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martes, 4 de agosto de 2009

OK

El 12 de abril de 1861, empezaba la Guerra de Secesión, una contienda civil en Estados Unidos, que duró hasta el 9 de abril de 1865, cuatro años en los que tomaron partido 3,3 millones de soldados, muriendo 618.000 hombres y con medio millón de heridos.
El inicio de la guerra fue el enfrentamiento entre el Norte y el Sur de los Estados Unidos, a raíz de la cuestión de la abolición de a esclavitud. El norte, los unionistas, a favor de la abolición de esclavos, defendidos precisamente por el recién creado Partido Republicano, chocaba contra los intereses de un Sur que tenía en la mano de obra esclava buena parte de sus ingresos. Estos, los confederados, declararon su independencia y atacaron el 12 de abril de 1861, el fuerte Fort Sumter, en manos unionistas. Y se inició un conflicto que ganaron los unionistas y desangró el que al poco, estaba llamado a ser (tal y como sigue) la primera potencia mundial.
Durante el conflicto, cuando las tropas regresaban de las batallas, solían comunicar los que habían fallecido para público conocimiento. En alguna ocasión, estos tristes partes, traían beneficiosos anuncios: 0 killed (ningún muerto, 0 muertos...), de modo que la población, solía acortar la buena noticia y corría de boca en boca dicha sólo con sus iniciales: 0.K. Aquello, acabó usándose como algo positivo, como algo bueno, y nació la expresión, que tiene hoy alcance mundial de “okay” para hacer referencia a que se está de acuerdo con algo, se acepta y se comulga con lo que alguien ha dicho, o algo nos parece bueno.
Sin embargo, otra teoría retrasa el nacimiento de esta expresión al año 1840, cuando se producen las elecciones donde el candidato demócrata Martin van Buren, pierde las elecciones ante una feroz campaña, la primera del mundo con e aparato propagandístico que hoy día conocemos. Martin van Buren, de ascendencia holandesa, nació el 5 de diciembre de 1782 y murió el 24 de julio de 1862. Vio la luz en Old Kinderhook (perteneciente al Estado de Nueva York). Se convirtió el 4 de marzo de 1837 en el octavo presidente de los Estados Unidos, y en la campaña electoral siguiente, su rival lo desacreditó de todas formas. Sus partidarios, jugaron con su lugar de nacimiento y con esas iniciales (O.K. por Old Kinderhook) idearon una campaña donde lo positivo para Estados Unidos, venía de Old Kinderhook, donde nació el aspirante. Y pronto, lanzaron al mundo la idea de que las cosas salen bien, o todo está en orden, con el okey que hoy día empleamos, reforzando la idea de que el orden y el bien lo traería van Buren. 168 años después, el mundo ha oído hasta la saciedad otro artilugio publicitario: yes, we can, en manos de Obama. Tal vez, de ahí nazca un acrónimo (“¿ywec?”) como mensaje de esperanza.
Lo cierto es que de una campaña publicitaria electoral, o de una guerra, Estados Unidos creó la expresión universal de conformidad y de positivismo, ¿okey o no okey?

1 comentario:

Anónimo dijo...

¿Y cuál es la expresión contraria a OK? Tras un arduo estudio por mi parte, es decir, diez minutos leyendo las noticias, está claro que podemos decir que ya tenemos, a falta de ser reconocida por la RAE, una expresión popular que con un acrónimo tan corto de amplia expresión al desacuerdo con alguna situación o expresar negatividad por lo acontecido. Aunque aquí en nuestra España cañí ya tenemos el consabido "joder" como expresión de contrariedad, esta, no abarca en su totalidad la expresión que se va a poner de moda tiempo al tiempo. ¿Cual es esa expresión? Ilustremosla con un ejemplo: Un señor recién operado de hemorroides, familiarmente llamadas almorranas, se encuentra hospitalizado por la intervención quirúrgica acaecida. Todavía aturdido por la anestesia, un amiguete pasa a visitarlo y le pregunta ¿como ha ido todo?, OK responde el paciente para hacerle entender a su amigo que todo había ido bien. Claro que todos sabemos lo que ocurre cuando la anestesia ha cogido camino de las de Villadiego, cosa que normalmente ocurre por la noche y es cuando aquello de lo que te operaron empieza a vengarse de uno. Llegó pues la enfermera y le preguntó, al ver a este maldecir a diestro y siniestro por el dolor que padecía ¿Como se encuentra? A lo que el sufrido paciente respondió: ZP.

Saludos de Peshitta.