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jueves, 20 de noviembre de 2008

Una frase y una lección de antología

RECIBIDO POR CORREO ELECTRÓNICO. ESTO, DEBÍA ESTAR EN ESTE BLOG

Llegué el otro día a la terraza de un bar de mi pueblo, Griñón, en Madrid. Tengo un Audi A6, y con mi mujer, aparqué justo enfrente de las mesas y sillas y al lado de un enorme Mercedes 600 SEL V12 con matricula [...] O sea que, si no me equivoco, de 1992. A lo que vamos.
Nos sentamos junto enfrente de los dos coches mi mujer y yo. El dueño del Mercedes era un señor de cincuenta años que estaba tomando algo con su mujer a nuestro lado. En esto, llega un Peugeot 206 de un color inexplicable y todo reluciente, tuneado, feo, con el típico conductor de ventanillas bajadas y música a máxima potencia, que no dejaba de pegar acelerones para que se oyeran sus exagerados tubos de escape. El conductor del Peugeot aparcó en doble fila y detrás en gran parte del enormísimo Mercedes y una buena parte detrás de mi Audi. Entonces, del 206 se bajan dos chavales con los pelos despeinados (o peinados hacia arriba, quién sabe) y engominados hasta parecer acero y se quedaron mirando el Mercedes y mi A6.

Se sentaron los recién llegados en la mesa de al lado con otros tres chavales de características similares, que ya estaban en la terraza. Pero el caballero del Mercedes entonces, y muy educadamente, le dijo al chico que si podía quitarle el coche puesto que se disponía a marcharse ya.

El medio bakala, medio "neng", responde que sí, que ahora mismo, y entre risas con sus amigos comenta por lo bajini "que una mierda. Que mucho coche y mucha gaita, pero que le va a tocar esperar un ratito". Mientras se regocija con sus amiguitos de tan heroica gesta (tambien estos tronchándose de risa) el caballero del Mercedes lleva en el coche ya un rato, con el motor encendido. Harto, tras al menos cinco minutos, le toca el claxon y le dice que haga el favor de quitarle de una vez el coche de atrás. Pero el niñato no tiene otra que contestar que la que sigue: "que te esperes hombreeee, tanta prisa y tanta polla". No parece tener bulla, es más, sigue bebiéndose su caña con los amigos, que de fondo hacen los coros con risotadas cada vez mayores.

Pero ahora viene lo bueno. El señor del mercedes mete marcha atrás y acelera a tope con sus 408 caballos, metiéndole al 206 un estacazo de toma pan y moja que empotra toda la puerta del copiloto para adentro, medio metro por lo menos; todos los de allí nos encontramos, nos tuvimos que quedar pasmados, menos el crío del 206 que se quedó blanco.
Se abalanzan sobre el caballero todos los niñatos bakalas impidiéndoselo tres o cuatro de los que estábamos allí; el dueño del 206 le empieza a gritar al del Mercedes "que si está loco, que si tal...

El cincuentón se baja tranquilamente (la mujer ni se menea, se queda sentadita en el lado del copiloto) y le dice al chaval que "creía que ya se lo había quitado porque no había visto el coche".
Pero ahora es cuando vino la frase del siglo. Atentos:
"MIRA HIJO: PARA SER CHULO EN ESTA VIDA HAY QUE TENER COJONES Y DINERO y ahora saca los papeles que hacemos el parte y no te preocupes que la culpa la he tenido yo, pero tu coche se va ha quedar un mesecito en el taller, un poco más de lo que tú me has hecho esperar a mí".

La gente empezó a aplaudir. El niñato no, claro, que no sabía dónde meterse y creo que no va ha olvidar esa frase en su vida, je, je.

Casi le pedimos autógrafoa al del Mercedes, que por cierto, ni siquiera se abolló. Apenas unos rasguños y restos de la inexplicable pintura del otro que sí que necesitó chapa y pintura.

Ole tú.

5 comentarios:

De la Cabeza dijo...

Y al que le pique... que se "arrasque".

Enhorabuena por el blog

Emilio Linares dijo...

No te creas todo lo que te cuentan. Esta es la típica leyenda urbana que contaba mi abuelo de cuando él era joven.

Pitu dijo...

Si te digo que esta historia me la contó el gran Richard, ¿te lo crees?
Comentaba que él era amigo del dueño del Mercedes.
También le han organizado partidos beneficos, etc.
Genio y figura...

Anónimo dijo...

pues sea verdad o mentira es para quitarse el sombrero, ahora bien eso me suena a lo del perro y riky martin... toda España lo vio jejejeje.
Illescas

porelalcorce dijo...

Je, je, je, ¿Habeis visto la película: "Tomates verdes fritos"? Me ha recordado una de sus escenas. No sé si será verdad, pero...merece serlo.