Visitas

jueves, 2 de abril de 2009

Los Pasos de Misterio de Granada


El diccionario ya tiene
la definición perfecta
para explicarle a los vientos
y definir que es la fuerza,
que de la Lengua Española,
ha llegado la Academia
hasta Jesús y María.

Tomó nota de la Cena; 
marchó a la calle Santiago
y apontocada en la acera
al ver como se venía
a los sones de cornetas
un “Getsemaní de oro”
y en sus esquinas profetas,
apuntó bien el detalle
de profesión académica.

Alguien tuvo que explicarle
cuales son los teoremas
del camino hacia el Calvario
con lecciones de grandeza
si viene dando izquierdazos
por la Calle Pavaneras
la calle de la Amargura:
Cristo con la Cruz a cuestas,
porque nunca se haga daño
al caerse, con las piedras.

Todo es distinto en Granada
y hasta distinta es la lengua
que al Señor de la Lanzada,
porque su peso no pesa,
se dice que tras diez horas
ensancha su parihuela.

Y si mucha es la angostura
a ver quién es el que piensa
que los canteros antiguos
que trazaron nuestras puertas 
no fueron los ideólogos
que a propósito no hicieran
las medidas intimistas
para que se vaya a tierra
el “Tribunal de los oros”
del paso de la Sentencia.

No, no sé cómo se atreven.
Cuál será su recompensa.
Tú a vestirte por los pies
que este año no tropieza.
Te acompaña la verdad
y con ella su presencia,
porque Chiqui, capataz,
El que “expira”, va a tu vera.

El Silencio cruza el Dauro
con nanas de mil saetas
mientras lo acunan los suyos
con chicotás de entelequia
que a veces Dios nos parece
cuando en San Antón, de vuelta
avanza siempre compacto,
que Él mismo es quien rachea.

El Gran Poder de costero
en su elegante manera.
Arquivoltas goticistas
de traza enjuta y prieta
para que a Pasión le cueste
tomar calle albaicinera.

Fortuna de las cuadrillas
de Misterio, altaneras,
con izquierdos por delante,
con coreógrafas firmezas, 
con caída a los costeros
y zancás que se cincelan
en las firmes compañías
del tambor y la corneta.

Misterios que tienen alma
que a nadie duda cupiera.
Cristo que de veras anda
porque así nos pareciera.

No sería esto igual
ni esta afición creciera
sin las cuadrillas que forman
la Granada costalera. 

No hay comentarios: