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jueves, 29 de mayo de 2008

Carta abierta a Llamazares. Fr. Pedro Aliaga Asensio, O.SS.T.

Sr. Llamazares:

Leo en la prensa que ha cursado solicitud formal para retirar la cruz y la Biblia de las juras de cargos públicos ante el Rey, y que está preocupado porque aún quedan cruces en los colegios y desfilan militares en las procesiones.
En Italia, donde vivo, esa cuestión quedó zanjada con la sentencia judicial favorable al mantenimiento de la cruz en los lugares públicos porque se trata de un símbolo referente para la cultura italiana. Sin embargo, para usted no es así, y cree que se trata de un atentado a la laicidad del Estado.

Le pregunto: ¿va usted a pedir la retirada de nuestros museos, como ofensivos, de los Cristos de Velázquez o de las Vírgenes de Murillo? ¿Usted se va a presentar a trabajar en el Congreso el día de Navidad, por la terrible injusticia que representa el descanso para todos los españoles del día del nacimiento de Cristo? ¿Se va a aupar a la torre de la catedral de Toledo, para tapar sus cruces, que ofenden los aires de los millones de turistas que visitan la ciudad? ¿Se va a emplear con los billetes de 20 euros por representar la ventana gótica de una catedral europea, intolerante muestra de agresión religiosa? ¿Va a pedir prohibir la Semana Santa de Sevilla, la Romería del Rocío o de San Isidro, por su carga de ofensiva católica en las calles que a todos pertenecen?

¿Pedirá la retirada de nuestras bibliotecas, estatales y que pertenecen a todos, de las obras de Gonzalo de Berceo, de Lope de Vega y de Galdós, por su propaganda clerical, impensable en un Estado laico? ¿Borrará al Magistral de La Regenta? ¿Pedirá que la Real Academia declare que las Glosas Silenses y Emilianenses ya no son los testimonios más antiguos del castellano? ¿Borrará los apellidos de Navas de San Juan o de Villanueva del Arzobispo, o se empleará con los nombres de San Sebastián o de Sant Feliù de Llobregat por imponer a todos los ciudadanos un membrete con creencias religiosas adheridas? ¿Raspará con su cincel las cruces de Calatrava o de Santiago de los escudos municipales? ¿Liberará al cochino de San Antón de la oscurantista gorrinera católica, o pedirá usted que la pava de Cazalilla sea arrojada desde la Casa del Pueblo, en vez del campanario de la parroquia?

¿Empezará una cruzada para que el “Viva San Fermín” se transforme en un “Viva la serenidad laica de un Estado igualitario en sus manifestaciones lúdicas y/o festivas”?

Señor Llamazares: le aconsejo que, antes de que su partido desaparezca definitivamente del Congreso, haga lo posible por cambiar su nombre en el registro civil, pues es indigno de un Estado como España que usted se llame Gaspar, como uno de los Reyes Magos, con eviden
tes reminiscencias católicas y monárquicas que pueden ofender al pueblo al que usted representa.

martes, 27 de mayo de 2008

Los diez mandamientos de la intolerancia

ReligionenlibertadBlog Monseñor Sebastián21/05/08

No debemos obsesionarnos con el asunto del laicismo. Pero sí conviene estar alerta. Porque la ofensiva sigue. Y no podemos dar un paso atrás.

El periódico Público, muy cercano al PSOE, ha confeccionado y puesto en el candelero lo que llama los 10 mandamientos del laicismo. En realidad son una barrera para excluir al cristianismo de todo lo que sea vida social. Los resumo.

1. Educarás en igualdad. Se entiende, en la igualdad impuesta del laicismo , sin ninguna referencia a Dios ni a religión alguna, ni siquiera a la trascendencia del ser humano.

2. No sermonearás fuera del púlpito. Que quiere decir, las manifestaciones religiosas sólo se pueden tolerar dentro de las Iglesias. Hay que eliminar la enseñanza de la religión en las escuelas.

3. No impondrás tus símbolos al Estado. Los actos oficiales tienen que ser estrictamente laicos. Excluyen los funerales de Estado y hasta las bodas católicas de la familia real.

4. No mezclar lo terreno con lo celestial. Ni himnos ni banderas ni autoridades en las ceremonias religiosas, ni signos religiosos en nada oficial.

5. No acaparar las fiestas del calendario. Pretenden quitar fiestas religiosas y hacer festivas las conmemoraciones civiles.

6. No invadir las instituciones públicas. Fuera los capellanes de hospitales, los castrenses, la existencia del Arzobispado Castrense.

