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miércoles, 11 de noviembre de 2009

Cartel Oficial Semana Santa de Motril 2010

Estaría entonces adivinando cómo le sentaba la noche a los ojos cadavéricos del Cachorro de Dios... Tal vez, con un nudo en la garganta porque su amigo Pepe, no empuñaba el martillo grenúo desde el que nos hizo vibrar tantos años. Pero siempre, demostrando que la patria chica nunca se olvida, por muy lejos que uno pueda estar. Y eso hacía, ocupar escaño de motrileño en la Plaza más genuinamente motrileña.

Andaría pensando en tantos años como llevó un micrófono de cuenta-cosas, un instrumento por donde se escapaba la realidad, la verdad de lo visto, de lo vivido, nunca necesariamente al gusto del que pudiera escuchar, pero nunca, tampoco, faltando un ápice a la realidad.

Andaría tal vez recordando las veces que con otra cámara inmortalizó, hace la friolera de 18 años, tal vez 20, las incontestables devociones de una ciudad que ahora todos llevan en la boca y el disfrutó casi primerizo, cuando no se estilaba la A-92 ni Internet era arma para el bien y para el mal.

Andaría con la ilusión de inmortalizar, quien sabe si no sólo en la parcela de sus sueños, otro monumento motrileño, pero a su Patrón, olvidado y desasistido por la memoria, el mismo del que un día fue su impulsor junto a aquellos que se reunían con hilos de amistad cada tarde, en la sobremesa de la Huerta de la Condesa, a poner nombres de programas de radio que otros usurparon como propios y dotaron de antigüedad innecesaria, o a gestar logros que no se llevara el viento.

Seguro que a la cabeza se le vino, cautivado por el orden siempre marcial de los hermanos del Sepulcro, aquella vez en que introdujo la correcta manera de ser Diputado Mayor de Gobierno. O tal vez cuando paseó de su muñeca, un palermo de estreno para la ciudad. De todas todas, su blog, ese que se asoma a los cielos de otoño, a los espigones vetustos, a los gatos del puerto, a los castaños de Indias que sobreviven, a Motril, a Motril siempre por cuanto toca y hace.

Y en ese momento, habiendo dado por bueno el espectáculo de cristal de esa urna de plata; habiendo sido escribano del buen gusto que en Motril se apellida Sepulcro; habiendo visto los rincones hechos todos Cofradía de la elegancia, de la sobriedad, de la medida y la severidad a la que puede llegar la ciudad, se encontró de bruces con el negro enlutado, mágico, añejo y clásico de ese palio donde se custodia la más hermosa descripción posible del dolor y la virginidad, y no cejó en homenajear a un edificio a punto de cumplir 500 años, y no se privó de retratar a quien como pocos es el mejor ciudadano que parió Motril, y no se paró ni tuvo remilgos, ni consideraciones en disparar con precisión, para que el de 2010 fuera un Cartel cofrade, monumental, preciso, seguro de sus valores y realmente anunciante de una Semana Santa en declive pero a la que deben esperar mejores horas, y que este del que les hablo, el locutor, el articulista, el fundador de Asociaciones Culturales, el capataz, el que no regatea en cultura cofrade para después aplicarla, será fiel testigo y más que convencido artífice del cambio a mejor.

Y así, ese 6 de abril de 2009, con una luna llena y que mejor tiene reflejos en un cielo que los foráneos han llamado Patrimonio Inigualable de lo motrileño; entre la masa que no se sabe si es Casa de Dios o de la Historia que es su Mayor Iglesia, con un "cardenal vigilante" como veedor de las cosas buenas, y ante la hermandad con el gusto medido, preciso y sin vacilaciones más severo y grato de Motril, nació el Cartel Oficial para 2010.

Y la mano docta y segura que lo hizo posible, fue la de mi hermano Antonio González Pérez, motrileño, cofrade y paladín de las mejorías que andamos buscando.

6 comentarios:

Antonio dijo...

Hermano, que quieres que te diga, estas cosas no se hace!!! Se bastaba usted con la enhorabuena que me dio la otra noche con la siempre grata compañia del maestro Pepe. Por cumplir mucho de lo que ha escrito y cumplido algunas como buenamente pudo uno.
Pero como los hombres nos vestimos por los pies, muchisimas gracias.

PD: Parece que sirvio de algo las copillas que le invite la otra noche.

David R.Jiménez-Muriel dijo...

No Antonio, no destruya usted su otrora reconocida fama... Usted no me invitó a unas copillas, es que le tocaba pagar, que yo lo había hecho antes, jajaja.

Un abrazo hermano.

Anónimo dijo...

Tenian que haber puesto pa el cartel una foto de la banda muicipal de motril

Anónimo dijo...

esa foto esta retocada por el fotoshop no???

Anónimo dijo...

Había mejores fotos....sin duda alguna

Anónimo dijo...

No sé si estará retocada esta o la que hay colgada en el foro senatus, por que no son iguales.
Presonalmente no soy partidario de que se presenten carteles con fotos retocadas. Imaginense las cosas que podriamos ver!!! jejejej

Carlos Jiménez Cabrera