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lunes, 3 de agosto de 2009

No hay tutía


Si alguien oye esta expresión, podemos entender que el que la ha pronunciado quiere decir que no hay esperanzas de que algo cambie, o que difícilmente algo puede alcanzarse o mejorar. El diccionario de la Real Academia lo deja claro: expresión coloquial usada para dar a entender a alguien que no debe tener esperanza de conseguir lo que desea o de evitar lo que teme. Así, yo ahora les digo que a pesar de lo que nos dicen nuestros gobernantes, al respecto de la situación económica que atraviesa este planeta, en España, no hay tutía con eso de la mejora y los brotes verdes.

Su origen se remonta al empleo del término tutía o atutía, que no es otra cosa que un óxido de cinc que a manera de costra, se depositaba en las chimeneas. En su momento, fue empleado para la cicatrización de heridas, con un resultado impecable en los que empleaban la atutía o tutía como remedio de propiedades mágicas.

Sin embargo, cuando alguna situación se ponía difícil, los españoles empezaron a referirse a la dificultad de mejora dejando claro que sin la atutía o tutía, sería difícil alcanzar la meta deseada. No sería de extrañar que, cuando en una España desvencijada, sombra de lo que fue, empezamos a perder nuestra hegemonía, nuestros abuelos del siglo XIX testigos del mal reinado de Fernando VII dijeran tras conocer cómo el imperio se perdía por América, batalla tras batalla: "no hay tutía", esto se pierde.

1 comentario:

Pitu dijo...

Hermano, ¿eso blanco es tutia?
jajajaja.
Que pinta tiene eso...
jajjaja