7. Apropiarse del patrimonio. Que la Iglesia reconozca la propiedad pública de Catedrales, Museos, Monasterios.

8. Facilitar la apostasía. No necesita explicación.

9. No aparecer en los medios públicos. Hay que eliminar los programas religiosos en los medios de comunicación estatales.

10. Ni un duro para la Iglesia. Ni siquiera es aceptable el sistema de poner la cruz en la declaración de la renta.

O sea, la Iglesia, los católicos, la religión cristiana no merece la consideración ni la ayuda que merecen el deporte, o el cine, o los concursos de belleza. Solo les falta pedir que nos pongan una multa por ser católicos.

Contra estas agresiones del laicismo, nosotros afirmamos tres puntos difícilmente cuestionables.

Primero. Los ciudadanos tenemos perfecto derecho a vivir y actuar religiosamente en todos los ámbitos de nuestra vida, personal, familiar y social, según nuestra conciencia y a medida de nuestros deseos. Ninguna autoridad humana nos lo puede prohibir justamente.

Segundo. La autoridad civil, cuya razón de ser es el servicio de la sociedad, está obligada a proteger y favorecer la libertad de los ciudadanos, también en el ejercicio de su vida religiosa y moral tal como de acuerdo con su conciencia decidan hacerlo.

Tercero. Los ciudadanos católicos, como los demás, tenemos pleno derecho a intervenir en la vida pública en cuanto tales y tenemos el deber y el derecho de aportar al patrimonio común los bienes culturales y sociales que provienen de nuestra experiencia religiosa.

Detrás de las pretensiones laicistas hay una concepción totalitaria del Estado. Según esta mentalidad, el Estado es una especie de Ser Supremo que viene sobre nosotros y nos dicta cómo tenemos que vivir. Pero la realidad no es así. En el ordenamiento de la vida social, primero es la persona, como concreto real existente, y con la persona, la familia, en la que nacemos, crecemos y vivimos. Después viene la sociedad, cada vez más amplia, más abierta y más universal.

Desde dentro de la sociedad y de la sociabilidad humana nace la organización -el Estado-, que los ciudadanos nos damos para facilitar la convivencia y fomentar el bien de todos en libertad y justicia. Es el Estado el que tiene que ajustarse al ser de la sociedad a la que tiene que servir, y no al revés. Esto es la esencia de la democracia. Y lo contrario es dictadura y totalitarismo.

En el caso de la religión, el Estado lo único que tiene que hacer, que no es poco, es proteger la libertad de los ciudadanos para que cada uno pueda ejercitar y manifestar libremente su propia religión, según su propia conciencia, sin molestar ni atentar contra la libertad ni los legítimos derechos de nadie. De manera que la recta laicidad, lo mismo que la no confesionalidad, consiste en que el Estado proteja la libertad religiosa de la sociedad y de los ciudadanos para practicar la religión que quieran, sin beligerar en cuestiones religiosas que quedan fuera de su competencia.

Si los católicos españoles queremos seguir siendo libres y responsables, tendremos que comenzar a tomar en serio estas cuestiones. No es un asunto de los Obispos, sino que es algo que concierne directamente a toda la sociedad y a todos los ciudadanos. Lo que está en juego no son los privilegios de los curas, sino la libertad de los ciudadanos españoles para vivir libremente según su conciencia. En el fondo está la gran cuestión de si es el gobierno el que tiene que estar al servicio de los ciudadanos tal como son y como quieren ser, o bien son los ciudadanos los que tienen que someterse a los gustos y preferencias de los gobernantes.

El Estado es laico no para suprimir la religión, sino para facilitar el que los ciudadanos puedan ser religiosos o no según su conciencia y puedan profesar tranquilamente la religión que mejor les parezca, con todas las consecuencias, privadas y públicas. Llega la hora de que los españoles seamos de verdad ciudadanos y tomemos la determinación de ser los protagonistas de nuestra vida, exigiendo a los políticos y a la política que actúen realmente al servicio de la sociedad, sin dirigismos y sin excederse en sus competencias ni en sus atribuciones. ¿Queremos vivir en una sociedad de hombres libres que orientan su vida según su conciencia, o queremos vivir en una sociedad dominada y dirigida dedicándonos simplemente a vivir como nos digan? Esta es la cuestión.


+Fernando Sebastián Aguilar

lunes, 26 de mayo de 2008

Balance de Fin de Fiesta, por David García Trigueros

Ha terminado la Feria, gracias. Taurinamente hablando ha sido, a mi juicio un fracaso, aunque seguro que para María Dolores Martínez, crítica taurina de la prensa especializada, está pletórica y henchida después de una feria antológica donde un año más, y ya van unos pocos, el Circo Monumental – que más quisiera parecerse al Soleil – erige como triunfador triunfante y triunfalista por sus triunfos al local David Fandila “El Fandi”.

