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viernes, 30 de abril de 2010

El candidato cobarde y su camarilla inmoral

En febrero de 1996 entraba en vigor un decreto arzobispal con rúbrica del entonces Pastor de Granada, don José Méndez Asensio, que iba a regular intrínsecamente las Hermandades y Cofradías de la Diócesis y que ha terminado por recibir el sobrenombre de “Estatuto Marco”. Este, con unos articulados concretos que debían asumir las Reglas de todas y cada una de las Hermandades granadinas, de Penitencia, Gloria, Sacramentales, Patronales o Votivas (todas es todas, claro...), venía a suponer una flagrante oportunidad para restarle carácter democrático a las hermandades, los únicos estamentos que en este país, con y sin dictaduras, con Antiguos y Contemporáneos Regímenes sociopolíticos, habían (y siguen) demostrando una absoluta democracia en el ejercicio de sus actividades y elecciones.

Uno de los puntos debatidos a lo largo de estos 14 años, fue la diferenciación entre hermano activo y asociado... Si la propia Iglesia desavenía el principio de igualdad que nos viene dado por Cristo, poco que decir. Ser hermano activo (con aprobación de la Junta de Gobierno del momento, ojo) o asociado, es una manera de regular quién vota en los Cabildos. Una limpieza encubierta de opositores. Algo que le colaron algunos cofrades a la Curia Metropolitana, de la que ya nos consta, nunca llegó a comprender el alcance de un punto en los estatutos de tamaño despropósito. Si se esfuerzan un poco, nihil novum sub sole, que diría el latino. O lo que es lo mismo, nada nuevo bajo el sol. Y les cuento:

En el año 2001, la Hermandad del Nazareno era suspendida (Estación de Penitencia y funcionamiento ordinario de la misma) un Viernes de Dolores. Un año después, Su Excelencia, entonces Arzobispo de Granada y hoy Cardenal y Primado de España, Antonio Cañizares, venía a reconocer que se sintió engañado y los argumentos que le dieron le parecieron tan sólidos, que al desconocer toda la verdad, obró así, de lo que se arrepentía. Dejémoslo en anécdota, pero nadie me rebata lo que escucharon mis oídos. Así de claro. Bien, la segunda en la frente la hemos vivido hace unos días, con un decreto por el que se impone un Presidente de Federación, creando donde no lo hay, un problema. ¿Alguien se cree que esto obedece a un instinto y decisión del propio arzobispo? El que se lo crea, que vaya enterándose que el “Ratoncito Pérez” no existe. Siento ser así de duro, pero ni existe la voluntad, motu propio, de don Francisco Javier, ni el afamado dispensador de regalos a cambio de dientes de leche. Al Arzobispo, le han colado un gol por toda la escuadra, y seguro que con los años, en otra diócesis o en otros menesteres, Su Excelencia termina por pensar en voz alta, que su obrar sería distinto escuchando todas las partes.

Así, sirven estos ejemplos para mi argumento. Estoy convencido que desde la Calle Ángel (antigua sede de la Federación) y con apoyos de directores espirituales muy vinculados a cofrades de cierto peso en la Granada de 1996, se redactó un “Estatuto Marco” anacrónico e innecesario, que crea más problemas de los que muchos imaginan. Y hete aquí que planteo el verdadero motivo de indignación y de hastío hacia una de las posibilidades que ofrece este Decreto rector: que un hermano de la Cofradía, pueda ser elegido hermano mayor sin necesidad de presentar su candidatura y proceder a la lógica consecución del cargo tras un proceso electoral.

Me parece inmoral, intolerable y repugnante que un cofrade urda tramas de este tipo en el seno de su hermandad. Pero ojo, si alguien está pensando en algún hermano mayor concreto, se equivoca. No, para nada apunto hacia Dionisio Martínez, que, tras muchas tertulias y encuentros, me sigue pareciendo de una intachable honradez, de suerte que si él manifiesta que su elección fue en todo punto fortuita y ajena a sus deseos, así yo lo mantengo, sostengo y creo plenamente.

Retomando... Inmoral. ¿Cómo es posible que sin dar la cara, sin la valentía de exponerse ante otro candidato o simplemente ante el cabildo de hermanos, alguien ose ser Hermano Mayor? El acto, cobarde (y temores debe tener el que lo procure), insolente, conlleva riesgos para la Hermandad. Antes que nada, el que urde la trama (la connivencia de unos pocos que ya tienen promesa de cargo en el Cabildo de Oficiales, es tan deplorable como el del susodicho) no presenta un programa para que todos conozcan cuáles son sus intenciones en los cuatro años que durará el cargo.

Claro, partiendo de la base que no es capaz ni de respetar unas normas básicas que toda democracia contempla, la ruindad de no dar a conocer unas líneas maestras para la Hermandad, queda en anécdota. Algo tienen que esconder los que así proceden. Unos, miedo a que pierdan la votación frente a otro candidato. Otros, peor me lo ponen, sabe Dios qué para no dar la cara. Los falsos, los cobardes, los desleales, no me gustan. Me hace gracia que alguien consienta que un grupo de personas busquen como setas en otoño, votos para su candidatura encubierta y triste. ¿Qué hay que esconder?

Mal comienzo para aquel que opta de este modo a ser Hermano Mayor. No da a conocer su Junta (la saben los que hacen campaña soterrada), ni sus pretensiones, no da la cara... ¿Por qué ha de darla en caso de que la cosa se ponga fea? ¿Si quieren ser Hermano Mayor, qué les impide presentarse? La cobardía y las artimañas por bandera. Madre Mía, qué de “ponecuernos” esconde todo esto. Obviamente, quien ha dado lugar a tamaño despropósito es un Decreto Marco que oscurece y no clarifica, que arrastra y no sopla a favor del mundo de la religiosidad espiritual. Y no, no hablo de suposiciones, porque lo malo de una ciudad recoleta como la nuestra, es que todos sabemos ya qué se cuece y cómo se cuece. Y me parece inmoral. Pero claro, no sé a estas alturas, de qué nos podemos sorprender. A algunos, de moralidad, poco puede se les puede hablar. Con que sepan buscar el término en el diccionario, habrá de sobra. Ah:

QUEDA MUY FEO USAR EX CAPATACES PARA LA CAMPAÑITA OCULTA Y ENCUBIERTA.

NO MAIS, PLEASE. QUE TODO ESTO, HUELE MUCHA PESTE...

5 comentarios:

Anónimo dijo...

“... El Pueblo de Dios es uno: un Señor, una Fe, un Bautismo.” (Ef. 4,5).
Si así lo indica San Pablo, en la Sagrada Escritura, así lo proclama el Magisterio y la Tradición, la distinción entre activos y asociados es claramente una herramienta puesta a conciencia para MANIPULAR a Hermandades en los Cabildos de Elecciones.
Como gran afectado, perdí hace poco unas -como bien sabes- teniendo un proyecto sólido (copiado por la candidatura elegida) y una candidatura cerrada (sin ofrecer cargos a diestro y siniestro, ofrecer martillos, etc.) perdí por 12 míseros votos, votando una veintena que nuestro Consiliario y Párroco ni conocía (en los dos años que lleva en la Parroquia y Hermandad).
Eso sí, sistemáticamente se dieron de baja algunos de la candidatura oficialista (que ni iban a venir a Granada a votar) para camuflar la sangría progresiva en el último año de gente allegada a los pasos, que es donde tenía mi caladero de votos.
¿Solución? ¿Impugnar? Pues mira, es preferible una mala Junta de Gobierno (como diría aquel, "no se puede hacer peor en tan poco tiempo") diezmada por las dimisiones que una Gestora donde los hermanos no tengamos derecho al pataleo y voto en los Cabildos.

Este gol del Estatuto Marco, la distinción entre hermanos, ya se ha demostrado que resta en vez de suma; ejemplo lo tenemos en tu querida Hermandad del Rosario: en automático, a la mayoría de edad, todos activos (salvo que se diga lo contrario). ¿Cómo está la Hermandad? ¿Cómo se presenta en la calle? Por otro lado, ¿cómo se presentan las Hermandades que siguen la "ortodoxia" de los activos/asociados, siendo los primeros en número próximo a la cincuentena? Pues analicen, que doctores tiene la Iglesia.

Una distinción que no era necesaria, más aún con criterios difusos (en mi Hermandad de la Resurrección no participar en la Estación de Penitencia ni de los Cultos no causa baja -de hecho hasta se aduce la "vida social" para no asistir, por parte de miembros de Junta- siewmpre que venda muchos décimos de lotería de navidad).

Se predica en el desierto...

Y bueno, lo de los candidatos por aclamación, lo mismo. Un desastre...

En fin, que lo que en Sevilla se defiende a muerte, todavía hermanas no pueden salir de nazarenas (que no defiendo) porque el Cabildo de la Hermandad no lo aprueba, siguen así (espero que cambien) marcándose sus ritmos... discrepando de la actuación desde el Ordinario. Eso sí, para la mujer nazarena emplean la misma cita con la que comienzo mi entrada. ¿Esquizofrenia eclesial o hagámoslo en nuestro beneficio?

Un saludo y como ya te dije, qué me gusta leerte por poner la sal en la heridita...

Santiago Bueno Rejón

MM Peña dijo...

Hay lastres que aún la Semana Santa de Granada no ha conseguido quitarse de encima, fantasmas y camarillas de trepas cuya única ilusión en su existencia parece consistir en sentarse en el sillón de mando y hacer lo que sus santos digan. Somos aficionados a intrigas palaciegas donde el que más y el que menos ha puesto algún huevo en este corralero cofrade. Dice monseñor que la dedocaracia se justifica para no politizar el mundo cofrade; pero si no era política antes, cuando al menos se respetaba el teatro de emulación de Cabildos Electorales, ahora que el oráculo parece haberle cogido el gusto a la salsa de las más sabias elecciones, no sé de qué nos podemos ya asustar.
Somos unos miserables y en nuestra propia condición está roernos los unos a los otros. Que el ratoncito Pérez será un cuento, pero aquí de ratas se sabe bastante. Y, sinceramente, creo que esto irá simplemente a peor. Hasta que reviente la cosa. O reventemos alguno, quién sabe.

Francisco Abuín - Christi Passio dijo...

AMEN... LOS AVANGELIOS....

Memoria Histórica de Motril dijo...

Tristemente los miembros de algunas cofradías se mueven más por intereses personales que por devoción y religiosidad.

Anónimo dijo...

Saludos hermano¡¡¡¡
Coincido en todo menos..... La corriente existente en disculpar a nuestro arzobispo D. Javier de ser solo responsable de haber sido un "pardillo" (y con perdòn de la expresiòn) por haberle colado un "gol cofrade" como que no me lo creo. Su responsabilidad debe de ir màs allà de ser un simple firmante de papeles en blanco que le pasa su vicario general, que se baje a lo "humano" que de lo "divino" ya se encarga de administralo Dios y el Espiritu Santo.
Vico