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jueves, 10 de septiembre de 2009

El monumento de Granada a José Antonio Primo de Rivera (II)


En la anterior entrada, lo que sí hemos podido dejar en claro es que José Antonio jamás cometió delito de sangre, no participó de la Guerra ni de las represiones posteriores, por lo que quedaría, o así debiera, fuera de las exigencias de la Ley que procura la retirada de homenajes, nombramientos, rotulaciones de calles o monumentos a quienes sí estuvieron vinculados a estos hechos que, dicho sea de paso, fueron deleznables en uno y en otro bando.
Pero la paradoja se produce en este país a un ritmo exacerbante. Porque si en junio fuimos testigos de como el Ayuntamiento de Madrid, con la aprobación del Partido Popular, retiraba los honores históricos que ese mismo Cabildo concediera al general Franco, sin embargo aún no ha retirado esos honores a personajes de una catadura moral, ética y humana espantosa, y que para colmo tomaron activa parte en asesinatos, homicidios y "limpiezas stalinistas". Nos referimos a Largo Caballero y a la Pasionaria.
No es bueno que haya varias maneras de medir. No es bueno ni democrático que se aplique la ley del embudo. No es sano, ni justo, ni racional, que unos condenen a otros por asesinos, pero ensalzen a sus asesinos.
Y no sé si me dirán que la estatua de Largo Caballero que hay en Madrid, sí presenta un valor artístico, porque entonces... Pero eso sí, tal vez sea necesaria la figura del "Lenin español", aquel que decía cosas como estas:
-"Quiero decirles a las derechas que si triunfamos colaboraremos con nuestros aliados; pero si triunfan las derechas nuestra labor habrá de ser doble, colaborar con nuestros aliados dentro de la legalidad, pero tendremos que ir a la guerra civil declarada".
-"La clase obrera debe adueñarse del poder político, convencida de que la democracia es incompatible con el socialismo, y como el que tiene el poder no ha de entregarlo voluntariamente, por eso hay que ir a la revolución".
-"¿Programa de acción? Supresión de todas las personas que por su situación económica o por sus antecedentes puedan ser una rémora para la revolución".
Creador de las checas de Madrid y Valencia, represor como pocos, sigue manteniendo honores y monumentos... Nada menos que en Madrid. Pues lleguemos a un acuerdo: se quita el monumento granadino a José Antonio, pero si se quita este insulto artístico e histórico a un vil malnacido. ¿Trato?

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