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jueves, 18 de diciembre de 2008

La Esperanza

José Risueño Alconchez, nació en Granada en 1665. Escultor, pintor y arquitecto (veedor de las obras de la Basílica de las Angustias), su arte deriva del taller de José de Mora, pero los críticos artísticos lo sitúan como el más directo seguidor de los modelos del inigualable Alonso Cano, a pesar de no haberlo conocido.
Trabajó la piedra, el mármol, la madera y el barro. Pintó, esculpió, modeló... Destacado dibujante, experimentado en el modelado, sus policromías rezuman una extraordinaria calidad, y sus obras, diseminadas por los conjuntos eclesiásticos más altivos de la Granada del momento, se conservan en la Cartuja de la Asunción, en la Abadía del Sacromonte, la Capilla Real, nada menos que la portada catedralicia, y todo ello, sin poner nuestros ojos en un buen número de ciudades andaluzas. A él se debe la genial creación del Retablo Mayor de San Ildefonso, con diferencia la mejor maquinaria barroca de la ciudad. Suya es (en colaboración con Palomino) la excelsa cúpula cartuja, sus elegantes formas del Sancta Sanctorum, el egregio San Juan de Dios de la Imperial de San Matías o la apolínea Inmaculada de la portada de Derecho.Pero fue en 1718. El imaginero, el escultor, el pintor, (el artista de la más pródiga escuela de arte de Granada) regala a su Hermandad, una dolorosa de tamaño natural, dispuesta para ser vestida, que deja cogido el hálito de los cofrades granadinos de la época.Con el tiempo, la Virgen, que los mejores historiadores del arte de la nación no han dudado en decir de Ella que es la más hermosa Virgen lacerante de Granada, se convierte en una Talla Sacra con casi 300 años a las espaldas, y que ha sido al menos, 250 años Titular de una Hermandad y ha procesionado 250 años al menos por las calles de Granada.
Esto, sólo puede igualarlo la Virgen de la Soledad de San Jerónimo o el Cristo de San Agustín. Su fuerza expresiva deja sin respiro a quien la ve. El modelado fino de sus facciones, la acertada aportación volumínica aportada por sus carnaciones, la elegancia adusta de sus facciones, la melancolía exultante de su rostro, la vagueza doliente de su mirada, y por supuesto, la fuerza tremendísima de su conjunto, la ha convertido en todo un referente no ya del arte granadino del siglo XVIII, que por supuesto sí, sino en el motivo devocional y en el sustento espiritual de cientos de granadinos, que la veneran como Madre, Señora, Reina y Soberana. Reside en Santa Ana, una Parroquial del siglo XVI que custodia piezas de Bocanegra, Aranda, Mora... y con un artesonado mudéjar que se convierte en filigrana en el ochavo de la cubierta de su Capilla Mayor. Pero Santa Ana ha sido bautizada con acierto. Le dicen el joyero. Y es que, guarda con el celo de su eterno frío, a la más hermosa Virgen para el mundo de la religiosidad popular granadina. El joyero tiene en una remozada capilla de revocos dorados, la JOYA inmensa de una Virgen que dice la leyenda, salió del aniñado rostro de una hija de don José Risueño, que encontró la muerte pronto. Tal vez el autor quiso que para siempre, el celo devoto, el ardor amoroso, el sentido de hermanamiento, quedara vigilado por los ojos (¡esos ojos!) de su niña, que ha dejado de ser hija de José Risueño Alconchez (1665-1732) y Juana Durán de los Cobos (1670-1714) y hoy, a Dios gracias, no tiene mejor nombre que el de NIÑA DE SANTA ANA. En su día, en el día de su antiquísima y españolísima fiesta de la Expectación de la Virgen, que fuera instituida por San Ildefonso en el año 656, hoy yo he querido acordarme de la dolorosa más rutilante y modélica, más grácil y soberbia que las gubias del S. XVIII (y así hasta nuestros días) jamás soñaran con crear. Y con Ella, con la del verde corazón, con la Madre de la verde familia, con la que es causa de todo en las vidas de los suyos, traigo a esta Alacena, a cuantos de ahora me acuerdo, para que siempre tengan la ESPERANZA POR BANDERA.
Porque vosotros me enseñásteis un día que la Esperanza no es lo último que se pierde, que en Plaza Nueva, siempre, siempre, es lo primero que se gana, esta entrada va brindada a mis hermanos: Francisco Estarli, Alfredo Nogales, Miguel Almagro, Agustín Ortega, Enrique Pérez, José Manuel Jiménez, Fermín Ruiz, Antonio Valentín, Rafael Alcalá, Miguel Alcalá, Manuel Peregrina, Emilio Martín, Manuel Dorador, José Luís Pérez Cervantes, Curro Gámez, Enrique Ortega, María del Carmen, Luís y Pepe Juncal, Álvaro Barea, Luís Javier López... Y a cuantas niñas, llevan, por ELLA, el bendito nombre de Esperanza.

martes, 25 de noviembre de 2008

El arte cofrade

La encuesta que a lo largo de 9 días ha estado en el lado superior izquierdo de esta Alacena, versaba sobre la originalidad del arte cofrade, que en el mundo de la Historia del Arte sería el de las mal llamadas artes menores o decorativas.
Bien, veamos el plantel de las respuestas:

*El 63, 8 % cree firmemente que es "un arte que lleva siglos anclado en el pasado".
*El 27,2 % cree que "aún puede ser original".
*El 9 % ha respondido que "no se le puede considerar arte sino artesanía".
La primera de las reflexiones que nos debemos hacer es si se trata realmente de un universo con la categoría de arte o si más bien, es un mundo de artesanos, a veces con menos crédito del que se pretende. Pues bien, proliferan talleres que basándose en la moderna y tecnológica maquinaria, borda, repuja, platea y talla. ¿Artesanía? En muchos casos ni eso, sino ejecución del siglo XXI, lejos de cualquier pretensión más allá de la meramente aparente. Sí, porque en muchos talleres de orfebrería, lo único que recibimos tras un encargo, es algo aparente, algo que da la imagen de metal precioso o semi precioso, que sólo a base de los nuevos productos de limpieza, mantiene el brillo durante un tiempo y por tanto, su aspecto de delicado y laborioso.El caso es que las artes cofrades se basan en los estilos predominantes en la España entre el siglo XVI y el siglo XVIII. Es decir, en el Renacimiento (y sus variantes como el plateresco) el Barroco o el Rococó. Repiten los modelos de retablos, grandes piezas de la platería catedralicia, los ternos bordados del clasicismo, se inspiran en la rejería o en piezas que llevan siglos repitiéndose sin pausa. Ni en el mismísimo paso del Gran Poder de Sevilla hay un atisbo original (y eso que es el primero y más antiguo) al conformarse a raiz de las obras de retablística del barroco hispalense. Las peanas de nuestras dolorosas lo que hacen es seguir las del siglo XVIII. Los bordados, quitando aquellos que se llevaron a cabo en la segunda mitad del siglo XIX, son los de las casullas, capas pluviales, dalmáticas, amitos, corporales... de hace siglos.Y en la imaginería, llevamos años rezando ante Sagradas Tallas del barroco, que luego fueron noebarroco y hoy son neo-neo barroco. Un lío.Por ello, que algo más del 27 por ciento de los que han respondido a la encuesta, crean que aún podemos ver piezs originales, toda vez que llevamos siglos copiando, copiando, copiando... Dá que pensar.
¿Podemos realmente ser originales? ¿Cómo? Tal vez olvidándonos del manido barroco, dejando a un lado lo renacentista y abrazando la contemporaneidad. Lo han intentado en Carmona, y a pocos, poquísimos, ha gustado.¿Creen que el camino del arte cofrade es al fin de cuentas el de la contemporaneidad? ¿Aceptarían pasos, orfebrerías... cubistas o bordados surrealistas? ¿La innovación casa bien con la tradicional mente cofrade?

lunes, 24 de noviembre de 2008

Imán Maleki o cómo entender el hiperrealismo

Dicen de él que en vez de pinceles y texturas, usa una cámara digital de 10 megapíxeles al menos. La verdad es que su obra sorprende, llena de realidad, tan tangible, tan veraz... Nació en Irán, en su capital Teherán. Es único.

Hace unos meses le dedicaba en esta Alacena de las Ideas al manchego Antonio López, una entrada que desde luego es justa y de ley. Pero hoy mismo acabo de conocer al que le ha arrebatado el trono de la categoría hiperrealista, un iraní de 34 años que me ha sorprendido con tan sólo los 23 lienzos que de él he visto.


Nació Imán en 1976 y es graduado en diseño por la Universidad de Teherán. Ha recibido dos premios internacionales pero tal vez, vanaglorias aparte, deba uno pararse a mirar su capacidad pictórica, su dominio de las luces y las sombras, su poética y la manera tan acertada de captar lo usual y cotidiano como hace Imán Maleki. Recorramos su producción más notable.

"Cubierta inestable" (1995)"Composición musical secreta" (1996) "Las hermanas y el libro" (1996) "Pescadero" (1996)"Sin título" (1997)"El fin de los exámenes" (1997)
"Estudiando" (1998)"Vértigo" (1998) "Múscio tocando el Tar" (1998)
"Sin título" (2000 "Absolutamente solo" (2000) "Deseo" (2000)"Niña en la ventana" (2000) "La custodia de la casa" (2001)"Memorias de la casa" (2001)"Guerrero Achaemenian" (2002)"Retrato de hombre" (2002)"Agüeros de Hafez" (2003)"Emigrantes" (2003)"Retrato de hombre joven " (2004"Retrato de niño" (2005"Puesta de sol en Teherán" (2006)"El viejo album" (2006

jueves, 20 de noviembre de 2008

Una frase y una lección de antología

RECIBIDO POR CORREO ELECTRÓNICO. ESTO, DEBÍA ESTAR EN ESTE BLOG

Llegué el otro día a la terraza de un bar de mi pueblo, Griñón, en Madrid. Tengo un Audi A6, y con mi mujer, aparqué justo enfrente de las mesas y sillas y al lado de un enorme Mercedes 600 SEL V12 con matricula [...] O sea que, si no me equivoco, de 1992. A lo que vamos.
Nos sentamos junto enfrente de los dos coches mi mujer y yo. El dueño del Mercedes era un señor de cincuenta años que estaba tomando algo con su mujer a nuestro lado. En esto, llega un Peugeot 206 de un color inexplicable y todo reluciente, tuneado, feo, con el típico conductor de ventanillas bajadas y música a máxima potencia, que no dejaba de pegar acelerones para que se oyeran sus exagerados tubos de escape. El conductor del Peugeot aparcó en doble fila y detrás en gran parte del enormísimo Mercedes y una buena parte detrás de mi Audi. Entonces, del 206 se bajan dos chavales con los pelos despeinados (o peinados hacia arriba, quién sabe) y engominados hasta parecer acero y se quedaron mirando el Mercedes y mi A6.

Se sentaron los recién llegados en la mesa de al lado con otros tres chavales de características similares, que ya estaban en la terraza. Pero el caballero del Mercedes entonces, y muy educadamente, le dijo al chico que si podía quitarle el coche puesto que se disponía a marcharse ya.

El medio bakala, medio "neng", responde que sí, que ahora mismo, y entre risas con sus amigos comenta por lo bajini "que una mierda. Que mucho coche y mucha gaita, pero que le va a tocar esperar un ratito". Mientras se regocija con sus amiguitos de tan heroica gesta (tambien estos tronchándose de risa) el caballero del Mercedes lleva en el coche ya un rato, con el motor encendido. Harto, tras al menos cinco minutos, le toca el claxon y le dice que haga el favor de quitarle de una vez el coche de atrás. Pero el niñato no tiene otra que contestar que la que sigue: "que te esperes hombreeee, tanta prisa y tanta polla". No parece tener bulla, es más, sigue bebiéndose su caña con los amigos, que de fondo hacen los coros con risotadas cada vez mayores.

Pero ahora viene lo bueno. El señor del mercedes mete marcha atrás y acelera a tope con sus 408 caballos, metiéndole al 206 un estacazo de toma pan y moja que empotra toda la puerta del copiloto para adentro, medio metro por lo menos; todos los de allí nos encontramos, nos tuvimos que quedar pasmados, menos el crío del 206 que se quedó blanco.
Se abalanzan sobre el caballero todos los niñatos bakalas impidiéndoselo tres o cuatro de los que estábamos allí; el dueño del 206 le empieza a gritar al del Mercedes "que si está loco, que si tal...

El cincuentón se baja tranquilamente (la mujer ni se menea, se queda sentadita en el lado del copiloto) y le dice al chaval que "creía que ya se lo había quitado porque no había visto el coche".
Pero ahora es cuando vino la frase del siglo. Atentos:
"MIRA HIJO: PARA SER CHULO EN ESTA VIDA HAY QUE TENER COJONES Y DINERO y ahora saca los papeles que hacemos el parte y no te preocupes que la culpa la he tenido yo, pero tu coche se va ha quedar un mesecito en el taller, un poco más de lo que tú me has hecho esperar a mí".

La gente empezó a aplaudir. El niñato no, claro, que no sabía dónde meterse y creo que no va ha olvidar esa frase en su vida, je, je.

Casi le pedimos autógrafoa al del Mercedes, que por cierto, ni siquiera se abolló. Apenas unos rasguños y restos de la inexplicable pintura del otro que sí que necesitó chapa y pintura.

Ole tú.

Federico García Lorca y Valderrubio


Están los ánimos turbios, porque dos profesores orquestan un extraordinario guirigay con la figura de Lorca como protagonista. No termino de entender por qué esta ciudad nuestra sólo es capaz de acaparar las páginas de los diarios nacionales y los minutos de prime-time de los servicios informativos de toda España a resultas de un enfrentamiento entre iguales, que se salda (¿seré mal pensado?) con positivos cumplidos a uno (colecciona firmas, Luís, colecciona firmas y apoyos) e interés y esplendor a otro (¿alguien sabía de él? ¡Fortes, no Forges, que ese sí es conocido!).

Nos interesa, sería el juicio justo de todo este pequeño circo, que no del sol, sino del eclipse de la vergüenza y la cordura. Pero yo quiero hoy recordar a uno, que ni fue fascista ni fue republicano, que me da a mí que lo que fue es listo y supo jugar unas cartas cruciales.
Valderrubio lo vio nacer, y allí, en su casa natal, quedan las esencias que mamó desde la cuna.
El hogar, conservado como el pueblo, con esa entereza que resiste a la infamia y a la manera ruin de politizarlo todo (porque no me negarán que Federico está politizado, que ha sido usado al antojo de unos para su lucha histórica), conserva los "cristobalicos" con los que jugaba el poeta, esos que terminarían inspirando sus "Retablos" y sus añoranzas infantiles a cada verso caliente de su voz:
Lorca era católico; desde niño jugaba a oficiar misa, y hasta se metía tanto en el papel de pequeño sacerdote, que llegaba a consagrar. Su educación fue católica, su familia conservadora, su posición social alta y su lugar en Fuentevaqueros o Valderrubio, de hijo de un terrateniente. No nos llevemos a más engaños ni falsedades.

Ian Gibson podrá haber estudiado mucho y bien; pero un hijo de la Gran Bretaña, lo será siempre. Y el señor Gibson lo es, y a lo mejor le falta haber mamado la conciencia popular de la España profunda de siempre, la España de la tierra, para darse cuenta que una familia con tierras y haciendas, era una familia pudiente, y era conservadora, y era amiga de unas tradiciones que uno no se quita así como así.

Y dudo mucho que Lorca quisiera quitárselas; no. Lorca en 1926 estaba dando un pregón cofrade. Lorca en 1927 escribía poesías a la Virgen dolorosa. Lorca en 1928 llevaba la cruz de guía de una Hermandad, en la que había entrado en su nómina, y al fin, Lorca, en 1929, criticaba que nuestra Semana Santa estuviera perdiendo las esencias del granadino.

¿Tanto cambia en la II República? ¿Se radicaliza? ¿Lorca, el mismo que en 1928, (año de su amantísimo ejercicio cofrade y religioso) escribe "Romancero Gitano"? Porque vamos a ver; en La Barraca adaptaba y representaba a los clásicos españoles. Desde 1929 escribe "Yerma", "Doña Rosita la Soltera"... o "La casa de Bernarda Alba", que por cierto, es la casa de la foto de abajo:
Pero si cabe duda alguna, dejo aquí dos citas del poeta, muy clarificadoras:

*1933. Le preguntan por su ideología, y esto contesta: "me siento a la vez católico, comunista, anarquista, libertario, tradicionalista y monárquico".


*1935. Así habla de José Antonio Primo de Rivera: "...José Antonio. Otro buen chico. ¿Sabes que todos los viernes ceno con él? Solemos salir juntos en un taxi con las cortinillas bajadas, porque ni a él le conviene que le vean conmigo ni a mí me conviene que me vean con él”."
*1936. Y esto más, por si cupiera dudas: "Yo soy español integral y me sería imposible vivir fuera de mis límites geográficos; [...] Canto a España y la siento hasta la médula"...


Pero pudiera ser que todavía quedaran dudas de esa ambigüedad que muchos presumen. Lorca denuncia las homofobias, las cuestiones discriminatorias y los dramas de la intrahistoria en su obra. Pero no se vende, no se politiza, no corresponde ni a uno ni a otro. Fernando de los Ríos es su amigo, y le ofrece un proyecto pagado por el Ministerio de Cultura. ¿Iba a decir que no a la co-dirección de La Barraca? Y esto, no quiere decir que Lorca fuese republicano, ni hiciera suya la causa, ni apoyara la quema de Iglesias, ni... No, Lorca seguía siendo católico, y he aquí su casa de Valderrubio, con esta foto del cabecero de su cama:
Como esta, hay otras muchas, en la de Fuentevaqueros, en la de la Huerta de San Vicente de Granada, en la de Valderrubio... Muchas fotografías y grabados, con la dolorosa arrodillada del tipo de la Paloma de Madrid, o la Virgen de las Angustias, o el Cristo del Paño (la foto de arriba) o... Muchas.

NO. Federico no era fascista; pero tampoco republicano. No era de derechas, pero era conservador, y por supuesto, en las antípodas del Frente Popular. Fue asesinado por fascistas; sí. No eran los suyos, aunque estaban más cerca de sus posturas que los otros. Eso, a 72 años y medio después, no tiene sentido alguno.


Perdimos un genio, una voz en el desierto, un granadino español. Perdimos a Lorca. Y 72 años y medio después, el circo de las excavadoras y de los profesores, se aprovechan de él. ¿De qué sirve enseñar su obra si no se comprende? ¿Para qué tanto recital absurdo, si no se siente el "Romance de la pena negra"?

Ah, malditos, pagaréis los vinos que os bebéis a costa de los demás... RUFIANES.