Visitas

jueves, 20 de noviembre de 2008

Federico García Lorca y Valderrubio


Están los ánimos turbios, porque dos profesores orquestan un extraordinario guirigay con la figura de Lorca como protagonista. No termino de entender por qué esta ciudad nuestra sólo es capaz de acaparar las páginas de los diarios nacionales y los minutos de prime-time de los servicios informativos de toda España a resultas de un enfrentamiento entre iguales, que se salda (¿seré mal pensado?) con positivos cumplidos a uno (colecciona firmas, Luís, colecciona firmas y apoyos) e interés y esplendor a otro (¿alguien sabía de él? ¡Fortes, no Forges, que ese sí es conocido!).

Nos interesa, sería el juicio justo de todo este pequeño circo, que no del sol, sino del eclipse de la vergüenza y la cordura. Pero yo quiero hoy recordar a uno, que ni fue fascista ni fue republicano, que me da a mí que lo que fue es listo y supo jugar unas cartas cruciales.
Valderrubio lo vio nacer, y allí, en su casa natal, quedan las esencias que mamó desde la cuna.
El hogar, conservado como el pueblo, con esa entereza que resiste a la infamia y a la manera ruin de politizarlo todo (porque no me negarán que Federico está politizado, que ha sido usado al antojo de unos para su lucha histórica), conserva los "cristobalicos" con los que jugaba el poeta, esos que terminarían inspirando sus "Retablos" y sus añoranzas infantiles a cada verso caliente de su voz:
Lorca era católico; desde niño jugaba a oficiar misa, y hasta se metía tanto en el papel de pequeño sacerdote, que llegaba a consagrar. Su educación fue católica, su familia conservadora, su posición social alta y su lugar en Fuentevaqueros o Valderrubio, de hijo de un terrateniente. No nos llevemos a más engaños ni falsedades.

Ian Gibson podrá haber estudiado mucho y bien; pero un hijo de la Gran Bretaña, lo será siempre. Y el señor Gibson lo es, y a lo mejor le falta haber mamado la conciencia popular de la España profunda de siempre, la España de la tierra, para darse cuenta que una familia con tierras y haciendas, era una familia pudiente, y era conservadora, y era amiga de unas tradiciones que uno no se quita así como así.

Y dudo mucho que Lorca quisiera quitárselas; no. Lorca en 1926 estaba dando un pregón cofrade. Lorca en 1927 escribía poesías a la Virgen dolorosa. Lorca en 1928 llevaba la cruz de guía de una Hermandad, en la que había entrado en su nómina, y al fin, Lorca, en 1929, criticaba que nuestra Semana Santa estuviera perdiendo las esencias del granadino.

¿Tanto cambia en la II República? ¿Se radicaliza? ¿Lorca, el mismo que en 1928, (año de su amantísimo ejercicio cofrade y religioso) escribe "Romancero Gitano"? Porque vamos a ver; en La Barraca adaptaba y representaba a los clásicos españoles. Desde 1929 escribe "Yerma", "Doña Rosita la Soltera"... o "La casa de Bernarda Alba", que por cierto, es la casa de la foto de abajo:
Pero si cabe duda alguna, dejo aquí dos citas del poeta, muy clarificadoras:

*1933. Le preguntan por su ideología, y esto contesta: "me siento a la vez católico, comunista, anarquista, libertario, tradicionalista y monárquico".


*1935. Así habla de José Antonio Primo de Rivera: "...José Antonio. Otro buen chico. ¿Sabes que todos los viernes ceno con él? Solemos salir juntos en un taxi con las cortinillas bajadas, porque ni a él le conviene que le vean conmigo ni a mí me conviene que me vean con él”."
*1936. Y esto más, por si cupiera dudas: "Yo soy español integral y me sería imposible vivir fuera de mis límites geográficos; [...] Canto a España y la siento hasta la médula"...


Pero pudiera ser que todavía quedaran dudas de esa ambigüedad que muchos presumen. Lorca denuncia las homofobias, las cuestiones discriminatorias y los dramas de la intrahistoria en su obra. Pero no se vende, no se politiza, no corresponde ni a uno ni a otro. Fernando de los Ríos es su amigo, y le ofrece un proyecto pagado por el Ministerio de Cultura. ¿Iba a decir que no a la co-dirección de La Barraca? Y esto, no quiere decir que Lorca fuese republicano, ni hiciera suya la causa, ni apoyara la quema de Iglesias, ni... No, Lorca seguía siendo católico, y he aquí su casa de Valderrubio, con esta foto del cabecero de su cama:
Como esta, hay otras muchas, en la de Fuentevaqueros, en la de la Huerta de San Vicente de Granada, en la de Valderrubio... Muchas fotografías y grabados, con la dolorosa arrodillada del tipo de la Paloma de Madrid, o la Virgen de las Angustias, o el Cristo del Paño (la foto de arriba) o... Muchas.

NO. Federico no era fascista; pero tampoco republicano. No era de derechas, pero era conservador, y por supuesto, en las antípodas del Frente Popular. Fue asesinado por fascistas; sí. No eran los suyos, aunque estaban más cerca de sus posturas que los otros. Eso, a 72 años y medio después, no tiene sentido alguno.


Perdimos un genio, una voz en el desierto, un granadino español. Perdimos a Lorca. Y 72 años y medio después, el circo de las excavadoras y de los profesores, se aprovechan de él. ¿De qué sirve enseñar su obra si no se comprende? ¿Para qué tanto recital absurdo, si no se siente el "Romance de la pena negra"?

Ah, malditos, pagaréis los vinos que os bebéis a costa de los demás... RUFIANES.

1 comentario:

Gerardo Martín R. dijo...

Pues no tiene que estar agradecido el Ian Gibson de que lo fusilaran.
Algunos cuartos le ha sacado el tío al tema.
¿No?