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viernes, 26 de octubre de 2007

La injusta Justicia y la opinión pública


Esta tarde, como es viernes, me he hartado de consultar libros, buscar en Internet, revisar copias y analizar datos, y me la he tomado sabática (o “viernática” o como se diga a una tarde del viernes que me he resguardado para mí) y licenciosa.

Tengo a medio leer tres libros (sí, de Gala, Vidal y de Mallorquí), novelas históricas que devoro cuando se echa el día y es bien de noche, que no acostumbro yo a dormir en demasía (tipo Machado en los vagones de tercera de sus trenes de madera) y aún así, he vuelto a meter la pata.

Enchufé la tele, obvié digital plus (por qué, por qué ese fallo) y me he deleitado con una programación que desde las 15:50 (al menos para mí) y hasta las 20:10, en todas las generalistas de emisión nacional, se ha hecho más que eco de la puesta en libertad sin fianza del “machote” catalán que tiene por vicio patear a jóvenes que viajan en los vagones barceloneses.

Increíble, sin duda. Peñafiel, Parada y otra pléyade de ilustres desocupados (que diría Alejandro Eslava) entretenidos en las miserias de una baronesa o en el último anuncio de dos toreros, se han convertido por obra y gracia del Espíritu Santo (o del diablo, Lorca dixit) en expertos juristas que llevan sus manos a la cabeza ante la decisión del juez.


Han pedido prisión y mil cosas más para este “machote”, un profesional se ha pasado el código deontológico por la entrepierna y nos ha contado los desequilibrios emocionales del tal Sergi este, y otras tantas por el estilo.

Es denigrante, seguro, que alguien pegue a otro, más si cabe, cuando existe una desigualdad física notoria entre ambos, o en el caso que nos ocupa, cuando no ha mediado motivo alguno para la agresión, que dicho sea de paso, no es necesario por nada del mundo llegar a tal extremo. Ni causas de racismo ni nada, lo que importa aquí, es que algunos sacan una agresividad espeluznante. ¡Qué pena que el valiente Sergi no hubiese intentado lo mismo con el bueno de Alejandro Eslava, que claro, su hombría ante tamaño personaje, se hubiese quedado en nada!

Condeno el suceso, no ya por los motivos racistas argüidos, no, sino porque no me gusta (y nunca hice ni haré) que nadie levante la mano ante nadie. Visto el video, se trata de una patada en la cara, dos guantadas en la cabeza, y un intento de pellizco o bien de tocar un seno de la chavalita, en actitud difamatoria y denigrante, claro. Lo justo para llamarle por su nombre al hombretón catalán. Pero no seamos candidatos al premio “tontos del haba 2007”, por favor.
Mal, muy mal lo sucedido. De ahí a pedir lo que se ha pedido en televisión, dista un mundo. Les explico... ¿Quién puede exigir medianamente a un juez mayor represión con las armas de la justicia, si esta lleva años dormida? Los que tomaron parte en el brutal asesinato de Sandra Palo, se ríen. El ex alcalde del paraíso del robo, don Julián, con más de cien enjuiciamientos e imputaciones, la mayoría pendientes, a punto de ver la luz, y lo que es peor: GRACIAS AL GOBIERNO DE ZAPATERO, UN CRIMINAL CON 25 MUERTOS A LAS ESPALDAS, EN LA PUTA CALLE.


¿Cómo van, ni siquiera a reprender a este desalmado, cuando los verdaderos ladrones, asesinos y criminales de este país, a lo mejor, reciben gracias y favores del mismísimo gobierno socialista? ¿Cómo va ningún juez a procesar con todo el derecho a este infame maltratador de menores cuando se invitan a conferencias a un Carrillo con el alma llena de sangre?
Al tratarse de un caso de presunto ataque racista, las vestiduras se rasgan a pares, cuando algunos que ahora hablan de vergüenza judicial, se callaron como zorros cuando De Juana el asesino, recibía el don sociata de la libertad por una huelga de hambre y manos rojas de la sangre de 25 personas. Vamos, no me jodan, por Dios. ¡Sinvergüenzas! ¡Hipócritas!

¿Quieren justicia? Si un menor es tan grande y crecido ya para cometer crímenes, robos con armas o tráfico de drogas (pregúntenle al Juez Calatayud, que ve a diario en su Tribunal de Menores de Granada), que se le juzgue como grande que es para delinquir. Si un asesino de ETA es un asesino de ETA (más si cabe con 25 muertes), ni pena máxima ni chorradas: que se muera en la cárcel sin disfrutar de privilegio alguno y coma pan duro y agua con cloro, que menos comen sus víctimas. Si un violador múltiple, reincidente y horrendo del Valle de Hebrón, antes de cumplir la ya de por sí escueta pena, sale en libertad (dicen que camino de Granada o su provincia), rómpanse la camisa (porque de esto no han dicho ni gritado tanto algunos) pero si no les produce asco, les repugna tanta impasividad y les da ganas de vomitar la complicidad socialista en lo dicho, por favor, menos memeces por la tele, que son unos demagogos.

Condeno mil veces cualquier acto violento, gratuito y desmedido. Pero si lo que queremos es justicia, a empezar por los citados, por los terroristas con los que pacta el Gobierno de Zapatero. Si no, luego están todos ustedes desautorizados para exigirle a un juez nada, porque el primero en pasarse la legitimidad moral y la justicia ética por los cojones, es el mismísimo presidente de España.


































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