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martes, 1 de diciembre de 2009

El Bañuelo o los Baños Árabes de Granada

Su nombre original fue el de los Baños del Nogal, aunque su notoria antigüedad ha dejado otros nombres como Baños de Palacios, de la Puerta de Guadix... De lo que no hay duda es que estamos ante el espacio de esta tipología, de un lado, más antiguo, mejor conservado y de mayor tamaño, de toda Europa, con sólo un rival en todo el mundo musulmán por su antigüedad y grado de conservación: los Baños cairotas o de Egipto. Y por otro lado, a tan interesante sucesión de méritos, convendría sumar una más: visitamos una de las obras musulmanas más antiguas de la ciudad; no en balde fue levantada durante el gobierno de Rey Badis Ibn Habús, que gobernó Granada y sus territorios entre el año 1038 y 1073 y contó durante buena parte de su gobierno, con el destacado apoyo de su Visir (Primer Ministro) Samuel Ibn Nagrella.
Junto a estos baños se levantó hacia el siglo XV la Mezquita del Nogal (Masyid al-Yawza), que terminaría dándole nombre. La construcción es de planta rectangular dividida en cuatro espacios, con muros de hormigón y bóvedas de cañón en ladrillo con tragaluces octogonales, que descansan en arcos de medio punto, o de herradura, con capiteles algunos romanos, otros de época visigoda y otros, traídos expresamente de Medina Azahara.
Nada más entrar a los mismos, nos encontramos con el patio que vendrá a distribuir todo el funcionamiento de estos baños públicos actuando a manera de zaguán y dejando el espacio para vestidor. Conviene precisar que los baños árabes, son herederos de las termas romanas, de las que toman sus fórmulas, división de espacio y funcionamiento.
Tras este, la primera estancia es la "Sala Fría", (al-bayt al barid) heredera de la que Roma llamó Frigidarium. De planta rectangular, inmediatamente es continuada por otra de mayor dimensión y forma cuadrada, cuyas bóvedas se sostienen con arcos de herradura: la "Sala Templada" (al-bayt al wastany) o Tepidarium bajo el Imperio Romano. Al fin, la tercera sala, ofrecía bañeras en sus laterales y alcobas resguardadas para masajes y tratamientos aromáticos: la "Sala Caliente" (al-bayt al sajun) o Caldarium. La distribución del agua se realizaba aprovechando desniveles y esta, una vez que salía de los hornos y calderas, sala que los romanos llamaban Furnus, calentaba suelo y paredes, depósitos de agua... Para evitar que el agua se condensara y se formase un molesto vapor, las bóvedas se horadaban con estrellas de ocho puntas protegidas con cristales que podían abrirse para favorecer la ventilación.
El baño árabe tiene una función higiénica, social, religiosa y cívica. En este hamman, se conspira o se apoya a una facción política, se habla de la fe coránica o simplemente, sirve para mantener las relaciones comunicativas entre los vecinos. Los cuidados además eran múltiples, pues el pueblo solía cortarse el cabello o depilarse en estos. Las mañanas, estaban reservadas al uso de mujeres, mientras que las tardes eran frecuentados por los hombres. En Granada, los baños árabes llegaron a la nada desdeñable cifra de un centenar.
Este edificio, fue declarado en 1918 Monumento Nacional, hoy equivalente a B.I.C. Fue restaurado con acierto por Leopoldo Torres Balbás y se encuentra dentro del barrio que los musulmanes llamaron al-Rabat Axares, o lo que es lo mismo: el barrio del bienestar y la salud, porque se llenó de hospitales, baños, espacios para tratamientos de enfermedades, huertas de descanso... Modernísimos y avanzados, muy avanzados sitios que casi mil años después, ofertan ahora (SPA and health lo llaman, ¿no?) lo que en su día, casi de forma pionera, tuvo Granada.
Pasen, pasen a un edificio singular con casi mil años de historia.

1 comentario:

Emilio Linares dijo...

Aqui trabaja mi hermano.