Antes que nada quisiera darle un pequeño repaso a la amiga María Dolores.
Vamos a ver, encanto… ¿Tienes la Licenciatura en Periodismo? Si la respuesta es afirmativa, créeme, perdiste el tiempo en la Facultad; y sino es así como periodista, o al menos en tu faceta taurina estás vendida al peso y por ende se te puede considerar inane. Todo muy bien escrito pero sin el menor sentido de la crítica.

Yo no tengo la carrera de Periodismo, es más sigo cursando mis estudios, pero al menos intento darme un baño periodístico a diario, o por lo menos siempre que escribo, e intento ser ecuánime siempre que el sentido común me lo permite, aunque sea el menos común de los sentidos. Una cosa es que se te vea un poco el plumero porque te guste fulano, mengano o zutano y siempre intentes echarles una mano con tu benévola y aduladora pluma y otra cosa es lo que vienes escribiendo en Mundotoro.com, sólo te ha faltado considerar a “El Fandi” como inventor de la Tauromaquia. Creo que adoleces el síndrome de Molés (cf. “veneración al mejor postor”). Recomiendo que se tome esto como una crítica basada en el sentido figurado no hay que tomarlo al pie de la letra…

Por otra parte, y volviendo al balance en conjunto de este eucarístico periplo festivo en el que Granada ha estado sumergido podríamos empezar con la sempiterna cuestión del respeto que merece la afición granadina. Desconozco exactamente el número de abonados del que cuenta la Real Maestranza granadina porque ello seguramente dilucidara el número más o menos concreto de los buenos y reales aficionados que posee el coso de la avenida del Doctor Olóriz. Aunque podríamos extraer que ante el patetismo irradiante por parte del populacho que suele completar el aforo del ruedo granadino sólo vaya el aficionado a los festejos de interés patente y de una configuración puramente taurófila – de lo que descartamos prácticamente todo el abono; este año podía salvarse con el Juli-Manzanares-Talavante -.

Y es que, sinceramente, los resultados hablan por si mismos. Si en el resto de ciudades la gente bebe en Granada se empeñarán por ser Boris Yeltsin; si los demás corren en Granada, como Fernando Alonso; y si los demás son tontos, pues aquí como Forest Gump. ¡La cuestión es superarse! Y en Granada, por lo menos en los toros, se consigue.
48 orejas y 2 rabos se han cortado a lo largo de 11 espectáculos, a lo que se deduce un promedio de 4 orejas por tarde. ¿Qué cachondeo es este? ¡Aquí corta orejas hasta el apuntador! Un capotazo, una oreja; un muletazo, una oreja; cincuenta pinchazos pero eres guapo, el rabo – se sobrentiende que es el del toro -. Y así vamos. ¡Normal, si hasta a “El Fandi” las charangas le tocan la “Marcha Real” que nos puede extrañar y sorprender en este totum revolutum? Y ahora, señores, dejando al lado la sátira y formalizando la cuestión, por que es serio de lo que hablamos, quiero expresar públicamente la intención que debe de manifestar próximamente la Autoridad competente al respecto en esta cuestión, que puede ser decisiva para el recto proceder de la afición de los toros de esta Muy Noble, Muy Leal, Nombrada, Grande, Celebérrima y Heroica Ciudad de Granada.

En el pregón taurino que emitió a principios de la Feria el periodista de Canal Sur Radio, D. Juan Ramón Romero, alimentaba éste y azuzaba al nombramiento de la Plaza de Toros de Granada como Plaza de Primera Categoría (es decir, importante. Madrid, Sevilla, Barcelona, Bilbao…lo son). A mi me parece buena idea. Granada recobraría un papel importante en el mundo de los toros, se constituiría como referencia en lo taurino en cada temporada, pero tal y como estamos, lo temo.
Lo temo, señores aficionados, porque para que la gente nos respete tenemos primero que hacernos respetar nosotros, hay que saber vestir, saber comportarse, saber actuar. Y Granada, visto los visto, y con gran pesar, no lo está. No tiene una educación taurina como para conceder el honor de ser nombrada y considerada Plaza del grupo especial. Si aplauden a lo vulgar y no entienden la expresión suprema de la Tauromaquia de manos de uno de los 5 mejores toreros de toda la Historia – ya éste es ya el segundo año consecutivo – podemos ir plegando, entre ellos el Palco Presidencial, que a priori, son los que deben ser competentes en la materia.
En cuanto a la configuración de los carteles, digamos que está hecho a medida del espectador medio de Granada; toreros para buscar el máximo rendimiento con el menor de los esfuerzos. González de Caldas, que de empresas sabe mucho pero de toros ni pajolera idea, da fe de ello. Abaratar cuanto sea los carteles y sacarles el máximo jugo. Tres tardes de “El Fandi” aseguran recuperar las pérdidas de otros festejos con mucho más contenido. El aficionado se cabrea, se resigna, pero traga.

