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viernes, 27 de noviembre de 2009

Palacio de los Córdova de Granada

Don Luís Fernández de Córdova, descendiente del Gran Capitán, adquiere en 1530 la casa que perteneció a la familia Bazán, donde naciera en 1523 el ilustrísimo granadino Álvaro de Bazán, capitán general de la Armada Española, grande de España y llamado por Cervantes "padre de todos los soldados".
Desde 1530 y hasta que se culmina la portada en 1592, dura la construcción de esta casa solariega con aires de palacio que ocupa don Luís y Francisca de Córdova, y constituye la casa de los Córdova en Granada, linaje antiguo y de solera que, como en el caso del que nos ocupa, el Alférez Mayor de Granada. Pero el pueblo, confundió este palacio con la vivienda, muy próxima, en la que residió el Gran Capitán, hasta el punto de llamarlo erróneamente: la Casa del Gran Capitán.
En su fachada y en la esquina derecha de esta, una columna rematada con un capitel de mocárabes, sostiene una figura fantástica tan propia del Renacimiento con forma de dragón o sierpe, que terminó por darle nombre a la calle que rodeaba al palacio: la de la "Sierpe Alta", sin duda porque en alto estaba la serpiente/dragón, y que originó para distinguirlas, el nombre de Sierpe Baja, calle esta que sí sigue en el callejero actual granadino.
Entre sus muchos hechos históricos, destaca el año de 1765, cuando sirvió de hospedaje al Embajador del Reino de Marruecos. Eso sí, no tardaría mucho en abandonarse, pues la familia, que desde 1739 posee el título nobiliario de "condes de Luque", deciden construir un nuevo palacio. Tuvo que ser decisión de Cristóbal Fernández de Córdova y Pérez de Barradas, nacido en 1775 y que ya era también duque de Denia, Marqués de Algarinejo y claro está, Conde de Luque. Este Palacio, de finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX, conocido como "de las Columnas", es hoy sede de la Facultad de Traducción e Interpretación y significará el abandono progresivo de la Casa de los Córdova.
Pero volviendo al edificio que nos ocupa, sabemos que en 1890, la escalera principal del interior del palacio, es derruida. En 1901, parte de la construcción se pierde, cuando se procede a alinear al gusto de París, la calle Sierpe Alta. Y en 1911 el abandono es absoluto, sirviendo como almacén de madera o taller de carpintería entre otros menesteres.
Así las cosas, en el año 1919 es adquirido por el empresario Ricardo Martín Flores, que no duda, demostrando nula sensibilidad, en derruirlo para levantar en su solar el Teatro Gran Capitán, que luego dio paso al primer edificio de Correos, hasta que este pasara a su actual emplazamiento en Puerta Real hacia 1948. El espacio fue cine y en 1970, se levanta en él la sede del Banco Santander, uno de los mayores atentados estéticos de la ciudad.
Continuando con la historia, un grupo de intelectuales hacen ímprobos esfuerzos por preservar las piezas más destacadas del edificio, lo que origina un interés especulativo en el empresario Ricardo Martín, que traslada las partes nobles del mismo a una casa de recreo, "Villa María" en el camino hacia Pulianas, exhibiendo a manera de museo, dicha masa arquitectónica y mobiliaria.
Con los años, arrumbada la colección histórica, esta pretende ser trasladada a Córdoba, y despierta el interés de políticos y próceres de Granada, que se entrevistan con el duque de Montellano, Felipe Falcó Fernández de Córdova en 1963, que ha heredado de su madre la herencia dinástica de los Córdova. El duque, accede a comprar el patrimonio que resta del palacio, y levantarlo de nuevo en una hermosa finca a los pies de la Alhambra junto al Río Darro.
En 1965 el arquitecto malagueño Álvarez de Toledo, gracias a los minuciosos planos del docto granadino Manuel Gómez Moreno, reconstruye lo más fidedignamente posible el viejo palacio, incorporándole la portada de 1592, las armaduras y alfanjes del siglo XVI, los pilares y puertas renacentistas y en definitiva, cuanto había guardado del mismo y era de época original.
El duque de Montellano (uno de tantos títulos que poseía, emparentado con la Casa de Alba) había comprado en 1901 el conocido como Palacio de Indo que derriba en 1904 para que Juan Bautista Lázaro y Joaquín Saldaña, hicieran su nuevo Palacio en el número 33 del Paseo de la Castellana de Madrid. Este, se derriba en 1966, dejando paso al edificio de la Compañía aseguradora Unión y Fénix, que es hoy día la Mutua Madrileña.En este Palacio, había vivido don Juan Carlos de Borbón, cuando fue enviado a España para su educación y tras su derribo, partes del mismo son llevados a Granada, al de los Córdova.
En 1983, es adquirido al ducado de Montellano, a Hita Fernández de Córdova y Mariategui (1908-1998) y su nieta Carla Falcó, por el Ayuntamiento de Granada para que en él se instale el Archivo Histórico de la ciudad, donde se conservan las plataformas (o planos) de Ambrosio de Vico (1612), de Francisco Dalmau (1789) y documentos como las Capitulaciones, cartas del poeta Zorrilla, todas las actas desde 1497 del Ayuntamiento... El 12 de octubre de 1983, se inaugura por parte de los reyes españoles Juan Carlos y Sofía. Y la anécdota la protagoniza nuestro rey, cuando dice, al ver el llamado Salón del Emperador: "yo he comido aquí". Y es que, en efecto, esa sala de mármoles italianos y fabulosa pintura en su techo de Mariano Fortuny, fue el comedor del Palacio madrileño donde vivió Su Majestad, en la Castellana.
Hoy día, este interesante edificio, conserva piezas renacentistas, trabajos mudéjares, el Archivo, y piezas personales de la historia de los Fernández de Córdova. Costó en 1983, 95 millones de pesetas, precio nada considerable, teniendo en cuenta la gran extensión de sus jardines y la obra edilicia en sí. El acuerdo de compraventa, respetaba habitaciones para el uso del ducado de Montellano, hoy en manos de Carla Falcó y Medina, undécima duquesa y familiar de la de Alba, por si quiere habitar en el mismo. Una obra de vistas extraordinarias y que recoge buena parte del pasado de Granada y de España.
CRONOLOGÍA DEL PALACIO:

