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lunes, 19 de octubre de 2009

Nuestra Señora de la Amargura de Motril y III


Al parecer la dramática historia por la que ha tenido que pasar en estos últimos meses Pasión, llega a su fin, o cuando menos está muy cerca de que empiece a imponerse la lógica en esta Hermandad de Motril. Y por tanto, buen momento para cerrar la saga dedicada a su Titular Mariana, o mejor, a la Imagen con más hermandades y bendiciones de la historia contemporánea de las cofradías de Andalucía Oriental.

Porque lo que no nos ha cabido duda tras comprobarlo por activa y por pasiva, es que esta Imagen ha sido ofrecida a tres hermandades, se han interesado por ella dos más, se ha bendecido dos veces, a llegado a poseer cinco advocaciones, ha pertenecido a dos hermandades, ha formado parte del panorama cofrade de dos ciudades... No creo que todo esto sea serio. Pero menos, que nos digan que es obra de un finado artista, cuando mis ojos (y otros cuatro más, o sea, dos personas más) la vieron cómo la intervenía José Antonio Navarro Arteaga. A otro vale, pero a mí no me van a explicar qué es una dolorosa. Por tanto, si las manos, candelero y policromía, son del artista sevillano... ¿Qué queda del finado artista que Dios seguro ha acogido en su seno? PUES ESO...

Consolación (ofrecida), Dulce Nombre (ofrecida), Humildad (ofrecida y porque venía con ajuar amplio y bueno), Valle (interés de los cofrades, no aceptada) y Amargura (interés de los cofrades, aceptada y miren qué final...) No es malo el panorama, ¿verdad?

Me duele que a una Sagrada Imagen se le puedan poner condiciones para cederla. ¿Condiciones, cuando es Navarro Arteaga el que debiera ponerlas? ¿Condiciones a una pieza pensada para que le recen? No debe estar muy bien el patio.

Según cuenta José Antonio Morales, el bueno de Luigi, siempre enfangado en ayudar a unos y a otros, la actual hermana mayor la entregó a sus dueños antes de incumplir los requisitos de la cesión: custodiarla con decoro y procesionarla. Joder, joder.... Que digo yo que los propietarios también tendrán algo de culpa cuando no son capaces de entender que, de aquí a China, una Imagen Sagrada estará mejor en una Iglesia que en su casa, ¿no? Demencial. Propio de Motril. Pero la historia es esa; aquí no importa si a la Imagen se le coge devoción o no. Da la impresión de que todo se centra en rendir tributo a la memoria de uno de sus autores (el otro, insisto, es sevillano) pasando por encima de los valores plásticos de la obra y su componente devocional... Si no procesiona, ME LA LLEVO. Si no está con decoro, ME LA LLEVO. Vaya tela, me recuerda al "Revientaprecios".

Porque seguro que en la sala de estar de un domicilio, está mejor que entre los muros de un templo, bendecido, consagrado e instituido en memoria de la Iglesia de Cristo y para que Cristo se haga presente en cada Eucaristía.. SEGURO, ¿no? Hay que tener morro. Quien la entrega en un acto cainita y quien la recibe, olvidándose si una (aunque sólo fuese una) abuela de Puntalón, quizá con el marido enfermo, quizá con artrosis crónica, quizás con miedo a la siguiente operación de cataratas que tanto lleva esperando, necesita de esta Dolorosa que sabe de tristezas como poca, pues ha pasado ya por tantas manos en un intento indómito y pusilánime de hacer grande a un escultor advenedizo y modesto, que no importa la fe que representa esa Virgen.

No tengo dudas. Si de mí dependiera, esta Virgen no volvía a un Templo Católico. Ya son muchas hermandades, muchos nombres, muchas Iglesias, varias ciudades y el remate ha sido, este juego (que lo que más me duele, ha sido disculpado cuando encierra una gravedad feroz) absurdo de que no estaba la Hermandad en condiciones para hacerse cargo de la Imagen. ¡Pero coño, si en la Iglesia hay un cura! ¿Estará mejor al lado del cuarto de la plancha, quién sabe si no en el cuarto de la plancha?

Hermanos de Pasión. Ahora lo importante es que todo salga bien. Después, nos preocuparemos en encontrar una Dolorosa a la que no se le pongan condiciones (como tratantes de mulos vulgares), ni pueda nadie amenazar con retirarla, ni venga de una ciudad a otra, de una hermandad a otra, de una casa a una Iglesia, como si fuera un sinfonier, o una cómoda, o la mesita de noche, quién sabe, con la que puede estar compartiendo estancia...

Si alguien se ofende, lo siento. Si alguien quiere denunciar, que corra. No me retracto de acusar y denunciar con el dedo fiscalizador de la vergüenza a autores, directos e indirectos, de tamaño despropósito. Yo pedía una indemnización por día privado de ver a mi Sagrada Imagen Titular. ¿Quién le pone precio a la fe? ¿Puede ser un millón? ¿Un perra gorda? ¿Esto se tiene que quedar así sin más? ¿Si vuelve a la normalidad todo, vuelve la Virgen? Si de mí dependiera, no me temblaría la voz en decirle al Susum Corde qué podía hacer con una Imagen de reducida valía artística, tres veces rechazada, una admitida por compromiso (eran muy golosos los candeleros, los bordados del manto...) y que, Ella que es Reina del Cielo, tiene dueño, Fíjate qué paradoja.

AMARGURA NO ES MOTRILEÑA. A LAS PRUEBAS ME REMITO. ES DE SUS PROPIETARIOS.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Dicho desde el máximo respeto que me merece esta imagen y entendiendo la acidez de mi comentario que va dirigida a quienes la han maniqueado tanto, que digo yo: Con tanto ir y venir ¿no sería mejor buscarle un representante artistico y que vaya en verano de pueblo en pueblo haciendo turnes como los artistas?

Querido David, saludos de peshitta.

David R.Jiménez-Muriel dijo...

Bueno, "pues todavía habrá alguno que le ponga faltas", parafraseando al borracho del chiste. Es que, mi querido Peshitta, en Motril o nos pasamos de listos, o de tontos. Nos venden que la familia no tiene culpa porque la hermana mayor les garantizó que la Hermandad no estaba en condiciones de hacerse cargo de ella, y nos quedamos tan panchos..

Pero vamos a ver una cosa: El que vende discos piratas comete un delito, sí... Y yo, ¿si los compro no lo cometo ni estimulo la piratería? Pues eso, que tanta culpa tiene quien actúa así, como el que se pone a pensar que una Sagrada Imagen está mejor en una casa que en una Iglesia. Entonces, ¿en la Iglesia qué ponemos? ¿Un frigorífico?

Ya me lo decía mi abuela, que en gloria esté... Para ver, hay que estar vivos.