Señores del Ayuntamiento y Diputación o a quien competa la adjudicación de la Plaza de Toros plantéense el no hipotecar a la afición; establezcan cánones sensatos de adjudicación, pliegos razonables y pensados para impulsar la Fiesta, que con esta gente nos quedamos sin toros en dos telediarios de la Cuatro.
¡Reflexionen, por Dios, Reflexionen

miércoles, 21 de mayo de 2008

El esperpento de los colegiados, por David García Trigueros

Hay casos y casos, ejemplos y ejemplos, chanchullos y chanchullos pero no sé cómo carajo se apañan, que en Granada en cada Feria montan el pollo. Pero no cualquier pollo les vale…uno de "Pollos Arenas" bien fornido y lustroso.

Si el año pasado, al igual que al anterior y el anterior a éste, se criticó el dadivoso ademán que prodiga el público taurino de Granada, en esta edición no podía fallar el afán orejero, barullero y cateto de los que pueblan los tendidos de sol, porque curiosamente donde se aglomera la mole estúpida que acude a los toros suele congregarse en ese rincón donde silban, cantan, gritan y convierten a un espectáculo serio donde predomina el análisis y la concentración en un patio de colegio y en un "chisgarabís" sin precedente. Pero ese es otro cantar del que hablaremos en próximos días, Dios mediante y si el tocayo compañero me lo permite.

Pero lo que hoy me interesa dejar claro y denunciar expresa y explícitamente es lo que acontece a la jornada taurina de hoy, miércoles 21 de mayo. Digamos que se ha establecido un consenso inexplicable e inadmisible, esperpéntico, macarrónico y churrigueresco por parte del cuerpo colegiado de veterinarios de Granada y, al parecer, a su libre antojo (contradiciendo al beneplácito anterior de veterinarios, veedores, toreros y apoderados, así como del propio ganadero) han rechazado por no considerar aceptable la presentación – o no sé que – de la corrida de Vegahermosa que había de ser lidiada por Julián López El Juli, José María Manzanares y Alejandro Talavante.

Según ha manifestado públicamente el representante de El Juli los toros reseñados eran más que aptos – tanto por trapío como por peso – para la lidia y acorde a la presentación de una plaza de segunda categoría como la de Granada. Pero ni caso. Su torero al verse obligado a cambiar de ganado – cláusula incumplida del contrato pues firmó él torear dos reses de lidia y muerte con el hierro mencionado – ha preferido, y con lógica, competente y seria autoridad el no acudir a su cita en Granada. Por otra parte, el torero alicantino aquejado de una gastroenteritis tampoco hará el paseíllo, mientras que el pacense Talavante – atolondrado por definición – será el único que siga en pie del cartel originalmente compuesto.

Nos hallamos, pues, ante un complot seguramente por parte de los veterinarios que no aprueban los toros sin explicación lógica y aparente. ¿Qué les mueve a actuar así? ¿Dinero, influencia? ¿Un afán de protagonismo, titulares en la prensa? Ciertamente no lo sé, pero del todo me interesa. Seguramente tras esto se halle una maraña de datos e información que, por supuestísimo, no se quiere que trascienda más allá de los despachos… ¿tratos de influencia? No me cabe la menor de las dudas. ¿Oportunistas? Convencido de que sí, esperemos, pues, a ver el remiendo que zurce el cándido de González de Caldas. Pero seguramente tras esto, y todo es suposición pero sobre rescoldos de una mínima certeza, que en esta argucia de albéitares hay toreros de por medio, algún posible caso de manipulación consentida por los criadores, sabida por todos, pero dando chitón ante cualquier pregunta y negando toda evidencia (¡qué no nos hemos caído de un guindo!). Ciertamente destapar esta maraña podría costarme la afición y, hoy por hoy, no me interesa. Como una vez me comentó un buen amigo, la Fiesta de los toros es una de las fiestas más oscuras que hay y al final siempre muere el más honesto: el toro.

P.D. Al terminar este artículo recibo una llamada telefónica donde me comunican que será Pepín Liria y Daniel Luque quien rematen el cartel para esta tarde estoqueando reses de Torrehandilla (Torrestrella y Jandilla, otra ganadería más – y no sé cuántas van – de los Domecq). Por lo menos el desagravio está a la altura de los errores. Qué Dios reparta suerte.

martes, 20 de mayo de 2008

La Feria de Granada, por David García Trigueros

Granada está de fiesta. Sus calles, sus plazas, su gente, está expectante y la alegría habitual se ve acrecentada en estas fechas – oscilante y tendida a los ciclos lunares – para vestirse otro año más de gala. Sacarán los hombres sus trajes de lino o de frescas telas con claro sabor veraniego, se anudarán al cuello sus coloridas corbatas y se pringarán el pelo con brillante fijador que les fragüe el pelo. Las mujeres dejarán relucir sus esplendorosos trajes de faralaes, sus alhajas feriales y se pondrán bien monas para ir primorosas a engalanar en el Ferial con su presencia. Estamos de Feria, señores.

Toda manifestación folclórica va antecedida – al menos toda aquella que se precie – de un marcado modus operandi que la distinga por su sabor añejo e inclusive, por qué no, anacrónico. Eso es lo que mantiene viva la esencia de la España cañí (esa España que fue) y que hoy tan a menudo vemos azotada con virulencia por los estratagemas de la calaña política que nos rodea. Cuando es tiempo de Feria el ambiente, como decíamos, se torna en un torbellino de colores, de sabores, de olores que hacen que la gente, inconsciente pero a su vez concientemente, reaccionen con una actitud más que favorable para la algarabía y la fiesta.

Granada deja florecer sus parques, brotar la frescura de sus fuentes, regalar el aire cargado de historia en el empedrado de sus plazas y callejones. La gente vive con ello y para ello. Días ha que los preparativos empezaron. Primero con el alumbrado de las calles, las lonas cerveceras que apaciguarán la calorina al paso del Santísimo Sacramento en la mañana del jueves, luego con las guirnaldas colgando por los balcones; las cofradías aprovisionándose de todos los elementos necesarios para rendir homenaje con sus altares a la imagen de Dios resucitado y presente en la Eucaristía y así, hasta que al lunes que antecede al día grande, se encienda el alumbrado en el recinto ferial y explote la ciudad en una semana de fiesta, de baile, de música, de toros…


Y es que en los toros haya Granada, en los últimos años, uno de sus grandes alicientes turísticos en estas fechas, que aunque las ferias siempre traigan gente un buen programa taurino ayuda a que el aficionado foráneo decida quedarse unos días de más en la Ciudad de la Alhambra pudiendo, incluso, que en otro año corra la misma suerte y haga de ello una constante en su vida como taurófilo. Aunque lamentablemente Granada tiene una visión demasiado particular de lo que es la Fiesta de los toros. El granadino – véase el homo granatensis pueblerinus - , por costumbre, suele pronunciarse como ser avezado y doctor en la materia de cuanto fluctúe en el ambiente que le rodea y por ello no es de extrañar que con estrepitosa habilidad meta la pata – "para la jodienda no hay enmienda" – y suela considerar como válido aquello que emana de su propia sangre sea o no sea realmente y en visión de los cánones y estereotipos artísticos adecuado. De ello da fe el espectador, que no aficionado (aunque déjate estar con más de uno), a los toros.

Señores, planteémonos seriamente la cuestión de los toros si es que en verdad nos interesa. Acaudillado se haya tras una ilegítima mafia el empresario de la Monumental de Frascuelo y Plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería de Granada (que aunque sólo sirva para colgarse las medallas en el pecho, existe) que utiliza, malcría podríamos decir, a quienes por voluntad propia o ajena acuden apacibles a contemplar una corrida de toros. Aquella legendaria plaza que viera a los grandes toreros de la Época de Plata de la tauromaquia hoy sólo se arrodilla con pleitesía ante el torero de la charanga y de la pandereta, el que hace una chirigota (con cuplé y pasodoble incluidos) del bello arte que representa el toreo, ese atípico duelo cargado de un milenario arcano donde se admira a la muerte y a la vida por el módico precio de una barrera de sol. En Granada - tierra beligerante consigo misma donde se enfrenta el cateto con el ilustrado y el jaranero con el mustio – prefiere su granadinista al torero farandulero, que al torero de rigor y clasicismo; al eral de cualesquiera presentación al toro cuatreño y con trapío.