1530: Los Fernández de Córdova compran a los Bazán la casa familiar. Se inicia las obras del Palacio.
1592: Se concluyen las obras, terminándose la portada renacentista de mármol.
1765: Se aloja en el Palacio el embajador del Reino de Marruecos.
1795: Se inicia el nuevo Palacio de los Fernández de Córdova, el de las Columnas.
1890: Se derruye la escalera principal del Palacio de los Córdova.
1901: Se pierde parte del edificio por el proceso de alineación de la calle Sierpe Alta.
1911: El edificio acaba convertido en almacén de madera y taller de carpintería.
1919: Adquirido por un empresario, este salva las partes decorativas de mayor interés y lo echa abajo.
1963: El alcalde de Granada Manuel Sola convence a los herederos de los Córdova para que estos reconstruyan el Palacio.
1965: Empiezan las obras de reconstrucción.
1983: Es adquirido por el Ayuntamiento de Granada, pasando a ser el Archivo Histórico y lo inaugura el Rey don Juan Carlos.
1997: El Palacio es visitado por el entonces Presidente de Estados Unidos, Bill Clinton.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Agustín Ortega Guerra

Aquel 1986, cuando se cruzó en su vida esa Niña de la Plaza Nueva, nacía el costalero. Desde entonces, segundo de una saga de cuatro enamorados del bendito verde de la "Joya de Santa Ana", ha crecido al ritmo de los tiempos, los maestros, los amigos y la experiencia. Y tras la siembra, ha llegado el momento de recoger frutos. Ahora que ha pasado un poco de tiempo, es hora de decírtelo, hermano.
Años bajo Ella, cuando los palios llevados por primeras imposibles, sabían moverse como si bajo su bodega fuesen hombres embebidos de talle, casi como el que suscribe. Y así demostrasteis en aquella Salida Extraordinaria del Rosario. Para luego, ser de los primeros que quitaban las ruedas al Misterio de la Cena, andar con Jesús Despojado a las órdenes de Antonio Cappa, mecer siempre de largo al Cristo de San Agustín, pisar la costalería sevillana aquel lejano 1996, cuando aún jugaban con muñecos muchos de los de ahora, o entrar en los terribles trabajos del Señor de las Penas de San Roque, y desquitarse sueños y anhelos bajo Aquel que compite con otro Nazareno, hoy en la Clausura comendadora, y se llama Salud y anda a compás de tientos.
Fundador de la Tertulia Cofrade decana de Andalucía Oriental, con 19 años a sus espaldas, 19 años consecutivos dando arte a la cuadrilla del Señor de las Tres Caídas, segundo del Señor de San Agustín, asesor de la cuadrilla de Pasión, colaborador de El Llamador de Canal Sur Radio, capataz del Señor de la Amargura, y ahora, ahora, el anhelo envidioso y casi proxeneta de tantos que enjuiciarán tu suerte, ganada cada día de cada ensayo, cada año de cada Estación de Penitencia.
Francisco Castro Medina, hermano mayor del Tres Caídas, lo cuenta con el mejor de los argumentos que sólo un señor como él puede hacer: "perdemos un grandísimo costalero pero nunca un hermano". Y este Miércoles Santo, cuando Timón, el judío que aquí es moro por la gracia costalera salude a Viriato, ese hombre de la Legión de Roma encaramado al paso más esperado y criticado, menos indiferente de Granada, algunos, nos acordaremos que una proeza como esa sólo la ha vivido antes un granadino, pero con el handicap de vivir allí, no como tú, granadino de aquí que has sido premiado por el mero hecho de demostrar lo que en casi 25 años bajo los pasos, has dejado. ¡Y te queda por dejar!
