeteras, distan de esas que inauguraron el estilo en Granada, finalizando los 90 de siglo XX. Esa perfecta disposición de rositas que hizo estragos en la sensibilidad granadina del cofrade, se ha perdido. Afortunadamente, pese al empeño en restar gracia a ese palio, me sobró verla a ELLA, y que me produjera doble infarto de miocardio la cuadrilla, para no mirar ni de lejos la flor. Que el clavel de la jarra entrevaral, mereció sanción verbal. Y me permito el lujo de ser tan duro con los que tengo por hermanos sin medalla que lo acredite, por la confianza. Y porque a ellos y a muchos más, nos duele que la Reina sin Coronación (ni necesitarlo siquiera) baje en esto habiendo sido academia y espejo donde mirarse.

El Miércoles la altura en esta disciplina estética bajó peldaños. Mal, extravagantes y sobrecargados los pasos de Gitanos, donde aún me pregunto si las pitas a los pies del Señor tienen sentido. Les recomiendo sustituyan el paso dorado por un canasto con su revoco y su cal, para hacerlo más sacromontano, llegado el caso. En Penas, demasiada flor en el monte del soberbio Azotado, desparramándose por el bocelón del canastillo, y de un contraste poco dominado los centros de las esquinas. En el palio, abuso igualmente de esquinas, cuando el carácter de centro (y más este año en el andar) es el predominante. Meditación en la línea emprendida hace unos años, a Dios gracias. Nazareno, como siempre, que es decir en Merced que redescubrió una flor y una forma de ponerla. Y el Rosario... Porque este año se sale la hermandad. Y la flor del palio es una guía de combinación de tipos, con orden y con un sistemático decoro dentro de las tipologías que debe llevar su palio.

Jueves de reencuentros: el de Estrella, con el buen gusto. El del Silencio, con la fórmula más correcta; el de Aurora, en progresión en su palio desde hace años y con un clasicismo hermosísimo en sus jarras entrevaral (y tanto que le gustó en su momento a Pedro López, vaya para él mi recuerdo más entrañable) y una Concepción que debe hacerse mirar el montaje de todo en general. A Salud, le encontré a empellones puestas las flores, en friso, violeteras, jarras... Aunque se agradece que al menos se tratara de una homogeneidad floral.

Viernes con un nombre propio en este asunto que nos ocupa: Álvaro Abril en Amor y Trabajo. Y ya está. El que no viera esas jarras, esa manera de combinar sabores en ese palio, que rebusque en hemerotecas. A Misericordia le sobraron centímetros recrecidos en las esquinas, sobriedad y acierto en los pasos del Entierro, flor sin ton ni son en Soledad de San Jerónimo, la soberana de la belleza y el dolor aristocrático y con tanto gusto y sabor clásico, inalterable y apropiado en Expiración y Mayor Dolor, que sin concesiones, inventivas ni alharacas, merecen estar en lo más granado del conjunto de arreglos de este año.

Lo siento, no entiendo el paso de las Angustias Coronada de la Alhambra. No entiendo los centros blancos de las esquinas, cuando ya en aquel 2000, de monte de clavel rojo y lirio morado en las esquinas, tanto nos gustara. Y a Regina, menos su plausible y categórico Titular, le sobra todo. Sí... Ahora bien, el más firme defensor del rojo en el Misterio de Resurrección, se descubre. Se descubre ante toda una alegoría en un campo de entierro donde se produjo el Triunfo de Cristo. Y se descubre ante los guiños cuajados de sabor, de acierto, de personalidad, de festividad sin desmesura, del palio de la Purísima Madre de Dios Vivo. Aunque siga creyendo alto el frontal de flor del palio, tras el remate del respiradero y antecediendo la única tanda de candeleros de orfebrería del paso. Porque por lo demás, Álvaro Abril es príncipe en el reino de Manolo Vedia.

Así lo he visto. No sé si bien o no, pero así lo he visto. Año a año, se pulen conceptos inmateriales. Año a año, el que pone flor, asesora y da el visto bueno, tiene en cuenta la personalidad de la hermandad, que esté en su justa medida, que refuerce puntos de fuga, trazas ornamentales o de diseño, de cada paso. Se tiene en cuenta la simbología, se estudia hasta la última posibilidad. Y eso es de agradecer. Como siempre y donde siempre, no tantos aciertos. Pero de nuevo, progresión. Me quedaré con el friso de Caridad. Con las violeteras de la Victoria, con el empaque de Amor y Trabajo, con el clasicismo inamovible y de agradecer de Mayor Dolor, con lo bien que le ha sentado el blanco a Maravillas y con Manuel Vedia, un señor de los que no quedan. Y abusando, todas estas fotos, son del blog “Floristería Verdegal”.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Paciencia y Penas cuyo exorno floral no pones muy bien, tambien esta realizado por los Vedia

Anónimo dijo...

Estoy contigo en todo lo dicho de los exornos florales y respecto a la morcilla, la estamos mareando en la sartén.

Un abrazo
PEPE JUNCAL

Francisco Abuín - Christi Passio dijo...

Pelotasso de entrada Don David... genio... un abrazo, y a ver si volvemos a ver lo que mas me preocupa a mi personalmente... Las Angustias de la Madre de Dios Coronada y Alhambreñá, nuevamente con un calvario rojo como procede... que fue para chillar y que no se el porqué se volvió otra vez para atrás... señores no es una gloria lo que sale, es un Misterio... el Misterio de la Piedad... Rojo Pasión y Rojo de la Sangre derramada por Cristo Nuestro Señor a los pies de la Madre...

David R.Jiménez-Muriel dijo...

Estimado anónimo: Vedia no es perfecto,aunque se acerca. Yo tampoco, y mira que me distancio de alcanzar esto algún día. Lo cierto es que no me convenció en nada el exorno de Paciencia y Penas.

Pero sólo por ver una violetera de Manolo y de Pilar, merecerá la pena todo su trabajo.

Anónimo dijo...

Discrepo a mi si me gusto el exorno de Paciencia y Penas

David R.Jiménez-Muriel dijo...

A mí lo que me encandila, lector anónimo, es "la mejor espalda del mundo", ese pose apolíneo, esa hechura única, ese Cristo... Que debería estar en los manuales de arte más pretendidos. Lo demás, se queda tan absolutamente empequeñecido por Él, que como este año en el palio de la Esperanza, se omite todo.

Anónimo dijo...

La familia Vedia pone la flor a Paciencia. La Virgen de las Penas le pone la flor su grupo de Priostía, y este año los Vedia les enseñaron a hacer las jarras de orquídeas. Imagino que irán mejorando.

Dicho esto para que se aclare esta cuestión.

Por otro lado, no me destacó la Madre Ferroviaria por la flor, sobre todo por el friso. No lo termino de ver.

Santi.

el_hombre_serio dijo...

Quizás en la Paciencia lo que fallaron fueron las esquinas, con otra flor como por ejemplo, rosas rojas, o tulipanes, como han puesto de moda los negritos este año, hubiera hecho un mayor contraste y el resultado seguro que habría más espectacular.

Pero vamos, hay que descubrirse ante la labor de la familia Vedia, sobre todo porque saben tratar la flor de forma cofrade, y eso se nota a la hora de hacer una jarra o preparar un centro para cultos y demás.

A todo esto, ¿volverán a poner las flores de sus dos hermandades?