Visitas

miércoles, 12 de agosto de 2009

Cabeza


El verano es como un beso
que “floreció en Primavera”
y se trajo cuantas flores
visten de olor nuestra fiesta
que cada día del año
te consagra nuestra Iglesia.
O quizá, para decirte,
cuando en el Parque te quedas,
con cada flor, que te quieren
en una infinita ofrenda.
Un Dios te Salve se inclina
por cada vez de derecho
que te ven y te visitan
aunque vas siempre en el pecho.
Y endulzando la dulzura
de un bendito año dos mil
pregonaban la ventura
de los oros de Motril.
Sonando está la algarada
que hoy que es Quince de Agosto,
dejando su Santuario
se acerca hasta la Explanada.
La esperan, en Matraquilla,
la coral para alabarla
el pueblo que bien entiende
que hoy es un día de gala,
un Altar con atavíos
del Amparo sevillana
y cuantísimas Hermandades
han soñado con la estampa,
que en la Fiesta de Santiago
su Comisario anunciara.
La esperan con inquietudes
los Vicarios de su casa,
al frente nuestro Arzobispo
que hoy es Primado de España,
los miles de motrileños
que comprenden que mañana
(y de esto ha pasado un lustro)
la Historia sabrá plasmarla
como el hecho más glorioso
que en Motril antes pasara.
Llegó María Bendita
sobre sus doradas andas
sin corona en la Cabeza
que ante el Altar aguardaba.
Llegó la Virgen Santísima
más alegre y con más gracia
con sus vestidos de honores
que los honores bordaran
a proclamarse Señora
aunque nunca le hizo falta.
Que siempre tuvo corona
de Emperatriz y de Santa
mas querían los motrileños
canónicamente amarla
con el oro del indiano
que en imperiales donara.
Y cerca ya de las nueve
de esa histórica jornada
sonó un triunfal Aleluya
se oyeron fuerte las salvas
y Motril se deshacía
en una playa de lágrimas
porque la mejor Patrona
¡estaba ya Coronada!

No hay comentarios: