Visitas

jueves, 7 de febrero de 2008

¡Qué magnífica propuesta!

La importancia de la Semana Santa y la fortaleza, a veces a costa de luchar ante los vientos y mareas de una sociedad empeñada en bautizarnos con las aguas del agnosticismo y del ateísmo a todos, es indudable. La capacidad de generación laboral, el mantenimiento patrimonial, el sostén de oficios tradicionales y las ayudas destinadas a los servicios y prestaciones humanitarias y sociales, son caballo de batalla de las Hermandades andaluzas, entre las que están hoy día las motrileñas.

A los diferentes niveles de actuación en el ámbito de la caridad (bolsas de ayuda, cooperación vecinal, intervención en proyectos asistenciales del tercer mundo...) y la especial involución de los hermanos para con los grupos más desfavorecidos (ancianos, inmigrantes) en las visitas de aliento y ayuda a los asilos motrileños, los colectivos marginados y demás (sí, en todo eso están nuestras Hermandades, estrechas participantes de Cáritas y otros grupos eclesiales, aunque desgraciadamente, queda mucho por hacer) toman partido las Cofradías de Penitencia de Motril.
Pero que no se nos escape algo que igualmente repercute, y de qué forma, en la sociedad andaluza: las inversiones en patrimonio, contribuyen decididamente a la generación de puestos de trabajo de carácter artesanal, y a que estos oficios no se pierdan, de manera que en la calle, las doce Instituciones eclesiales motrileñas, son un compendio de fe, cultura, herencia tradicional (ahora que tanto valoran Unesco o Unión Europea las señas de identidad y el patrimonio intangible, he aquí una muestra) y arte, arte a raudales.

Por eso, cuando he visto en http://www.teleprensa.net/costa-tropical-noticia-117430-Los-colegiales-motrile26ntilde3Bos-recrear26aacute3Bn-la-Semana-Santa-en-miniatura.html que desde la Concejalía de Educación se ha puesto en marcha el 1er Concurso de Semana Santa, con el objeto de premiar la capacidad creativa de los alumnos de primaria y 1º de ESO de la ciudad, a la hora de reproducir un cortejo procesional o poner en práctica un Trivial cofrade-motrileño, me he sentido orgulloso de un Equipo de Gobierno que ha entendido la trascendental importancia que tiene el movimiento cofrade en España, y con mayor hincapié el andaluz, del que insisto, no debemos sutraer la realidad procesional de Motril.

Gobernar para todos es el objetivo de todo político; pensar en la mayoría, no en balde, un ejercicio de lógica. Fomentar lo nuestro, sembrando en los niños, una excusa perfecta para que la cultura impere. Y a pesar de lo que muchos digan (representantes viscerales de la izmierda española), si cualquier otro fenómeno alberga mayor seguimiento que el cofrade en Motril, claudicaré en mis postulados.

Ni los mítines aquellos de la Plaza de España, del bocadillo choricesco sociata y los gritos pelados de "Viene la derecha". Ni el concierto de Bob Dylan (un éxito que empañan los miles de ciudadanos y foráneos en número de 50.000 viendo Hermandades en Semana Santa), ni un ferial cada vez más inhóspito... En los días de la Pasión, queda chico el urbanismo. Por algo será.

Sin bebida y comida, ni la Feria de día se atreve a comparar cifras con la ya madrugada del Miércoles Santo, cuando las voces de un Miserere Nobis, de la celda voluntaria de unas monjitas, se va hacia el Señor del Perdón.

No hace falta columpios y algodones, sino silencio roto por palmas, si el Gran Poder en ese impás que no se acierta a saber si es Miércoles o Jueves Santo, se pone en su Calle entre los suyos. Y por supuesto, ningún otro dislate de progre-mierdas podrá hacer nada con una Semana Santa, fiesta de fiestas en esta ciudad tantos años desgobernada, que al fin, le da algo de lo mucho que ha recibido.

No hay comentarios: