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viernes, 28 de septiembre de 2007

Verdad, por desgracia

Cuando llegué a España y supe la noticia/de que el gobierno estaba ya en negociaciones/con esa banda vasca de los terroristas/en nombre de un partido socialista/que así bajaba vuestros pantalones.../Cuando llegué a España no me fui de España/porque quise venir a esta tierra a cantar/y de camino preguntar/como "tenés" y "soportás" a criminales/dentro del país/en un pueblo que es súperdesarrollado/que tiene su propio Estado/que tiene su propio jefe, su llamado lehendakari/que aprovecha los crímenes "pa" hacer chantaje al Gobierno/cuando eso tendría que hacerlo el pueblo de Cádiz./Hay que tener caradura y ser un hipócrita/y más que un cínico para "pa" colmo/llamarle a este circo proceso de paz./Y mientras ponen las bombas, la gente que es tonta/le echa cojones, ay/pintando sus manos blancas y abriendo gargantas/pidiendo sanciones.../Esa es la solución: ellos se limpian los huevos con vuestras manifestaciones./ Cuando te sale un "gachó" como este/convéncete Godo, no hay mucho que hacer/tan sólo defender a tu tierra y tu gente/tu gente y tu tierra./ Y a quien te diga que está preparando un, proceso de paz/que se prepare, ay, para la guerra.


Este es uno de los pasodobles de la comparsa gaditana ARAKA LA KANA, de Juan Carlos Aragón Becerra, genios del Carnaval de Cádiz. Ganadores del Concurso de Agrupaciones de 2007 que tiene por marco el Gran Teatro Falla, se inspiran en la murga uruguaya "Araca la Cana", y en esta, como en tantas otras letras de su autor, dicen verdades como puños.

Ya está bien de darle cuartel, libertad y crédito a los asesinos vascos. No Zapatero, no.

Vaya por las Víctimas del Terrorismo Vasco y por el pueblo de Cádiz, que es poeta como pocos.
Descansen en paz los que murieron víctimas de la barbarie genocida vasca y en "paz revienten" los que apoyan, dan alas y conceden treguas o favores penitenciarios a los asesinos.