Sumado eso al afán circense que despiertan los hoy conocidos como toreros de la tierra difícil es cambiar el rumbo que lleva el coso granadino y de una afición cansada ya de poner la mejilla y soportar impertérritos la lamentable incompetencia de quienes manejan el cotarro de los toros. Pero parafraseando al polifacético Eduardo Marquina entendemos el porqué de las cosas: Granada y yo somos así, señora. Y mientras el sentido común – que es el menos común de los sentidos – no impere complicado resultará el cambiar el proceder de las cosas.

¡Feliz Corpus a todos!
David García Trigueros
martes, 20 de mayo de 2008 A.D

De vuelta

Tras un impás obligado, retomo la actividad de esta Alacena, que va a ser visitada por alguien con tablas, con dignidad literaria y pasión por las tradiciones.


Estamos en medio del Universo festivo granadino. Ayer, a las doce de la noche, se inauguraba formalmente un ferial que, surcado por cientos de adornos, decenas de venecianas que lo enseñorean y una portada que reproduce la arquitectura y decoración nazarí de la Alhambra, pone el punto de inicio de una Fiesta en honor al Santísimo Sacramento del Altar, con siglos de tradición en Granada.


A lo largo de esta semana, entre representaciones teatrales, conciertos, espectáculos de ocio, culturales, competiciones deportivas, carocas y la visita al Real, el granadino será testigo de la FE AL SEÑOR, y los montajes de Altares, su Procesión Magna y el aparato barroco vivo en Granada.


Pero hay vida en un círculo de arte, que con más de ochenta años a las espaldas y precedido por otros que nos llevarían a siglos de narrar hsitorias, vivencias y momentos, se convierte en casa de la afición, del tronío, de lo español... Todo esto debe ser contado por alguien con la categoría de elevar la FIESTA DE LOS TOROS al lugar que corresponde.



Y esta Alacena, se abre desde ahora, a la magistral colaboración de DAVID GARCÍA TRIGUEROS.



Maestro, tuyo es el sitio...

miércoles, 7 de mayo de 2008

Los cuatro pasos del presidente ZP para salvarnos de la crisis


Crisis, crisis y más crisis (y alguna mentirijilla socialista)

La destrucción de empleo avanza un desplome del PIB por debajo del 1% en 2008 y Solbes sigue sin atinar. Frente a su nueva previsión de crecimiento del 2,3 por ciento en 2008, los datos avanzan unn aumento del PIB por debajo del 1. Y es que, España no sólo es incapaz de generar nuevos puestos de trabajo sino que ya está destruyendo empleo neto. Los más de 2,3 millones de parados que registra España hasta el momento tendrán grandes dificultades para incorporarse al mercado laboral. Pero lo más grave es que la afiliación a la Seguridad Social crece a un ritmo tres veces inferior al de 2007. En abril apenas avanzó un 0,7 por ciento, con lo que España crecerá por debajo del 1 por ciento en 2008.

El dato es espeluznante: "el ritmo de afiliación es tres veces inferior al de 2007".


fuente: http://www.libertaddigital.com/

La Historia se repite: de nuevo, cediendo al chantaje

El sindicato de funcionarios "Manos Libres", presentaba ayer una denuncia en los Juzgados de Instrucción de Madrid contra la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, por el pago del rescate a los piratas que tenían retenidos a los tripulantes del atunero Playa de Bakio. Les acusan de los delitos de encubrimiento, omisión del deber de perseguir delitos y dejación de funciones.

En la denuncia interpuesta, consta que el Gobierno "participó, medió, intermedió y facilitó e impuso el pago del rescate" de 1,2 millones de dólares (unos 766.000 euros) a los piratas somalíes.


Y es que, una vez más (como ya pasara con de Juana Chaos), el socialismo en el Gobierno de España, se entiende mejor con los criminales que con los que no lo son.

viernes, 2 de mayo de 2008

Cruces de Mayo 2008 en Granada


Hasta un total de 43 cruces se alzarán en Granada.14 concurren al concurso en la modalidad de calles y plazas, 12 en la de patios, 9 en la de escaparates y 8 en la de colegios.

Una de las más absolutas tradiciones granadinas arranca hoy mismo; decoradas con piezas de la cerámica granadina, trabajos en cobre, mantones de Manila, bordados populares, imágenes de barro cocido o talladas en madera y policromadas al gusto barroco, flor roja (el clavel, siempre el clavel) y cuantos adornos recuerdan a la Granada de siempre, en torno a una cruz que recuerda el sentido religioso y festivo del pueblo granadino, que lleva siglos celebrando el 3 de mayo de esta manera.


Le dejamos una lista para no perderse por las cruces, de las más significativas. De estas, no pierdan detalle. Constituyen verdaderas obras de arte efímero.


*Parroquia de San Miguel Arcángel .Hermandad de la Resurrección.

*Plaza de Carniceros. Hermandad de la Estrella.

*Atrio del Convento de Comendadoras de Santiago. Hermandad del Huerto.


*Corrala de Santiago. Hermandad de María Auxiliadora.

*Centro Lux Mundi. Hermandad de la Concepción.


*Calle San Miguel Alta 19. Hermandad del Rescate.

*Plaza de Carlos Cano. Hermandad de la Paciencia.

*Puerta Real. Hermandad de los Gitanos.


*Plaza de Jesús Despojado. Hermandad del Despojado.


*Plaza de Alonso Cano. Hermandad del Rosario.

*Plaza de Bibarrambla. Hermandad del Rosario y Asociación de Vecinos del Centro.


*Corral del Carbón. Hermandad de la Lanzada.


*Hospital de Peregrinos. Hermandad de San Agustín.


*Calle Fray Luís de León, 8. Hermandad de los Dolores.


*Calle Arriola, 10. Hermandad de la Encarnación.


*Centro educativo Cristo Rey. Hermandad de Pasión.


*Plaza del Carmen. Cruz Institucional del Excelentísimo Ayuntamiento.


*Plaza Larga. Asociación Cultural Cruz de Mayo del Albaicín.


*Barriada del Carmen. Asociación de Vecinos de Aynadamar.


*Plaza del Padre Suárez. Hermandad de la Entrada en Jerusalén.


*Calle Andrés Calderón. Asociación y Escuela Taurina Frascuelo de Granada.


*Plaza Cristo de las Azucenas. Asociación de Vecinos del Albaicín.


*Carrera del Darro, 25. Hermandad de la Cabeza.

Bicentenario del 2 de Mayo. España se alza contra su invasor

Marzo de 1808... Las ideas napoleónicas pasan por conquistar Europa; España es codiciada como pocos: sigue siendo un vasto y extenso Imperio que posee América, Filipinas y estratégicas plazas fuertes afro-asiáticas. La propia Península Ibérica es el centro de atención de ingleses y franceses.

Ocupado el territorio, Fernando VII, no recibe el trono español como le pertenecía. Napoleón tiene otros planes para España, que pasan por subir a su trono a un francés de nombre José: el hermano del general Bonaparte. La familia real está en Francia, en un encierro cómodo y digno, pero cautiva al fin y al cabo. Madrid ha sido tomada por las tropas francesas. Y entoces, con la ciudad ocupada por los franceses y los reyes y familia real camino de Bayona, a primera hora del 2 de mayo, salió el joven infante de Palacio, transportado en coche. Un cerrajero, Blas Molina, penetró entonces en el edificio y salió a uno de sus balcones gritando a la multitud de desocupados y curiosos que observaban el acto:
“¡Traición!
¡Nos han quitado a nuestro rey
y quieren llevarse a todos los miembros de la familia real!
¡Muerte a los franceses!”.

De tal modo, el último Borbón que quedaba en España, hijo de Carlos IV, removió la condición del pueblo, que no dudo en ver la invasión en toda regla que estaba viviendo, para así levantarse en armas contra los intrusos y enemigos. Fue pues Francisco de Paula, el que sirvió de detonante y coartada del célebre Levantamiento del dos de mayo.

Querían los madrileños vengar a sus muertos; los que había reprimido por no ser afrancesados, el invasor y francés Murat, que gobernaba desde Marzo España.
Los madrileños descubrieron en ese instante las necesidades de la guerra callejera: constitución de partidas de barrio comandadas por caudillos espontáneos; obligación de proveerse de armas (luchaban navajas frente a sables); necesidad de impedir la llegada de nuevas tropas francesas...

Todo esto no fue suficiente y Murat pudo poner en práctica una táctica tan sencilla como eficaz. Cuando los madrileños quisieron hacerse con las puertas de la cerca de Madrid para impedir la llegada de las fuerzas francesas acantonadas fuera de Madrid, el grueso de las tropas de Murat (unos 30.000 hombres) ya había penetrado en la ciudad, haciendo un movimiento concéntrico para adentrarse en Madrid.

Si bien la resistencia al avance francés fue mucho más eficaz de lo que Murat había previsto, especialmente en la Puerta de Toledo, la Puerta del Sol y el Parque de Artillería de Monteleón, esta operación permitió a Murat someter a Madrid bajo la jurisdicción militar. Esto fue, tratar a los madrileños como rebeldes. Puso igualmente bajo sus órdenes a la Junta de Gobierno.

Poco a poco, los focos de resistencia fueron cayendo. Acuchillamientos, degollamientos, detenciones... Mamelucos y lanceros napoleónicos extremaron su crueldad con el pueblo madrileño. Cientos de españoles, hombres y mujeres, y soldados franceses murieron en esta refriega. El lienzo de Goya, "La carga de los Mamelucos" refleja la luchas desiguales entre los ciudadanos y los temidos soldados egipcios que peleaban a favor de Francia, ese 2 de Mayo de hace 200 años.

El siempre fiel ejército español, a cuyo frente se puso el acuartelamiento de Artillería de Monteleón, comandado por los capitanes Luís Daoíz Torres y Pedro Velarde Santillán se afanaron en la defensa española de Madrid, y al tomar partida el ejército, tomaba partida la Nación de la necesidad de despojarnos del invasor, del intruso.

Pero El Dos de Mayo de 1808 no fue la rebelión del Estado español contra los franceses, sino la del pueblo español contra el ocupante. El dos de Mayo significó la rabia, la toma de conciencia, el ardoroso deseo de independencia del pueblo de España, que supo ver antes que los estamentos, la necedad de permitir a los hombres de Napoleón entre nosotros.

Fue el pueblo duramente reprimido, con una crueldad única...
Fue masacrado, fusilado, asesinado por los coraceros de un Napoleón que nunca tuvo miramientos, que poco le importó España y los españoles. El cuñado de Napoleón, verdadero mandamás en Madrid, el mariscal Murat, no conforme con haber aplacado el levantamiento, se planteó tres objetivos: controlar la administración y el ejército español; aplicar un riguroso castigo a los rebeldes para escarmiento de todos los españoles; y afirmar que era él quien gobernaba España. La tarde del 2 de mayo firmó un decreto que creó una comisión militar, presidida por el general Grouchy, para sentenciar a muerte a todos cuantos hubiesen sido cogidos con las armas en la mano (Serán arcabuceados todos cuantos durante la rebelión han sido presos con armas). El Consejo de Castilla publicó una proclama en la que se declaró ilícita cualquier reunión en sitios públicos y se ordenó la entrega de todas las armas, blancas o de fuego. Militares españoles colaboraron con Grouchy en la comisión militar. En estos primeros momentos, las clases pudientes parecieron preferir el triunfo de las armas de Murat antes que el de los patriotas, compuestos únicamente de las clases populares.

En el Salón del Prado y en los campos de La Moncloa se fusiló a centenares de patriotas. Quizá unos mil españoles perdieron la vida en el levantamiento y los fusilamientos subsiguientes. Así lo vio el genial Francisco de Goya; así lo traigo hoy aquí, para homenaje a aquellos que dieron su vida por España, un 2 de Mayo de hace 200 años.

Si pensó Murat que había acabado con los ímpetus revolucionarios de los españoles, habiéndoles infundido un miedo pavoroso (garantizando para sí mismo la corona de España), la sangre derramada no hizo sino inflamar los ánimos de los españoles y dar la señal de comienzo de la lucha en toda España contra las tropas invasoras.
El mismo 2 de mayo por la tarde, en la villa de Móstoles, ante las noticias horribles que traídas por los fugitivos de la represión en la capital, un destacado político (Secretario del Almirantazgo y Fiscal del Supremo Consejo de Guerra), Juan Pérez Villamil, hizo firmar a los alcaldes del pueblo (Andrés Torrejón y Simón Hernández) un bando en el que se llamaba a todos los españoles a empuñar las armas en contra del invasor, empezando por acudir al socorro de la capital. Dicho bando haría, de un modo indirecto, comenzar el levantamiento general, cuyos primeros movimientos (suspendidos, eso sí) fueron los que promovieron el corregidor de Talavera de la Reina, Pedro Pérez de la Mula, y el alcalde Mayor de Trujillo, Antonio Martín Rivas: ambas autoridades prepararon alistamientos de voluntarios, con víveres y armas, más la movilización de tropas, para acudir al auxilio de la capital.

Empezó una guerra que duraría más de cuatro años; vencimos a los franceses, como antes nunca hubiera sucedido. España, libre, quedó para los españoles, y no para que nos conquistara nadie. Hoy, se cumplen 200 años de un hecho que significa mucho más de lo que algunos crean; el
ESPÍRITU ESPAÑOL, EL HONOR, EL ORGULLO Y SU SENTIMIENTO NACIONAL. TODAVÍA MUCHOS ESPAÑOLES, SIGUEN VIVIENDO Y SINTIENDO, ESE ORGULLO PATRIO.