Críticas, bien sabes tú, miles. Qué le pregunten a algunos si no se cambiarían por ti. No entro a juzgar, sólo me alegro que uno de los nuestros escale hasta donde harás el 31 de marzo de 2010. Hasta donde tan pocos llegan pero te sobra decoro, aprendizaje, casta y saber estar para hacerlo posible.
Te lo digo a toro pasado, cuando ya se han calmado las falsas palmadas y los procelosos parabienes de muchos que desde hace un par de semanas, estarían encantados de ser "chinos". ENHORABUENA HERMANO.

Pregón Oficial de la Semana Santa de Granada 2010

Nació en Murcia pero son más de treinta los años que lleva en Granada. Es hermano del Santo Crucifijo de San Agustín, del Sagrado Protector de su también tierra. Faltaría más. Poco pródigo, ciertamente, en las oratorias. Musicólogo, profesor, jovial y cercano. Armas estas que esgrime el pregonero.





Colaborador de los medios de comunicación, lo conocí aquel marzo de 1994 cuando pisé por vez primera la delegación de la radio pública en Granada. Durante cuatro años me familiaricé con su humor, su ético estilo, su particular gusto musical, que le hizo protagonizar una de las anécdotas más sui generis del programa cofrade de Canal Sur. José Antonio, se atrevió a sostener que bajo su criterio, las agrupaciones musicales no debieran formar parte del elenco de formaciones musicales cofrades de la Semana Santa andaluza. Y se lió, por teléfono sin duda, que no se estilaba entonces Internet ni el correo electrónico.
El pregonero ha trabajado en el Diario Patria, en Cope Granada, en Canal Sur, en Localia Televisión, y lo sigue haciendo como lo que es, crítico musical, para el Diario Ideal. Nazareno del Señor del Rescate de Murcia, nazareno incombustible de herencia aceptada y sostenida ya por décadas, ha colaborado en publicaciones colectivas, caso del I Congreso de Folclore andaluz, forma parte de un Grupo de Investigación de la Universidad de Granada, ha sido ponente, interpreta con cierto agrado... Es un cofrade músico, que no un músico cofrade. Y él, elegiría el más rancio, agradable, clásico y solemne repertorio musical.
José Antonio Lacárcel Fernández, pregonero oficial de Granada en 2010, pisará un escenario devaluado, sin un criterio ni un claro argumento de elección, para hacerse profeta en su tierra, porque esta lo es después de más de tres décadas atravesando sus arterias, hablando de sus tradiciones, sembrando la grandeza de sus Festivales y amando como él a algunas de sus Imágenes, Sacras, antiguas y protectoras. Suerte, José Antonio, toda la del mundo. Que ese día, vendrá a mí como hace tantos años ya, cuando desde el edificio Castro de la Calle Recogidas (24 al 32 je, je) te ponías delante de ese micro que presidía la mesa "cuadronda" de su único estudio, y esperabas a que tras el gingle pertinente, tu voz diera las buenas noches y "encantado, en nombre de todos, José Antonio Lacárcel". Encantado, pregonero. Haz bueno, muy bueno, ese atril que tantos han hecho malo...

lunes, 23 de noviembre de 2009

Plaza de la Coronación. Motril

Cada vez más cerca. A punto de cumplirse ese sueño al que dimos rienda un agosto de 2005. Fue en el Paseo de las Explanadas, que es lo mismo que decir, a los pies de Ella misma. Acababa yo, días antes de pronunciar su Pregón, ese que organiza su Muy Antigua, Real e Ilustre Hermandad. Y así le hice saber mi anhelo, con Gerardo Martín de testigo, al entonces Presidente de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de la ciudad. Y ni corto ni perezoso, fue en el primero de los plenos de Hermanos Mayores del iniciado curso cofrade 2005/2006, cuando, expuesta la idea, prosperó hasta que se registró como petición en el Ayuntamiento, a primeros de un octubre de 2005 que cuatro años después, parece que dará sus frutos.
En aquel agosto donde naciera el proyecto de petición, acariciamos la idea de levantar en el centro del espacio urbano, un Monumento que, a tamaño natural (ya saben, recogido, escueto, pero inmenso) reprodujera su Sacratísima Efigie, confiando en Juan Manuel Peregrina Palomares, a instancias de su hermano (de sangre) y mío (por mucho) que no dudó en señalarlo por su licenciatura en Bellas Artes y sus habilidades en la aplicación de nuevos materiales capaces de recrear la obra, expuesta a la intemperie.
Y así, cuando Juan José Escribano González Carrascosa, aquel octubre de 2005, hizo entrada de la referida petición, en nombre de la Agrupación de Hermandades que presidía, con el unánime respaldo de todos los hermanos mayores, el visto bueno de tantos cofrades y las aspiraciones devocionales de miles de motrileños, se escribió una página más en la Historia de la Fe de Motril, como aquella de un 13 de enero de 2000, cuando se le impuso la Medalla de Oro de la ciudad, y que dura siglos y siglos.
Así, en un 2010 donde se cumplen 375 años de su nombramiento como Patrona, diez de su Coronación Canónica, y apuntan algunos que 500 años de su llegada a Motril (y otros, creemos que 510 años), la vieja explanada de la Matraquilla, urbanizada con equipamientos públicos y servicios, convertido su espacio central en una generosa plaza, esta, llevará el nombre de uno de los hechos más trascendentales en la historia de la ciudad, cuando una cifra similar a la de 10.000 personas, fueron testigos del máximo reconocimiento otorgado por la Iglesia Católica a una Imagen, que no es otra cosa que la Coronación Canónica de la que ya era Reina, ya era Señora y Soberana de estos pagos, la proclamación como Primera y Principal devoción local, en la Sagrada Talla de Nuestra Señora de la Cabeza... CORONADA.
Y el Gobierno Municipal, sensible a la mayoría, a la tradición, a una historia secular imborrable por cuantos esfuerzos hagan algunos, y en reconocimiento a tan singular e importante acontecimiento, sumará a sus rótulos el título que viene por segunda vez a honrar, dentro del callejero, a la Imagen con mayor respaldo devocional de Motril y sus anejos, la Virgen de la Cabeza, esa obra a caballo entre el tardogótico, el primer renacimiento, de impecable y muy notoria factura y que, envuelta en holgadas leyendas y perseguida por sucesos milagrosos, se ha convertido no ya sólo en uno de los principales timones de fe de Motril, sino en un símbolo absoluto, para creyentes y no, desde su promontorio elevado y dominador recortada la silueta de su Santuario sobre vega, mar, caserío y edificaciones, y que en pago a tantas virtudes estéticas, culturales, artísticas, históricas y por supuesto, de veneración y fe, quedará una vez más inscrita en la toponimia local con merecimiento propio.

viernes, 20 de noviembre de 2009

VIII JOrnadas de Cultura Cofrade de Granada


En la Cuaresma de 2003 quedaba estrenada una cita ineludibe, soberbia, grata, de un interés suscitado en Granada como nunca los organizadores iban a pensar y que sin duda, ha acabado convertida en el referente de la cultura de lo cofrade en esta tierra. Eso sí, para medios de comunicación despistados, se celebra su octava edición, pero no se viene celebrando por espacio de ocho años consecutivos, sino de siete.
Ese febrero de 2003, José Antonio Navarro Arteaga se cuela en nuestra ciudad con proyectos decorativos, altorrelieves, cartelas, formatos pequeños y bocetos en barro, constituyendo la primera exposición de las Jornadas, que ya marcaron una línea a seguir, siempre bajo la tutela de Mariano Sánchez Pantoja, combinando el carácter expositivo, con mesas redondas y conferencias.
Gusta sobremanera la misma, y así, las II Jornadas trascurren del 24 de enero al 15 de febrero de 2004, organizadas en torno a la figura que hacía un siglo naciera, de modo que se gestaron como homenaje a un creador granadino. "La Pasión según Domingo Sánchez Mesa" trajo consigo obras de arte de nuestra provincia, la de Málaga o la de Jaén, de diversas localidades y con una altura encomiable. En dos citas, los hermanos del Huerto acababan de capitanear la nave del valor cultural en este universo cofrade.
Pero las fechas idóneas, a juicio de los organizadores, debiera ser casi estrenado el curso cofrade, y por vez primera, a caballo siempre entre los dos últimos meses, se celebraba, entre el 3o de noviembre y el 12 de diciembre de 2004 las III Jornadas, que constituyeron el primer y serio intento por descubrirnos los tesoros de las clausuras. "Santa María, Madre de Dios. 800 años de devoción a la Santísima Virgen en los Conventos de las Madres Comendadoras de Santiago" hicieron de los lugares expositivos, joyeros donde recrearse en piezas venidas de Toledo o Madrid.
El mes de noviembre de 2005 fue un junio adelantado. Dedicadas al Santísimo Sacramento, las IV Jornadas recrearon litúrgica, estética e históricamente, cultos, procesiones y costumbres sacramentales, pregón incluido, para regocijo de tantos.
Y del 31 de octubre al 11 de noviembre de 2006 las V Jornadas, con el título de "Sagrado Vecino" y "Llena eres de gracia (I)" abundaron en una doble exposición, con varios marcos museográficos, para recrearnos en sayas y ornamentos marianos venidos de buena parte de Andalucía...
...y en una interesantísima colección ex profeso de Imágenes del Niño Dios, todos ellos procedentes de las clausuras del Barrio del Realejo, preferentemente, aunque no faltaron de Templo Matriz del barrio, Santo Domingo.
Las VI Jornadas tenían que rendir homenaje al que pasará como el más cualificado tallista del siglo XX (y lo que llevamos del presente XXI) en el mundo artístico cofrade español. Y por tanto, del 9 al 16 de diciembre de 2007, "Antonio Martín, el alma de la madera", fue para este hispalense que, como obra última nos deja el Paso de Misterio de la Hermandad convocante, y ocupaba los tres espacios señalados con fragmentos de pasos, cartelas, recreaciones de su taller y los interesantísimos bocetos, algunos nunca plasmados, conociéramos más si cabe al más consagrado tallista de nuestros tiempos.
Si en alguna ocasión habíamos contemplado hasta dos exposiciones en el marco de estas Jornadas, en su séptima edición, llevadas a cabo del 19 al 30 de noviembre de 2008, nos sorprendieron en el imposible argumento físico de hacer hasta tres, y bien planteadas: "Llena eres de Gracia (II)", "Torcuato Ruiz del Peral. El último barroco" y "Amarguras de Andalucía".
Y este año, desde el 18 al 29 de noviembre de 2009, las VIII Jornadas. Recupera su carácter dual y se compone de "Rex Regum I Simbología pasionista en orfebrería y taracea" y "El Misterio de la Oración en el Huerto en la Semana Santa de Andalucía".
Ni que decir tiene que las Jornadas han contado en todas sus ediciones con mesas redondas, conferencias, visitas guiadas, visitas a otros marcos expositivos, conciertos, cursos de arte floral, publicaciones (y de un esmero fotográfico y de impresión, como pocas), proyecciones audiovisuales y en definitiva, una cuidada programación que les ha valido, desde sus mismísimos inicios, el aplaudo cierto y rotundo de los miles de visitantes y asistentes ya acumulados, o el premio que el extinto equipo cofrade de Canal Sur Radio en Granada, entendiendo que estábamos ante un absoluto motor cultural que dará sus frutos, si no los está ya dando, en esas generaciones que aprenderán en directo lo que muchos buscamos en sus días en otras ciudades.
De lo que no me cabe duda, es que, a veces, actitudes, esfuerzos titánicos y montajes como los que realiza a lo largo de siete años consecutivos y ocho ediciones (algunos medios de comunicación debieran estar más finos) esta Hermandad, hacen que uno se sienta orgulloso de nuestro mundo cofrade. A todos, GRACIAS. Y muchas más al gran mentor e ideólogo de esto... a Mariano.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Cartel Oficial Semana Santa de Motril 2010

Estaría entonces adivinando cómo le sentaba la noche a los ojos cadavéricos del Cachorro de Dios... Tal vez, con un nudo en la garganta porque su amigo Pepe, no empuñaba el martillo grenúo desde el que nos hizo vibrar tantos años. Pero siempre, demostrando que la patria chica nunca se olvida, por muy lejos que uno pueda estar. Y eso hacía, ocupar escaño de motrileño en la Plaza más genuinamente motrileña.

Andaría pensando en tantos años como llevó un micrófono de cuenta-cosas, un instrumento por donde se escapaba la realidad, la verdad de lo visto, de lo vivido, nunca necesariamente al gusto del que pudiera escuchar, pero nunca, tampoco, faltando un ápice a la realidad.

Andaría tal vez recordando las veces que con otra cámara inmortalizó, hace la friolera de 18 años, tal vez 20, las incontestables devociones de una ciudad que ahora todos llevan en la boca y el disfrutó casi primerizo, cuando no se estilaba la A-92 ni Internet era arma para el bien y para el mal.

Andaría con la ilusión de inmortalizar, quien sabe si no sólo en la parcela de sus sueños, otro monumento motrileño, pero a su Patrón, olvidado y desasistido por la memoria, el mismo del que un día fue su impulsor junto a aquellos que se reunían con hilos de amistad cada tarde, en la sobremesa de la Huerta de la Condesa, a poner nombres de programas de radio que otros usurparon como propios y dotaron de antigüedad innecesaria, o a gestar logros que no se llevara el viento.

Seguro que a la cabeza se le vino, cautivado por el orden siempre marcial de los hermanos del Sepulcro, aquella vez en que introdujo la correcta manera de ser Diputado Mayor de Gobierno. O tal vez cuando paseó de su muñeca, un palermo de estreno para la ciudad. De todas todas, su blog, ese que se asoma a los cielos de otoño, a los espigones vetustos, a los gatos del puerto, a los castaños de Indias que sobreviven, a Motril, a Motril siempre por cuanto toca y hace.

Y en ese momento, habiendo dado por bueno el espectáculo de cristal de esa urna de plata; habiendo sido escribano del buen gusto que en Motril se apellida Sepulcro; habiendo visto los rincones hechos todos Cofradía de la elegancia, de la sobriedad, de la medida y la severidad a la que puede llegar la ciudad, se encontró de bruces con el negro enlutado, mágico, añejo y clásico de ese palio donde se custodia la más hermosa descripción posible del dolor y la virginidad, y no cejó en homenajear a un edificio a punto de cumplir 500 años, y no se privó de retratar a quien como pocos es el mejor ciudadano que parió Motril, y no se paró ni tuvo remilgos, ni consideraciones en disparar con precisión, para que el de 2010 fuera un Cartel cofrade, monumental, preciso, seguro de sus valores y realmente anunciante de una Semana Santa en declive pero a la que deben esperar mejores horas, y que este del que les hablo, el locutor, el articulista, el fundador de Asociaciones Culturales, el capataz, el que no regatea en cultura cofrade para después aplicarla, será fiel testigo y más que convencido artífice del cambio a mejor.

Y así, ese 6 de abril de 2009, con una luna llena y que mejor tiene reflejos en un cielo que los foráneos han llamado Patrimonio Inigualable de lo motrileño; entre la masa que no se sabe si es Casa de Dios o de la Historia que es su Mayor Iglesia, con un "cardenal vigilante" como veedor de las cosas buenas, y ante la hermandad con el gusto medido, preciso y sin vacilaciones más severo y grato de Motril, nació el Cartel Oficial para 2010.

Y la mano docta y segura que lo hizo posible, fue la de mi hermano Antonio González Pérez, motrileño, cofrade y paladín de las mejorías que andamos buscando.

martes, 3 de noviembre de 2009