Visitas

viernes, 31 de julio de 2009

El Ingenioso Hidalgo don Quijote de La Mancha, de Miguel Cervantes Saavedra


Miguel de Cervantes es a todas luces, el que creó la novela más leída, absoluta y redonda de la lengua española. Además, la obra literaria más leída del mundo.

Nació en 1547 y su azarosa vida, supera en ficción al propio texto del Ingenioso Hidalgo don Quijote. Todos saben que era manco de la mano izquierda por las heridas sufridas en Lepanto, pero dicen que el destino marca las vidas de todos... Cómo si no llevarse a sorpresa a conocer la sentencia que un 15 de septiembre de 1569 se dictó contra él:

[...] por los alcades de nuestra casa y corte, se ha procedido y procedió en rebeldía contra un Miguel de Cervantes, ausente, sobre razón de haber dado ciertas heridas en esta corte a Antonio de Segura [...] por lo que fue condenado a que, con vergüenza pública, le fuese cortada la mano derecha, y en destierro de nuestros reinos por diez años...

Su padre, cirujano encarcelado, él, dos veces en prisión. Su hermana, madre de hija bastarda; su hija, dos veces repudiada. Vivía en su casa con hasta siete mujeres de la familia, y sobre la hacienda pesaban decenas de inmoralidades. Sufrió prisión musulmana, fue rescatado por los trinitarios, pereció un 22 de abril de 1616 a meses de cumplir los 69 años, con cierta indigencia, y tuvo una vida digna de llevar al cine. Este Cervantes de prodigiosa escritura es el que inicia en 1591 la primera parte de tan genialísima obra que ve la luz en 1605, con algunas curiosidades dignas de contar.

Así, costó esa primera edición 290,5 maravedíes, o lo que es lo mismo. Teniendo en cuenta que dos litros de leche de 1605 costaban 37 maravedíes, y que una docena de huevos de este año, 62,6 maravedíes, el precio de esta edición en 1987 fue calculado en 966 pesetas y en la actualidad, en 11 euros. Sin embargo, en 1989, Sotheby`s sacó a puja esta edición primera, alcanzando la subasta los dos millones de dólares. ¡Si Cervantes lo hubiera sabido!

El príncipe de los ingenios, dedicó esta primera parte al VII duque de Béjar Alfonso Diego López de Zúñiga y Sotomayor (1569-1619). Si el noble español hubiese sido consciente, puesto que también recibió la dedicatoria de Luís de Góngora, nada menos que de uno de los mejores poemarios nuca escritos, Soledades, en 1613. Así, el duque, encabezaba las portadas de la mejor novela hispana, y de uno de los mejores libros de poemas hispanos. ¡Ahí es nada! Además, Cervantes, que tenía ya 58 años cuando vio la luz su Hidalgo Quijote, sólo había publicado antes La Galatea, en 1585. Un desconocido en el mundo de las letras, capaz de crear tan sublime obra.
El Quijote lo inicia en 1591, y cuando sufre su primer encarceamiento (Castro del Río, Córdoba, 1592) goza de tiempo para crear. Así, es fruto de sus tiempos como prisionero real.

Era costumbre que alguien destacado en el mundo de las letras, prologara una nueva obra. Cervantes, no sólo no encontró a nadie, sino que sufrió las burlas y chanzas de Lope de Vega. De ahí el curioso prólogo que nos legó, haciéndose pasar por un poco instruido autor, que se mofa de los cultismos ininteligibles y de la pedantería de algunos (veladas críticas, como no, a Lope).

Obra de intachable redacción, moral, instructiva, divertida y mágica, el Ingenioso Hidalgo don Quijote de La Mancha, de Miguel Cervantes Saavedra, debería estar en la librería de todo e que se precie en saber leer, y a menos, haberlo ojeado en alguna ocasión.

No hay comentarios: