Visitas

martes, 29 de julio de 2008

25 años sin el mago de Calanda

Nació en 1900 en la población turolense de Calanda; desde su llegada a la "Residencia de estudiantes", donde traba amistad con Dalí, Eduardo Marquina, Juan Ramón Jiménez o Lorca, se destapa su capacidad creativa.

Ha sido el director de cine surrealista por excelencia, sin parangón en otras ejecuciones fílmicas de este estilo. Luís Buñuel encarna al cineasta español de calidad, cuidadas tramas, obras de reposada cultura e intelectualidad cinematográfica, que tristemente escasearon y escasean en el panorama español.

Junto a Berlanga o José Luís Bardem, forma un tándem prodigioso, un oasis de cine de culto que fue tan raro en España.

Vivió en Francia, Estados Unidos y Méjico, conquistando los más logrados empeños de hacer de sus obras, méritos estéticos sin igual. Y en sus inicios, cabe citar que fue ayudante de dirección del genial Jean Epstein y fue crítico de la prestigiosa Cahiers d´art.

Sus inicios quedan reflejados en "Hamlet", primera obra surrealista del teatro español, que se representa en el Café Select de Montparnasse, en París. Desde entonces, abandona la influencia de ramón Gómez de la Serna y firma, junto al inmortal Dalí, su primera obra: "Un perro andaluz" (1929).

Se trata de la puesta de largo del cine español en el panorama internacional, la primera apuesta surrealista para el cine y una genialidad de 18 minutos que es sin duda, la que contiene las escenas má suniversales del cine español, fruto del onirismo de Dalí y de la creatividad de Buñuel.
Divorciado de su maridaje artístico con el gran Salvador, en 1930, se atreve con "La edad de oro" (1930), otra obra surrealista que, a juicio de The New York Times, "su radicalismo estético se ha convertido en la garantía de su prestigio cultural". Mantiene entonces fuertes lazos de amistad con Max Ernst y Alberto Giacometti, y esta película, causa un profundo revuelo en Estados Unidos, donde había sido invitado por Metro Goldwing Mayer, hasta el punto de confiscarse las cintas.
Abrazará después otro género poco cultivado, a excepción del cine británico: el documental. Y así nace "Las Hurdes, tierra sin pan" (1932) que supone el nacimiento de la corriente crítica y de denuncia de su cine.
Guionista de Paramount, para la compañía americana escribe "La Duquesa de Alba" y "Goya". Es sólo un exponente de su prestigio internacional; llevaba tiempo adaptando obras de Pío Baroja o Benito Pérez Galdós, y vivirá a lo largo de los 40 su éxtasis profesional, como responsable de montaje del universal MOMA (Museo de Arte Moderno de Nueva York) o como director de doblaje para la Warner Brothers. Establecido entonces en Méjico, allí rueda en 1950, "Los olvidados", una obra maestra por la que obtuvo el premio a la mejor dirección y el de la crítica internacional en el Festival de Cannes.

De nuevo en el Olimpo de los dioses del cine, será su "Nazarín" (1958), adaptación de la novela de Galdós quien le de el Premio Especial del Jurado del Festival de Cannes.
Lanzado a un exitoso universo creativo, "Viridiana" (1961), a la par que supone el regreso a España de Buñuel, obtiene la Palma de Oro del Festival de Cannes y el Gran Premio del Humor Negro en París.
Un año después, con "El ángel exterminador" (1962) rinde de nuevo a Europa ganando otra vez más el premio Fipresci del Festival de Cannes.En 1966 la gran Catherine Denueve protagoniza su "Belle de jour" (Bella de día) que consigue el León de Oro de San Marcos, Premio Unicritic, el premio Passinetti, el premio Cinema Nuovo y el premio Méliès. ¿Qué otro cineasta español ha logrado sorprender tanto como Buñuel?
"Tristana" (1970) supondrá la Medalla de Oro de Bellas Artes en España; ser la Mejor película del año, el Mejor director (así se pronunció el Sindicato Nacional del Espectáculo en 1971), y resultar nominada para el Óscar.
Pero será con "El discreto encanto de la burguesía" (1972) cuando Buñuel toque el cielo de su creación cinematográfica; esta obra le reporta nada menos que el premio Méliès de la crítica francesa y el Óscar de Hollywood a la Mejor Película Extranjera. Su última obra será "Ese oscuro objeto del deseo" (1977) con la que gana La Concha de oro del festival de San Sebastián. Se sucederán después las múltiples distinciones, como las de la Universidad Complutense, del Ayuntamiento de Madrid, de la Diputación de Teruel y del Ayuntamiento de Zaragoza. El Centro Georges Pompidou de París organiza un homenaje a Buñuel. Es un ídolo artístico, un provocador, un removedor de conciencias, un cienasta de lujo que zarandea el universo adocenado del cine español y europeo.
No sé si será muy pretencioso, pero creo, que tal día como hoy de hace 25 años, moría, el mayor y mejor director de cine español que hemos tenido hasta el momento...

No hay comentarios: